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La cultura escrita en Japón - Los materiales escriptorios

 La introducción en Japón de la escritura  através de monjes budistas procedentes de China y de Corea incluyó también la de los materiales relacionados con aquella. El Libro Antiguo Oriental tiene su fundamento en el temprano desarrollo de la escritura en China,  que condujo a una elaborada civilización, escrita de acuerdo con su complicada estructura ideográfica y el gran valor de la caligrafía. 

Los materiales escriptorios eran denominados en China como los "Cuatro Tesoros de la Cámara del Letrado", tradición que pasó a Japón, donde estos "tesoros" eran denominados así: 

  • el pincel, en japonés fude.
  • la tinta, sumi
  • el tintero, suzuri
  • y el soporte escriptorio.

 Los pinceles eran elaborados (y todavía lo son)  con un vástago de bambú muy ligero, que permitía el movimiento espontáneo de la mano. Tienen un núcleo esponjoso que absorbe la tinta, rodeado por unas cerdas largas y sedosas que esparcen este pigmento.

 

Terajima Ryouan. Pinceles y reposa pinceles en el Wakan Sansai Zue  (Libro de los oficios).
Libro xilográfico, Japón. Publicado en Shotoku-3 (1713). Reimpreso en 1926. 18.cmx25  cm.  

La tinta es de carbón vegetal, bien sea en barra o bien fundida en molde. Originalmente fue diseñada para el ennegrecimiento de las superficies en relieve de jeroglíficos tallados en piedra, y era una mezcla de hollín o negro de humo y aceite de lámpara mezclado con la gelatina de piel de burro y almizcle.  Fue inventada por el filósofo chino Tien-Lcheu (2697 a. C.), pero no se hizo común hasta el año 1200 a. C. Al igual que otras tintas de la antigüedad, se distribuía en estado sólido, en pastillas denominadas sumi.

 

Pastillas de tinta en el Wakan Sansai Zue  (Libro de los oficios), de Terajima Ryouan.
Libro xilográfico, Japón. Publicado en Shotoku-3 (1713). Reimpreso en 1926. 18x25 cm.
Al lado, dos pastillas de tinta china. Museo de Artes Decorativas (Madrid). 

 

El tintero era el lugar donde la tinta sólida se desliaba con agua, en la concentración deseada. Llamado suzuri en japonés, es una piedra rodada y lavada durante años y ha de ser hecho con piedra porosa para que atrape la mezcla de tinta y agua.

 Pincha en la imagen para ver un  video mostrando la elaboración de un tintero japonés: 

 

 

 

Tintero en el Wakan Sansai Zue  (Libro de los oficios), Terajima Ryouan. Libro xilográfico, Japón. Publicado en Shotoku-3 (1713). Reimpreso en 1926. 18x25  cm.

Pincel, tintero, papel y pastilla de tinta en un Manual de buenas formas.  (Kaei 4 - 1852). Más de 300 páginas. 22 x 15.5 cm.

 Todo estos materiales,  junto con un vaso para el agua y un  cazo de latón con que se deslía la tinta, una pieza de cerámica para depositar los pinceles húmedos, un sello de piedra para sellar y lacre, se guardaban en cajas especiales, denominadas suzuribako (cajas para tintero) en Japón. Estas piezas, que podían ser de una gran belleza al estar lacada su superficie, se utilizaban fundamentalmente en el ámbito doméstico o administrativo, de aquí precisamente su papel como objeto decorativo.

Suzuribako (c. 1985)

Caja japonesa de escritura, con los materiales caligráficos: tintero tallado o suzuri, barra de tinta, vaso cerámico para el agua de cerámica, cazo de latón, dos pinceles y una pieza de cerámica para depositarlos. Están todos en una caja resistente, forrada de terciopelo y telas cubiertas de madera.

Japanese writing box, calligraphy set featuring: carved inkstone, or suzuri, ink stick, ceramic water vessel, brass dipper plus two brushes and a ceramic brush. Stand all in a sturdy, velvet-lined and fabric-covered wooden box. 

Samurai escribiendo, con su suzuribako al lado. Grabado xilográfico japonés. Hoja suelta de un ejemplar de la Historia de los 47 ronins (1862). 18x12  cm. Utagawa Kunisada (1786 - 1865)

Samurai writing, with his suzuribako next. Japanese wood block. Leaf drop a copy of the History of the 47 ronins (1862). 18x12  cm. Utagawa Kunisada (1786 - 1865)

 

 

 

 

 

En 1549 San Francisco Javier se asombraría de la amplia alfabetización en Japón:   "Mucha parte de la gente sabe leer y escribir, que es un gran medio para con brevedad aprender las oraciones y las cosas de Dios. Son gente de muy buena voluntad, de muy buena conversación y con un gran deseo de saber y aprender". Esta extraordinaria difusión de la escritura en todas las capas sociales japonesas  explica la invención de aparatos portátiles para la escritura.

  Una de los primeros instrumentos creados para facilitar la tarea de la escritura en cualquier lugar fue el yayate, o tintero portátil. En éste, el suzuri es convertido en un cacillo metálico, donde se impregnaba la tinta, cuya pastilla se guardaba, junto con el pincel, en el receptáculo hueco del mango metálico que sostiene este tintero. El cacillo se rellenaba con algodón, de manera que la tinta liquida durara más tiempo. Este procedimiento de conservación se empezó a utilizar en Japón durante la era Kamura (1185-1333). Nació asociado a los samuráis (su nombre significa literalmente aljaba o carcaj, ya - tate), debido a que estos guerreros guardaban sus utensilios de escritura en el mismo receptáculo que las flechas.

 Existen varios tipos de yatate. El denominado como hiogi-gata tiene forma de un abanico plegado y contiene en su interior tanto la tinta como el pincel empapado de algodón. Más adelante, debido a que la cantidad de tinta almacenada en estos "abanicos" era más bien pequeña, y a medida que el yatate creció en popularidad, se produjo un cambio en su forma.  A principios de la era de Edo (1603-1867) casi todos tenían ya forma de balancín (hishaku-gata), que consistía en un envase de latón u otro metal, hueco para guardar el pincel, y un tintero con bisagras (sumi tsubo).

 Al final de la era Edo, un nuevo estilo de yatate apareció, separados los envases de tinta y el tubo para los pinceles, que quedaban unidos por una cuerda o cadena. Denominados inro-gata, tuvieron poco uso. En esta época su uso se había extendido ya a todas las capas sociales, pues, debido a su excelente portabilidad, no era necesario cargar con un suzuribako  en caso de emprender un viaje, o, simplemente, para tomar notas fuera de casa. Los nuevos yatate del tipo hishaku-gata se portaban atados a la cintura. Más información en:

   

 Ichiyusai Kuniyoshi (1797-1861)

El samurai Bunkasai, grabado xilográfico. Hoja suelta de la Chronicle of Nobunaga and Taiko Hideyoshi, o Taiheiki Eiyuden (1916), de Ryukatei Tanekazu (1807-1858). Reimpresión de la edición de 1848-49.

Samurai Bunkasai. Japanese wood block. Leaf drop a copy of chronicle Taiheiki Eiyuden (1916), of Ryukatei Tanekazu (1807-1858). Reprint on edition of 1848-49.

En este grabado del artista  Kuniyoshi aparece representado el famoso samurai Nakamura Bunkasai, veterano consejero de Shibata Katsuiye (1522 -1583). Cercano el final de su señor Katsuye, Bunkasai recibió un jarrón de porcelana como último regalo por sus servicios. Pero para mostrar su intención de morir al lado de su señor, el samurai tiró el jarrón contra una pared y pasó su último día junto con Katsuiye y su esposa, dedicado a escribir poemas a la espera de la muerte en batalla de Shizugamine (1583). Por eso, a sus pies se representa un suzuribako portátil (tipo hiogi-gata) y un cuadernillo.

Antiguo yatate, tipo hishaku-gata. Latón. Período Meiji. (c. 1890). 19,05 cm de largo. El tintero mide 3,81 x 3,81 cm.


Old yayate, hishasu-gata. Era Meiji. (c. 1890). 7.5" long. The ink reservoir measures 1.5" x 1.5". 

De mayor tamaño que los yayate y los suzuribako  fueron las Kakesuzuri o Cho-bako, auténticos escritorios portátiles de madera que se pusieron de moda en el siglo XIX. Se trata de cajones de madera que al abrirse guardaban no sólo un espacio para los instrumentos de la escritura, sino también múltiples cajones para guardar en ellos los libros, cartas, documentos y dinero que portaba su dueño. Muchos eran empleados en viajes por mar, de modo que su uso, a diferencia de los yatate, estaba reservado para comerciantes. Se asemejan a las arquimesas y "bargueños" empleados en Europa durante los siglos XVI y XVIII, y también a los escritorios de viaje del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX, denominados writing box), y que fueron típicos de la era victoriana.

  

Kakesuzuri  japonés del periodo Edo, o de fines del siglo XIX.  Madera de kiri y piezas de hierro. 21.3 x 31.2 x 22.8 cms . Peso: 2.62 kg.

 

 Pág. sig.: "La cultura escrita en Japón: Soportes escriptorios" 

 

 

 

 

 

 

 

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