En las encuadernaciones ha sido muy común el uso de materiales reciclados en su construcción. Ya vimos en el post "El descubrimiento de algo sorprendente" el uso de unas cromolitografías para el forrado interior de unas cajas del siglo XIX que fueron sacadas a la luz mediante tratamiento en baño acuoso, dado que las cajas iban a ser expurgadas, salvo la que quedó intacta como testimonio. Y es que el rescate de documentos utilizado como guardas, refuerzos o tapas en una encuadernación, supone el uso de procedimientos de bastante impacto en la materialidad del objeto, sobre todo si el elemento descubierto se extrae de la estructura.
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