Los padres

Se han encontrado ascendentes de la rama Guevara en suelo americano desde mediados del siglo XVIII. El primer dato preciso se ubica en la figura de don Pedro de Castro y Figueroa que, sin pena ni gloria, gobernó como virrey por el escaso período de un año, sobre los habitantes de la Nueva España. Castro Figueroa tuvo un heredero de nombre Joaquín, quien alcanzó popularidad en la ciudad de Louisiana por haber secuestrado a su esposa. La huella de los Guevara comienza a perderse cuando los hijos de éste y sus descendientes, tentados por la "fiebre del oro" que estalla en San Francisco, se lanzan en su busca y terminan casi inexplicablemente radicándose en la Argentina de los comienzos del siglo XIX.

Los Lynch, como tantos otros irlandeses de su época, salen al mundo escapándole a la persecución religiosa y en busca de nuevos horizontes económicos. Emigran hacia la Argentina cuando la civilización cristiana transitaba ya los últimos años de su siglo XVIII.

El padre del Che, Ernesto Guevara Lynch, constructor que abandonó sus estudios de arquitectura, ya casado y amparado en la seguridad que le otorgaba la herencia recibida de familias de buena posición económica, le dedicó poco tiempo y esfuerzo al desarrollo de su profesión, orientando sus actividades a planificar y desarrollar negocios de distinta monta que terminaron, en su gran mayoría, en rotundos fracasos.

Paco Ignacio Taibo II, en su libro "Ernesto Guevara, también conocido como El Che", describe el temperamento y personalidad del ingeniero Guevara de la siguiente manera. "... Lo mejor de su padre, un constructor civil, es que lo expulsaron del Colegio Nacional por haberle dado una bofetada a Jorge Luis Borges, después de que éste lo denunció diciéndole a un maestro: 'Señor, este chico no me deja estudiar'. Ernesto Guevara Lynch -refiriéndose al padre del Che-era un aventurero a medias, estudiante de arquitectura que había dejado la carrera para incursionar en el mundo de los pequeños negocios y sacado la lotería, según él mismo reconocerá, al casarse en Córdoba con Celia, preferida por todos y alcanzada por ninguno". Este hombre despreocupado y de perfil aventurero, se afilia, durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, a La Acción Argentina, un movimiento antifascista que se congrega en el marco del enrarecido clima político de la Argentina de los tiempos de guerra. Su hijo Ernesto participará en la organización como miembro activo, concurriendo a las reuniones del grupo y haciendo trabajos de investigación orientados a detectar la filiación política de los números alemanes, que comenzaron a instalarse en Córdoba.

Las penurias económicas, las mudanzas y las aventuras amorosas extramatrimoniales de don Ernesto desgastaron permanentemente la relación de los Guevara De la Serna. Los amoríos del padre del Che circulan de boca en boca en una sociedad conservadora y condenatoria como la cordobesa anterior a la Segunda Guerra Mundial. Ernesto Guevara Lynch no hace ningún esfuerzo por ocultar sus amoríos. Su relación con la cubana Raquel Hevia, a la que llevó una tarde a su casa, desborda el poder de tolerancia de Celia De la Serna.

En 1948 don Ernesto abandona a su mujer. Al poco tiempo regresa y vuelve a partir. Esta conducta del padre del Che persistirá en el tiempo.

Los Guevara instalan su residencia en Buenos Aires en la calle Aráoz 2180. A partir de este momento, don Ernesto pasa la mayoría de las noches en las oficinas de la calle Paraguay, donde monta un nuevo estudio. Este domicilio capitalino será el último que habitará el Che en la Argentina antes de comenzar su peregrinación por América.

Guevara Lynch padre conoce a la maestra María Erra, a quien contratará como secretaria en su estudio de la calle Paraguay y quien pasará a ser su segunda esposa.

Celia es descendiente del último virrey del Perú, un general de origen vasco llamado José De la Serna e Hinojosa, que fue derrotado en Ayacucho, en 1824, por las tropas del mariscal Antonio José de Sucre. Esta batalla sellaría definitivamente la emancipación de América del Sur.

Los primeros De la Serna se establecen en la Argentina de los comienzos del siglo XVIII. Los ascendientes argentinos de Celia fueron dignos representantes de lo que se dio en llamar "la oligarquía ganadera Argentina" que acumularía, desde los tiempos coloniales, un exuberante poder económico.

Celia De la Serna perdió a sus padres a muy temprana edad y fue criada por su hermana mayor quien fuera esposa del poeta Cayetano Córdoba Iturburu, de filiación comunista.

Desde su juventud, Celia demostró una gran fortaleza de carácter, profundas convicciones y un desprecio acentuado por las normas y preceptos que imperaban en la época. Católica militante primero, liberal y bohemia después, la madre del Che asombraba a su medio social desafiando prohibiciones, reglas y costumbres. Fumaba, se cortaba el pelo como un varón y, quizá su transgresión más audaz, siendo menor de edad se casó, por medio de un ardid, con el que sería el padre del Che. Celia amaba la aventura, el riesgo, la lectura, los viajes, las transgresiones y las situaciones que la ubicaban en el límite de lo permitido. Estas partes profundas de su personalidad y comportamiento fueron los distintivos que la madre del Che prioritó en el momento de educar a sus hijos.

La madre del Che es operada por primera vez de cáncer en un seno en 1945. Con el tiempo, Celia padecerá una segunda operación. Tras sufrir prisión y persecución, es expulsada del hospital donde era atendida de sus dolencias por haberle tocado en suerte ser la madre del Che. Celia De la Serna de Guevara Lynch muere de cáncer cuando su hijo Ernesto combatía en el Congo junto a los sucesores de Patricio Lumumba. Antes de partir hacia Africa, el Che deja una carta de despedida que su madre jamás leerá.

Celia De la Serna y Ernesto Guevara Lynch se relacionan en Buenos Aires siendo estudiantes. Del matrimonio resultan cinco hijos. Ernesto nace el 14 de junio de 1928. El 31 de diciembre de 1929 nace su hermana Celia, la primera de las hijas del matrimonio. El 18 de mayo de 1932 nace Roberto, y Ana María llegará al mundo el 28 de enero de 1934. En 1942 nace Juan Martín, quinto y último de los hijos del matrimonio.