Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Miércoles, 24 de julio de 2019

Inicio | ¿Quiénes somos? | Editar mi portal

Obras publicadas en el día de 12 de Junio de 2019

Linea 4 de Metro Madrid

Linea 4 metro Madrid

La red de metro Madrid es muy amplia tiene casi 300 estaciones para su mejor uso es necesario el plano de metro o plano metro, para que puedas utilizar mejor este servicio te dejo el plano del metro.

 

La ciudad de Madrid es el destino soñado de miles de personas en el mundo. Esto se debe entre otras cosas, a la amplia gama de sitios turísticos que brinda la capital española. De igual manera hay que sumar el atractivo de visitar la zona más elegante y codiciada de la región, Salamanca. En especial el boulevard que reúne la crema y nata en cuanto a tiendas de lujo se refiere. En caso de que te apetezca turistear por el paseo más caro de España, debes saber que puedes llegar usando el metro. Por ejemplo, si te encuentras en una estación cerca de la línea 4 del metro de Madrid, estás de suerte. Esta ruta tiene 23 estaciones y siete de ellas te ubicarán cerca del destino que quieres.

 

Estaciones línea 4 del metro Madrid

Todas las paradas entre Colón hasta Avenida de América, te serán útiles para llegar a la zona de elegantes comercios. Sin embargo, este no es el único sitio de interés al que puedes llegar utilizando la línea 4 del metro de Madrid. En caso de que te cautive la idea de visitar el Museo de Cera, igualmente te sirve esta ruta. Simplemente debes quedarte en la estación Colón.


Una de las particularidades de la línea 4 del metro de Madrid, es que tiene una estación llamada Alfonso XIII. Este personaje fue el fundador en 1919 de lo que hoy se conoce como el metro de Madrid. Y esta es la única línea que tiene una parada cuyo nombre honra al que inició toda la red. Esta ruta va desde Pinar de Chamartín en el centro-oeste de la ciudad, hasta Argüelles en el noreste. Además, moviliza alrededor de 35 millones de personas anualmente. Sumado a esto, recorre en total un camino de 16 km y fue habilitada para el uso de la gente en 1944.
Finalmente, se tiene previsto una remodelación en cuanto a las señales en la línea 4 del metro de Madrid. Todo con el propósito de aumentar el nivel de seguridad que ofrece el sistema a los usuarios e incluso a sus trabajadores. Estos cambios se verían materializados para el año 2020. 

  Linea 4 de Metro Madrid
Compártelo: Enviar a FacebookEnviar a Reporter MSNEnviar a Menéameguardar en mis favoritos de Del.icio.usAñadir a diggAñadir a technoratiguardar en los favoritos de My Yahoo!Enviar a Mister Wong

Metro de Madrid

Metro Madrid

El Metro ubicado en Madrid es un sistema de transporte ubicado en España, específicamente en Madrid, la capital del mismo. Se caracteriza por ser uno de los transportes más largos del mundo y más extendidos en España, el sistema de metro madrid está a punto de cumplir un siglo prestando sus servicios a millones de usuarios.

Fue creado el 17 de octubre del año 1919, la idea fue del rey de ese entonces llamado Alfonso XIII, a lo largo del tiempo se ha convertido en una red muy famosa y transitada, además de que con el pasar del tiempo cada vez crece más y más sus extensiones y líneas de metro.

Líneas y estaciones que posee el metro Madrid Actualmente y en pro de seguir creciendo el sistema del metro cuenta con 12 líneas, más tres líneas adiciones, que hacen un total de 289 estaciones comprendidas entre las líneas nombradas. Las líneas y sus estaciones son las siguientes:

Línea 1 de metro Madrid

Pinar de Chamartín - Valdecarros La primera línea de este gran sistema de metro, fue creada el 17 de octubre del año 1919 y contiene un numero de 33 estaciones, es una de las líneas más usada por los usuarios).

 

Línea 2 de metro Madrid

Las Rosas - Cuatro Caminos Fue creada el 14 de junio del año 1924, posee 20 estaciones.

 

Línea 3 de metro Madrid

Villaverde Alto - Moncloa La inauguraron el 9 de agosto del año 1936 y en la actualidad posee un número de 18 estaciones.

 

Línea 4 de metro Madrid

Arguelles - Pinar de ChamartínFue creada el 23 de marzo del año 1944, con un total actualmente de 23 estaciones.

 

Línea 5 de metro Madrid

Alameda de Osuna - Casa de Campo El 5 de junio de 1968 abrió sus puertas al público, actualmente posee32 estaciones.

 

Línea 6 de metro Madrid

la línea de metro más transcurrida de todo el sistema, contiene 28 estaciones y su inauguración fue el 11 de octubre del año 1979.

 

Línea 7 de metro Madrid

Hospital del Henares - Pitis Con 31 estaciones esta línea fue creada el 17 de julio del año 1974.

 

Línea 8 de metro Madrid

Nuevos Ministerios - Aeropuerto T4Solo posee 8 estaciones, fue creada el 24 de Junio de 1998.

 

Línea 9 de metro Madrid

de Lucía - Arganda del ReyLa inauguraron el 31 de enero del año 1980 con 30 estaciones actualmente.

 

Línea 10 de metro Madrid

Hospital Infanta Sofía - Puerta del SurPosee en la actualidad 32 estaciones y fue creada el 1 de febrero del año 1961.

 

Línea 11 de metro Madrid

Plaza Elíptica - La fortunaContiene un total de 7 estaciones, fue creada el 16 de noviembre del año 1998.

 

Línea 12 de metro Madrid

(circular)Esta línea se caracteriza por ser circular al igual que la línea seis, la inauguraron el 11 de abril del año 2003 y contiene 28 estaciones.Estaciones adicionales en el metro Madrid

 

Las líneas Ópera - Príncipe Pío

Fueron creadas el 27 de diciembre del año 1925, con solo dos estaciones, al igual que Pinar Chamartín - La Tablas que fue creada el 24 de mayo del año 2007 con 9 estaciones y las líneas Colonia Jardín - Estación de Aravaca y Colonia Jardín - Puerta de Boadilla, fueron inauguradas el 27 de julio del año 2007 con 13 estaciones la primera nombrada y 16 estaciones la segunda. Estas estaciones son las llamadas líneas convencionales  y adicionales agregadas al sistema, son las líneas más actuales que posee el metro de Madrid.

Información de interés sobre el metro Madrid

Es importante que sepas que el gran sistema de metro Madrid te ofrece un sinnúmero de modalidades que harán tu estadía más alegre, podrás llevar a tu perro si el mismo es un cachorro pequeño y presenta identificación. Como también las mascotas entrenada o en entrenamiento podrán transitar por el sistema. Existen puertas dentro del metro donde podrás transitar de forma gratuita, esto es solo si posees tu tarjeta de identificación y el sistema permite que accedas, de lo contrario no podrás hacerlo. Es importante también que sepas que en las fechas fiestas de Madrid el sistema de metro cambia sus horarios. Sólo debes estar informado sobre los cambios que se realizan dentro del sistema y cuáles son las nuevas modalidades o los nuevos proyectos para el mismo. 

  Metro de Madrid
Compártelo: Enviar a FacebookEnviar a Reporter MSNEnviar a Menéameguardar en mis favoritos de Del.icio.usAñadir a diggAñadir a technoratiguardar en los favoritos de My Yahoo!Enviar a Mister Wong

Agua Va

Agua Va Jose M. Prieto

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "¡AGUA VA!", DE JOSÉ MARÍA PRIETO
Rafael Talavera, 4 de junio 2019, Centro Riojano, c/ Serrano 25 Madrid

Aunque reacio a las presentaciones que van más allá de algo así como "Les presento a Fulano de Tal, que ha escrito tal libro con tal título, del que les va a leer a continuación una selección de poemas", aquí me encuentro, frente a ustedes y plegándome a esta costumbre con unas reflexiones en torno a la poesía de José María Prieto, quien desde ahora comparte con nosotros este necesariamente fresco libro de poemas tan felizmente bautizado con el nombre de "¡Agua va!".

Tentado estuve... Confieso que tras su primera lectura estuve tentado de desguazar el presente libro bajo el patrocinio del surrealismo. Pero una segunda lectura me hizo reflexionar a tiempo, y la clave fue el primer poema, que resultó ser algo así como lo que ahora llaman "hoja de ruta" de su construcción. El poema, titulado "El sombrero es navegable", dice exactamente esto:


Junto a la fuente del pueblo
se hacía oír un chiquillo
removía con sus pies el regato

con las uñas lo zurcía
brillaban, estaba solo,
la espuma bullía.

Lágrimas en el cuello
una ducha en la nariz
y en los pantalones cortos.

Me acerqué y me miró,
señaló mi frente y dejó de llorar,
mi sombrero en sus manos flotaba,

lo dejó navegar haciendo eses,
merecieron la pena sus risas,
bailaba el agua su guasa.

Fue la primera persona que descubrió
encima de mi cabeza
despeinándome, un barco,


desde entonces
soy consciente de ir
a toda vela.


La sorprendente agilidad del poema, su discurrir con la naturalidad de un regatillo de agua, su ternura de reojo, su rumorosa declaración de principios, su intención de jugar, sus palabras que fluían como agua lúdica despeñándose en las tazas escalonadas de una fuente cuyo rumor era el poema, me sacaron del error inicial, dejándome frente a la clave nítida del hacer de Prieto: la transformación inacabable de una cosa en otra en otra en otra hasta donde, dadas nuestras serias limitaciones temporales, o porque el agua se escapa entre las manos, o porque en algún momento habrá que parar para comer un bocado, el poeta decidía interceptar la singladura del sombrero y encasquetárselo y aquí santas pascuas, colorín colorado, dado que nada se detiene en una apariencia definitiva sino que termina siendo otra cosa que tampoco es ella: en fin, que la realidad es una tomadura de pelo, algo así como la liebre mecánica para el extraviado galgo. Y si no cortas la cadena de transformaciones acabas dándote de narices contra la mismísima nada.

Lo negativo de las presentaciones suele ser la oferta hecha al lector de una pauta de lectura determinada, es decir, un único punto de vista privilegiado, el argumentado por el presentador, una sola de las infinitas ventanas que el poema posee, sobre todo los de JM que no hablan de nada en concreto, dando al traste así con el milagro de la conversión del pan en cuerpo de Cristo, es decir, del lector en poeta que lucha por llevar el poema a su propio terreno para que sea su ángel de autoconocimiento y no un simple paseo sugerido por el crítico de turno. Así que me limitaré a dar tres claves no para la interpretación, sino para la comprensión de los cimientos personales del poeta y que no afecta a la percepción del poema por el lector, es decir, aquello que sustenta la originalidad de su movimiento hacia el hecho de escribir y, como colofón, su asunción hasta el poema logrado.

Primera clave: La aversión de Prieto a la utilización y hasta a la simple mención o alusión, escrita o implícita, del "yo" poético. Lo odia. Lo odia a muerte. Lo odia con naturalidad, incluso más que a la muerte. Y no es que odie a ese tal "yo", sino a la palabra misma, a la palabra "yo". Muchas conversaciones hemos tenido acerca de este asunto, pero el muy numantino JM no cede un milímetro ante el asedio. Pienso que no se puede escribir una palabra sin ese "yo" que tanto detesta, dado que él es quien escribe, pero JM no soporta su presencia como palabra empantanada allí, en medio del poema, estorbando y diciéndole lo que ha de escribir y quitándole, por tanto, el protagonismo; aunque él sabe muy bien que ese "yo" anda disuelto en el agua del libro, pero prefiere incorporarlo como parte del juego del escondite del poema. No comparto su tan inflexible punto de vista, que puede traer a la poesía efectos indeseables al tener que utilizar uno, si no varios personajes interpuestos que hacen transitar el discurso por un espacio burocrático plagado de intermediaciones y ventriloquias que entorpecen sus pasos; pero si bien tal carencia puede ser acusada por muchos tipos de poesía y poetas, él, que es muy hábil, convierte tal ausencia en presencia, ya que sabe situar el poema sólo como "mirada", usando de tal recurso escapista para "desaparecer" él de la escena; una mirada que se ve tanto como si fuera el tan temido "yo" al que suplanta, pero que es el fundamento compositivo que caracteriza a su poesía, apoyada en la sobrada agilidad de su lenguaje, ciertamente endiablada. Sirva, no obstante, a modo de excepción a la regla, la nítida aparición del autor, al más puro estilo Hitchcock, en ese fotograma que es el poema inicial, que les acabo de leer, donde no sólo aparece sino que llega a ponerse el sombrero ante nuestros ojos y despedirse, con desplante torero, pero eso sí, asegurándonos que él no es él...

Segunda clave: Su vocación orientalista, meditativa, zen, jamás utilizada como barniz, sino como auténtico modo de vida. JMP debería tener los ojos alargados como los chinos, no tan redonditos como los tiene. Pero esta vocación es la auténtica clave, junto con la tercera que a continuación veremos, de la fecunda creatividad así como de la cadena de sorpresas a las que nos somete, bellamente, cualquier poema suyo. Realmente, cada estrofa, con su natural a la vez que desenfadada ligereza, podríamos leerla como la pregunta que el alumno dirige a su maestro zen, y recibe, en la siguiente estrofa, a modo de dulce tortazo, y como en sutil represalia, una respuesta tan imprevisible como lo es eso que los poetas llamamos "inspiración", y que no es más que emoción, el resultado de haber sido rebasados por el sentido oculto de ese lenguaje, por el exceso de riqueza de las asociaciones imprevistas de conceptos, de palabras, por la fulgurante aparición de la metáfora: no hay emoción sin rendición de la realidad ante el lirismo, ante el desbordamiento de lo hallado fuera de la vasija de lo real por no caber dentro de ella: y es así como la estrofa de repuesta del maestro zen se desborda en la siguiente taza de la fuente y rumorea otra estrofa que es una nueva pregunta del alumno Josema al maestro que a su vez le responderá con el siguiente ronroneo-respuesta, algo así como "tú y yo sabemos de sobra que es absurdo tratar de atrapar el misterio, así que juguemos con él al ratón y al gato, agua va y agua viene, pues el verdadero misterio es jugar con la nada".

Y la tercera, y última, clave: Su IMPLACABLE, GENEROSO sentido del humor. Éste también es un rasgo típicamente zen, pero en JMP es una obsesión, una vocación, una manía, una dádiva: su personal forma de mirar la vida, de penetrar entre sus pétalos como un niño en sus juegos, de regalarnos sus hallazgos. Y es esto algo que hemos de agradecerle: no abunda el humor en poesía, el humor como profundidad, como sinceridad suprema y desinteresada, y menos aún en la vida diaria, tan sazonada de razonables rebuznos exóticos. Pero en Prieto es el humor el aire que respira, el alborozo de sus glóbulos rojos, el meollo de su media sonrisa perenne y como celadora de secretos. No obstante, quiero yo descubrir un asuntillo también secreto que transita bajo esta despreocupación: es sólo aparente. Aunque parezca un bromista, un gamberrete (que lo es), no puede escapar de ser antes que nada un serio especulador ávido y necesitado de hurgar y encontrar las esencias escondidas, las claves últimas que nos mueven a escribir, a crear belleza, a buscar el antídoto a este mundo malhumorado que se emponzoña a sí mismo sin sentido común ni descanso, a esta equívoca y peligrosa patraña que es la vida actual, para acabar diciéndonos: "El mundo puede que no esté vacío, pero al final se reduce a palabras". Así, cada poema de JMP es una seria indagación en el sinsentido que tanto empeño pone el mundo en ocultar y vestir de personaje eficaz, prepotente y sabelotodo pero que sólo es, en realidad, un payaso mentiroso y fingidor, un torpe encubridor, un leproso perdiendo su carne a trozos, una sucesión de cascadas inanes. El mundo, también para mí al menos, amigo JM, no tiene ni la mitad de sentido que cualquiera de tus deliciosos poemas. Gracias, pues, por tu valioso regalo.

No se avienen los poemas de este libro a interpretaciones, no existe en ellos un pensamiento o idea en torno a, o a partir de los que se desarrolle el poema. Precisamente el poema consiste en burlar el sentido y cerrarle la puerta en las narices al irreductible lector buscador de evidencias palpables, demostrables. Como en todo buen poema, el protagonista, el filósofo, es el lenguaje, las palabras, que en su comportamiento se parecen tanto al agua, pues son capaces como ella de hacer maravillas con tal de hallar su definitivo reposo, su horizontalidad, su estado de deleite, de vaguería interior, de vacío donde instalar, al final, la pura, la insondable meditación zen: esa sensación de que ha cesado un ruido que no notábamos, pero que al cesar se delata. Así que, lector, deberás, si quieres aprovechar tu lectura, deberás, repito, volverte agua y dejarte llevar, no preguntarte adónde vas, caer sin más de taza en taza perezosamente hasta hallar el reposo del horizonte, el descanso tras tanta búsqueda diaria de un silencio imposible, dado el estrépito de fondo. Sé agua y cae sin resistencia, que en eso consiste la emoción de estos poemas. Goza del reposo horizontal de la belleza.

Les dejo, pues, a merced del autor. Disfruten ahora de los poemas de JMP, cargados de humor... y de muchas más cosas. Pónganse el bañador, cálense el gorro de baño y ajústense las gafas de bucear y, sin miedo a ser devorados por los tiburones que atestan sus poemas, láncense al agua y naden tan despacio como puedan. Hagan, incluso, el muerto. Les aseguro que no tienen nada que temer: son tiburones buenos, sólo quieren jugar, a lo mejor son delfines...

Gracias por su asistencia, por su atención, por su paciencia.

RAFAEL TALAVERA

 

[Seguir leyendo] Agua Va
Compártelo: Enviar a FacebookEnviar a Reporter MSNEnviar a Menéameguardar en mis favoritos de Del.icio.usAñadir a diggAñadir a technoratiguardar en los favoritos de My Yahoo!Enviar a Mister Wong


Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
Sugerencias