Mediaciones sociales, Nº 4
Primer semestre 2009
Universidad Complutense de Madrid, España
ISSN electrónico: 1989-0494





La reciente historia de España en la ficción televisiva


The Recent History of Spain in Television Fiction


Manuel Antonio Pacheco Barrio
IE Universidad - España
ManuelA.Pacheco@ie.edu





Resumen

La serie de TVE Cuéntame ha terminado su décima temporada. Durante estos años, se ha situado entre una de las series más vistas de la televisión en España, Hay que preguntarse dónde radica el éxito de este formato que entremezcla la ficción con la realidad histórica, utilizando incluso imágenes de archivo de diversos acontecimientos, con personajes reales que han desempeñado importantes papeles en la historia reciente de nuestro país. Al margen de esto, el tema principal de cada uno de los capítulos, pretende reflejar alguna de las problemáticas existentes en la sociedad de los años 70 en que está ambientada la serie, pero con claras referencias a la situación actual del país en pleno siglo XXI.

Palabras clave: Cuéntame, TVE, historia, ficción.

Abstract

Cuéntame, the Tv movie show of TVE has completed its tenth season. During these years, it has placed one of the most-watched Tv movies on television in Spain. We wonder where is the success of this format that mixes fiction with the historical reality, even using archive footage from various events, personalities that have played important roles in the recent history of our country. Besides this, the main theme of each chapter, is intended to reflect on some of the problems existing in the society of the 70’s that is set in the Tv movie, but with clear references to the country’s current situation in the XXI century.

Keywords: Cuentame, TVE, history, fiction.


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La serie de TVE Cuéntame cómo pasó es una de las más galardonadas de la historia de la televisión en España. Ha recibido premios de ámbito nacional e internacional. Esta serie ha creado escuela, y su formato ha sido importado a otros países como Italia, Portugal o México, lo que indica el poderío de la ficción de producción nacional que puede aprovechar las ventajas de la expansión de la lengua española por el mundo, como indicaba Ignacio del Moral a mediados de la década de los 90, cuando este fenómeno se empezaba a vislumbrar en un horizonte no muy lejano:

“Creo que España podría ser una potencia audiovisual en este terreno, más concretamente una potencia televisiva para ese mercado de más de trescientos millones de personas, que además crece a una velocidad bastante apreciable. De hecho, las series que hacemos aquí se exportan y se exhiben con éxito casi invariable en esos países” (Moral, I. del, 1995: 33).

En primer lugar hay que mencionar alguna de las muchas definiciones de series televisivas. En este caso se ha escogido la que ofrece Fernando Lara ya que se ajusta a los parámetros de la televisión en España en el momento actual:

“La serie es un discurso fragmentado dentro de un lenguaje que propende a la fragmentación y dentro de una estructura global televisiva, dentro de una programación, que es fragmentada por esencia y donde lo heterogéneo se convierte en homogéneo. Este sería el razonamiento semiótico” (Lara, F., 1995: 9).

Desde los años 90, los espectadores españoles prefieren la ficción nacional a la extranjera, ya que se identifican más con las situaciones y los personajes:

“En esta década se asiste a una especial recuperación de la potencialidad creativa de la producción propia de la ficción televisiva, que culminará superando en audiencia y emisiones a la producción importada” (García de Castro, M., 2002: 109).

La fórmula de Cuéntame cómo pasó llega con facilidad a todos los públicos, ya que combina los enredos propios de cualquier serie con la historia reciente de España. Para los mayores de 40 años, los capítulos de cada semana les recuerdan a su historia personal, rememorando cómo vivieron los acontecimientos históricos de los años 60 y 70. Para los menores de esa edad, que todavía no habían nacido, las tramas ambientadas en el devenir político y social de esos años les sirven para conocer mejor ese período histórico. Como manifiesta en su artículo Mar Grandío, el éxito de esta serie se encuentra en la combinación de historia real e historias de ficción:

“La audiencia de Cuéntame se ha acercado a esta serie por el entretenimiento que proporciona la recreación de unos hechos vividos por gran parte de sus seguidores y queridos por casi todos” (Grandío, M., 2008: 154).

Precisamente este último punto, el conocimiento de la historia a través de la ficción, servirá como hilo conductor del texto, ya que no se repasan solamente los acontecimientos políticos más destacados, sino que se trata con especial interés la evolución social y económica de la sociedad española tomando como punto de referencia a una familia de clase media en la que pueden verse reflejados buena parte de los espectadores.


1. Realidad y ficción en la narración televisiva

El término ficción puede englobar formatos muy diferenciados, desde las telenovelas, las teleseries, los telefilms, las mini-series, los dramatizados, las comedias, melodramas, los programas de aventuras y acción, los dibujos animados, los policiales, los de suspense, ciencia-ficción, etc. Lo que tienen en común estos programas es que se constituyen en relatos, en historias, que pudiéndose basar en situaciones o personajes de la vida real, son ficcionales en la medida que no han sucedido o suceden realmente como sería el caso de la información, donde hablamos de hechos reales. En este sentido, la ficción televisiva se parece a los cuentos, las novelas, el teatro y el cine, de los cuales ha tomado y toma variados elementos, recreándolos según sus peculiares códigos televisivos. García de Castro destaca la evolución que se ha producido en este género en España, fijando como punto de arranque la serie de Antena 3 Farmacia de Guardia, al amparo de la que han surgido grandes éxitos durante las dos décadas posteriores:

“Con anterioridad a este proceso predominaban en lo audiovisual el patrón europeo del autor individual, la gremialidad y la atomización industrial, tributaria del modelo cinematográfico. La industrialización y mercantilización de la producción audiovisual crecerá exponencialmente desde entonces, principalmente al calor de las emisoras privadas de televisión, y alcanzará no sólo los sistemas de producción de contenidos sino a las áreas creativas y artísticas” (García de Castro, M., 2002: 131).

En la medida que se logre la verosimilitud en la ficción televisiva, se suscitan en el espectador una multitud de emociones, identificación y proyección, que se encuentran en la base de la tremenda atracción que tienen estos programas en los espectadores. No hay que olvidar que este género de programas son los más consumidos a nivel mundial, situándose como núcleo de la industria del entretenimiento y la evasión.

La ficción simboliza la realidad, desde ese punto de vista es importante para conocer la realidad social. En la ficción televisiva –como en toda ficción- el narrador es un intérprete de la sociedad en que vive, la narración es un producto social y la sociedad la productora de los discursos narrativos.

Antes de profundizar en el análisis de esta serie televisiva, cabría señalar algunos aspectos teóricos comunicativos que pueden servir para contextualizar los posteriores argumentos. Sobre la relación existente entre realidad y ficción se puede dar un pequeño apunte del artículo de Amigo Latorre:

“A propósito del análisis de la relación enunciado / enunciación, se establece que el carácter y funciones del enunciado dependen exclusivamente del sujeto de enunciación, lo que quiere decir que todo enunciado, producido dentro del sistema enunciativo de la lengua, es un enunciado de realidad” (Amigo Latorre, B., 2003: 3).

Hay una serie de consideraciones a tener en cuenta en el análisis de contenido y que pueden tener una destacada utilidad, más concretamente en este caso, ya que se hace referencia a la relación de los acontecimientos históricos con el discurso, como expone Miguel Metzlentin:

“Analizar críticamente un texto significa no sólo reconocer tema, macroestructuras, coherencia, cohesión, estilo, género textual, sino también -a través de la contextualización histórica- descubrir su intencionalidad inmediata y mediata y por lo tanto la concepción de poder por él directamente vinculada” (Mezteltin, M., 2003).

En lo referente a la validez de los resultados obtenidos en la investigación, cabe reseñar que se ha escogido uno de los procedimientos de tipología de validación propuestos por Klaus Krippendorff:

“La validez semántica evalúa el grado en que un método es sensible a los significados simbólicos relevantes dentro de un contexto determinado” (Krippendorff, K., 1990: 107).

En el análisis de contenido que ocupa este estudio, se puede lograr una alta validez semántica cuando los datos se corresponden con la fuente, el receptor o cualquier otro contexto respecto del cual se examinan los datos, en este caso las repercusiones relacionadas con los acontecimientos históricos en la España de finales de los 60 y la primera mitad de la década de los 70.

Adaptando este planteamiento al mundo televisivo, se puede incidir en el discurso narrativo de este medio. La televisión relata historias que recogen aspectos de relevancia de la vida real en los noticiarios, pero también incorpora relatos ficticios en las teleseries. De la fusión de estos dos enfoques han surgido otra serie de géneros como los realitys-shows. La realidad no se ciñe exclusivamente a los informativos con sus respectivas noticias, sino que en las series también se incorporan aspectos de la vida real: ambiente familiar, vida social, personajes, situaciones políticas e históricas, etc. Este aspecto lo refleja Rosa Pinto en su artículo:

“Es cierto que los receptores se inspiran en los personajes de la ficción y los toman como modelo. Pero también los receptores son ‘imitados’ por los autores, que tratan de reproducirlos en los personajes que crean, invirtiendo la relación de prelación entre modelo y realidad que se supone condiciona a los públicos de los medios” (Pinto Lobo, M. R., 1995: 6).

Precisamente el éxito y la participación de las audiencias normalmente se incrementan cuanto más sea su proximidad al universo simbólico y cultural de la ficción. Quizá esta explicación sirva para comprender mejor el éxito de la serie Cuéntame cómo pasó, ya que los ciudadanos españoles pueden verse reflejados en los personajes, o al menos revivir una serie de acontecimientos históricos que vivieron en primera persona hace unas décadas. En relación a los elementos de ficción, cabe incluir el análisis que incorpora Cristina Peñamartín sobre este aspecto:

“La narración de ficción construye un modelo análogo del universo vital, lo que permite, como en todos lo modelos, conocer la estructura y los procesos internos de la realidad y manipular cognitivamente” (Peñamarín, C., 2001).

Para esta profesora, el interés de las ficciones está en la capacidad de proporcionar modelos del mundo que los receptores pueden elaborar cognitivamente para conocer la estructura interna de los procesos que les resultan problemáticos.

Cuéntame es una de las teleseries de mayor éxito de la televisión en España. Las teleseries son productos televisivos de emisión semanal con una duración que oscila entre los 50 y los 70 minutos. Suele alternar una trama principal dramática con dos o tres subtramas:

“En este tipo de series hay que manejar un elenco de personajes interpretado por entre seis y ocho actores principales que suelen ser los protagonistas de las tramas. Normalmente, las tramas de los capítulos son autoconclusivas, es decir, tienen un principio y un final en el mismo capítulo. Pero esto no quita que los capítulos tengan cierta continuidad” (Toledano, G. y Verde, N., 2008: 43).

Algunos estudiosos aportan un nuevo término que englobaría a este tipo de productos televisivos, la dramedia:

“Médico de Familia, Los Serrano y Cuéntame pueden ser calificados como dramedias, es decir, series que mezclan tramas melodramáticas con otros de carácter cómico y que poseen una duración superior a los 40-45 minutos propios del drama americano” (Diego, P., 2008: 50).

La audiencia debe desempeñar un papel fundamental en todo este proceso comunicativo, ya que no se limita a ver todo lo que se pasa por TV, el espectador tiene el poder de quitar programas de la parrilla, ya que aquellos espacios que no llegan a una audiencia mínima que se determina en función del share de la cadena en cuestión, se sustituye por otro espacio. En este sentido, hay que destacar el mérito de Cuéntame, que ha conseguido aguantar durante diez temporadas, ocho años consecutivos, en el prime time de TVE con unos índices de audiencias magníficos a pesar de los intentos de contraprogramación de los competidores. Sobre el papel de la audiencia en la ficción, cabe destacar el artículo de Pinto Lobo:

“El metadiscurso garantiza el acceso a la realidad y la verdad y confiere una determinada posición al espectador desde la que puede ver otros discursos clasificados de ficción: series televisivas, películas, comedias de situación, etc.” (Pinto Lobo, M. R., 1995: 75).

La audiencia por lo tanto debería prestar atención sobre los modos de producir significados, así como fijarse en la construcción de los personajes televisivos de ficción para que examinar las narrativas que éstos realizan.


2. La mujer en la sociedad franquista

Los problemas que vivían las mujeres españolas durante al franquismo quedan reflejados en esta serie a través de la historia de los protagonistas y de intervenciones puntuales de otras actrices. En la 1ª temporada, enmarcada en la primavera de 1968, el personaje de Clara, la vecina del piso de arriba de los Alcántara, es una madre soltera con el desprestigio social que conlleva esa situación en la época. El rechazo de la sociedad queda reflejado en el trato que los vecinos dan a esta mujer por el hecho de tener un hijo sin estar casada, acusándola de prostituta. Incluso la propia familia Alcántara, a pesar de ser la protagonista de la serie y de desempeñar un claro papel de “buenos”, también rechaza a esta mujer, o mejor dicho, al menos la rechazan en público, no les gusta tratar mucho con ella por miedo al qué dirá la gente, a pesar de que el hijo de Clara, Josete, es uno de los mejores amigos del hijo de los Alcántara, Carlitos.

La evolución y apertura de la sociedad a lo largo de las temporadas se puede apreciar en las relaciones que mantienen con este personaje. Los personajes cambian, el barrio de San Genaro, donde se desarrolla la trama, también cambia, y por supuesto la sociedad española cambió mucho durante esa década, como manifiesta la propia actriz en una entrevista:

“Cuando ya se ennovió con Desi y se casó, ella se integró en el barrio como una más. Se está dando a entender que el cambio sociopolítico también lo viven los personajes. Tienen la vista puesta en un futuro mejor. Ya no es tan frustrante como al principio, la mentalidad se va abriendo” (Ramírez, A., 2006).

Mercedes, la esposa de Antonio Alcántara, es una mujer trabajadora, pero el machismo de la sociedad y del régimen le imponen una serie de cortapisas. Cuando Mercedes empieza a ganar más dinero que su marido tiene un serio encontronazo con él porque el cabeza de familia es el que tenía que llevar el dinero a casa. A pesar del paso de los años y de la apertura de la sociedad, todavía en la actualidad se ve con malos ojos que la mujer lleve más dinero a casa que el marido.

Uno de los acontecimientos históricos que se recogen sobre el reconocimiento de los derechos de la mujer por parte del régimen de Franco, es la nueva ley de la mayoría de edad de la mujer casada en la primavera de 1975. Hasta entonces, las casadas no podían abrir una cuenta en el banco o pedir un crédito entre otras cosas, ya que necesitan el consentimiento y la firma del marido. A partir de entonces, se equiparan los derechos entre hombres y mujeres en este aspecto legal, lo que supone un gran paso adelante y una alegría para las mujeres de la serie, especialmente para la protagonista Mercedes Fernández. Al que no le gusta mucho en un principio, es a Antonio, como a la mayoría de los hombres, ya que estaban acostumbrados a controlar y a ejercer un poder absoluto sobre sus mujeres con el beneplácito del Estado.

2.1. La moral sexual

La contracepción es otro de los aspectos relacionados con la mujer que se aborda en estos capítulos. En el primero de la serie, a la hija de Antonio, Inés Alcántara, le han traído unas pastillas anticonceptivas desde París, ya que en España estaban prohibidas. El tema de la contracepción vuelve a aparecer en la segunda temporada. El párroco Eugenio invita a una ginecóloga para dar una charla en el barrio sobre la mujer y la natalidad lo que supone un auténtico alboroto ya que los hombres se escandalizan por lo que consideran una intromisión en su vida familiar. En el otoño de 1969, cuando se fija este capítulo, la Iglesia Católica a través del papa Pablo VI, ya se había posicionado oficialmente sobre los métodos anticonceptivos. Concretamente con la publicación de la encíclica Humanae Vitae en julio de 1968, Pablo VI prohibió a los católicos el uso de métodos artificiales para controlar la natalidad, por lo que se produce un error histórico en la serie ya que es el párroco el que invita a la ginecóloga para hablarles de esos métodos. Bien es cierto, que durante los años 60 hubo diversidad de opiniones dentro de la Iglesia sobre este tema, pero una vez que se publicó la encíclica no había hueco para la discrepancia, al menos públicamente. En la temporada sexta se vuelve a incidir en este asunto, cometiendo una vez más un error, ya que el padre Eugenio pretende ofrecer pastillas anticonceptivas a las mujeres casadas del barrio, entrando en colisión con la encíclica de Pablo VI publicada dos años antes.

En relación a otros aspectos de la moral sexual, a finales de los años 60, el turismo extranjero comenzaba a llegar a España para dejar divisas y también para traer nuevas culturas, formas de vida y aires de libertad, como la proliferación de los bikinis que chocaba frontalmente con la moral sexual española. Cuando Inés Alcántara se pone esta prenda para tomar el sol en una piscina de Madrid, tiene un fuerte enfrentamiento con su padre y su novio, quedando patente el machismo que imperaba en esa sociedad. Su madre Mercedes, no entiende tampoco esa actitud porque está educada como una mujer de la época. La evolución de los personajes y de la sociedad queda patente también en esta temática, ya que la misma mujer que se opone radicalmente a que su hija lleve bikini, ocho años más tarde no solo llevará ella misma esa prenda sino que hará top-less en las playas de Gran Canaria.

La moral sexual y el desnudo femenino aparecen en diversos capítulos de la serie. En la segunda temporada, otoño de 1969, se monta un auténtico revuelo en el barrio por el estreno de la película La Celestina en la que se mostraba un pecho desnudo. Las relaciones prematrimoniales, no muy extendidas en aquella época, también aparecen en el capítulo 99 de la serie, cuando la sobrina de los Alcántara, Paquita, se acuesta con su novio Quique. Este lo cuenta a sus amigos y todo el barrio se entera con la deshonra que ello supone para la joven Paquita y para toda la familia.

En la temporada 8ª, se refleja otro de los aspectos más conocidos de la España de la época, los viajes al sur de Francia para ver las películas que estaban prohibidas en España como Viridiana, El Gran Dictador, El último tango en París, etc., pero sobre todo las películas con alto contenido sexual y erótico. Auténticas peregrinaciones de españoles cruzaban los Pirineos para ver esas películas en las salas, el matrimonio Alcántara acompañados de Clara y Desi, viajarán hasta Perpignan para ver de primera mano esas películas, lo que supone un escándalo en el barrio por la doble moral de la población.

La homosexualidad se aborda en diversos capítulos de la serie, un asunto de máxima actualidad en los últimos años tras la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo por parte del Gobierno de Zapatero en 2004. En la 5ª temporada, aparece en escena una sobrina de Mercedes Fernández que viene de Sangrillas a vivir con ellos en Madrid. Paquita va a la capital a trabajar pero también a buscar a su novio del que no sabe nada desde que acabó el servicio militar unos meses antes. Paquita consigue hablar con él y le dice que ha estado en la cárcel porque le detuvieron con un hombre en el parque. La joven, recién llegada de la España rural, no entiende lo que está sucediendo y no quiere admitirlo. Con este capítulo, se recuerda una situación histórica del franquismo, por la que los homosexuales eran acusados de peligrosidad pública y podían ser encarceladas por su tendencia sexual.

En la última temporada que se ha emitido hasta el momento, la 10ª, vuelve a hacerse referencia a este asunto por una doble vertiente, por un lado cuando el pequeño de la familia vive de cerca la homosexualidad con un compañero de clase gay. La actitud del joven es bastante comprensiva para lo que solía ser aquella época. Por otro lado, después de morir Franco, Tony descubre que agentes de la Dirección General de Seguridad (DGS), extorsionan a diversas personas ya que tienen abierta una ficha policial como homosexuales.


3. Economía y clases sociales

La situación económica del país no era muy boyante, los españoles de la entonces emergente clase media, tenían serios problemas para poder llegar a fin de mes como queda reflejado en la vida de los personajes de la serie. La explotación y la falta de derechos de los trabajadores se muestran con el personaje de Don Pablo, un empresario afecto al régimen que no tiene reparos en exprimir al máximo a sus empleados.

El boom inmobiliario se recoge con la aparición de Construcciones Nueva York, en la que trabaja Antonio con D. Pablo como su hombre de confianza. Antonio empieza a ganar dinero desde que trabaja en la constructora, sube de clase social y se permite un lujo que meses no podía imaginar y que la mayoría de la población no se podía permitir, el ir de vacaciones al mar. La familia Alcántara es el eje fundamental de la serie, como sucede en casi todas las teleseries:

“La familia encuentra en el perímetro de su hogar su identidad y reafirma su simbología cultural. En la tipología del hogar la coincidencia entre casa y familia es total y constrictiva del mismo género” (García de Castro, M., 2002: 189).

Antonio, bajo la protección de D. Pablo hace incursiones en la alta sociedad. Se codea con gente importante del momento en diversos lugares destacados, como el palco del Estadio Santiago Bernabéu, el restaurante Club 21 o una cacería en un coto privado en la que cazó con el mismo Franco. Aunque es poco creíble que un hombre de clase media llegue hasta esos niveles en una sociedad altamente clasista, la serie utiliza el aspecto heroico del personaje para encuadrarlo en esas situaciones y conseguir que el espectador se identifique con el protagonista que prospera hasta llegar a tocar techo.

Tras el fracaso y la estafa de la constructora de D. Pablo, Antonio vuelve a trabajar con él en una empresa de exportaciones al exterior. En el capítulo 80 correspondiente a la 5ª temporada, D. Pablo y Antonio viajan a Moscú para cerrar unos negocios. Parte del capítulo está rodado en exteriores de la capital rusa, combinando imágenes de esta grabación con las de archivo de los años 70. Estos personajes se encuentran una realidad que les sorprende ya que ven en primera persona cómo la represión y la dictadura también se ejercen en el país soviético, a pesar de lo cual no tienen reparos en entablar negocios con el “enemigo comunista”.

Por otro lado, aunque el clasismo de la sociedad española en los años 60 todavía estaba muy latente, comenzaban a verse algunos visos de apertura en diversos ámbitos. El hijo mayor de los Alcántara, Tony, es el primero de la familia en ir a la universidad, un ámbito que años atrás estaba reservado solamente para las élites. El machismo de la sociedad de entonces se puede apreciar en el hecho de que la primogénita de la familia, Inés, no ha podido ir a la universidad porque tuvo que ponerse a trabajar antes de acabar el colegio. En ese período, un porcentaje muy alto de los estudiantes universitarios eran hombres. Según avanzaba la década de los 70, fueron entrando más mujeres en la universidad, acontecimiento histórico que se refleja en la serie con la incorporación de Mercedes a la facultad de empresariales donde con cerca de 50 años de edad podrá por fin estudiar la carrera que no pudo cursar en su día, como la mayoría de las ciudadanas españolas.

3.1. España rural y emigración

Dentro del ámbito de la sociedad, la serie no muestra solamente la España de las grandes ciudades como Madrid, sino que también enseñan en diversos capítulos a lo largo de las temporadas, la España rural de los pequeños pueblos, como el de los protagonistas, un pueblo ficticio de Albacete pero que es fiel reflejo de la mayoría de los pueblos donde el progreso y la apertura social llegó mucho más tarde que a las capitales de provincia. Los Alcántara, como la mayoría de la población española del momento que había emigrado del campo a la ciudad, regresan cada verano y muchas navidades al pueblo, a sus orígenes. La proximidad y el gancho de esta serie con el público es la recreación de la realidad histórica como queda de manifiesto en el trabajo de campo a través de encuestas que ha elaborado Mar Grandío:

“Más que el humor, una de las cuestiones más valoradas, y sello referencial de la serie, es la estupenda recreación de la época descrita, sobre todo por la evocación que esos años provoca en las audiencias. El 78% declara que la ambientación es extremadamente fiable o muy fiable. Esto es fácil de entender al comprobar cómo cada uno de los detalles de esta producción está cuidado el milímetro” (Grandío, M., 2008: 145).

La emigración es otro de los temas abordados por esta serie. En el capítulo cuarto de la primera temporada, aparece en escena Miguel, el hermano de Antonio Alcántara, que vivía en Francia como muchos emigrantes españoles de la época. En un primer momento da la sensación, por lo que él mismo cuenta, de que ha triunfado en Francia. Tiene un buen trabajo, gana mucho dinero y se ha casado con una francesa. Es la envidia del barrio de San Genaro y de su familia, pero en las siguientes temporadas se conocerá el verdadero rostro de la emigración española, el que no quería reconocer el régimen de Franco. Miguel no es quien dice ser, está sometido al desarraigo fuera de su país y es un simple obrero que finalmente regresará a España donde le costará adaptarse a la nueva situación que le ha tocado vivir.

Miguel tiene una visión más abierta del mundo y de la sociedad. Cuando reaparece en la serie en el capítulo 13, viene como hombre divorciado, algo impensable en la España de 1969. Aunque el divorcio no estaba legalizado, la doble moral provocaba la aparición de las queridas o amantes que eran “consentidas en cierta medida”. D. Pablo tiene a lo largo de la serie varias amantes a pesar de ser un católico practicante y afecto al régimen y de dejar claro en varias ocasiones su oposición al divorcio. En la 4ª temporada, en el capítulo 69, vuelve a tratarse el tema de las separaciones matrimoniales, ya que los padres de uno de los compañeros del pequeño Carlos Alcántara, se han separado, lo que supuso un auténtico shock para una sociedad que no estaba acostumbrada a ese tipo de noticias.


4. Los ciudadanos ante la política

Cuéntame como pasó comienza en la primavera de 1968, coincidiendo con el mayo francés. Los personajes de la serie siguen esta “revolución” a través de las noticias que difunde la televisión: jóvenes enfrentándose con la policía, quema de coches y contenedores, heridos, etc. Los españoles que habían vivido la guerra, tenían miedo a que estallara un nuevo conflicto. El personaje de la abuela de la familia, Herminia, desempeña precisamente ese papel, el de una gran mayoría de los españoles que sin ser franquistas vivían cómodamente en este régimen porque al menos había paz y no querían que nuevos experimentos pusieran en peligro esa tranquilidad y que se repitiera la guerra entre españoles.

La actriz que interpreta al personaje de Clara, Silvia Espigado, en una entrevista a Noticias de Guipúzcoa, destacaba que el éxito de esta serie es que todos se ven un poco reflejados:

“Es un buen recuerdo para los que vivieron aquella época y una buena escuela para los pequeños que aún no han estudiado el franquismo. Se aprenden muchas cosas y refresca la memoria. A nivel familiar son nuestros recuerdos, como el cuadro de los ciervos que había en el salón o el armario de formica de la cocina. Todos hemos vivido alguna de las generaciones que aparecen” (Ramírez, A., 2006).

Aunque los Alcántara no eran franquistas, tenían miedo a manifestarse contra el régimen, ni se lo planteaban porque vivían en paz, y no entendían las protestas de los antifranquistas:

“En Cuéntame cómo pasó la familia aparece ya como un todo interrelacionado, donde se vive de manera más realista los problemas y éstos son el fundamento sólido para incrustarse en la acción temporal. Los personajes van desarrollando su personalidad a lo largo de la serie y lo hacen motivados por sus lazos de amor y cariño” (Cortés Lahera, J. A., 2008: 90).

Según pasan los años, van cambiando de postura cuando ven la verdadera cara del régimen. En los primeros capítulos decían que los que estaban en la cárcel o fichados era porque algo habrían hecho, pero cuando el fichado es Tony, empiezan a abrir los ojos y a conocer la realidad del país. Para diversos estudiosos, como Enrique Bustamante, la política está presente de manera continua en los programas televisivos:

“Una visión casi totalizante de que la televisión es siempre política en su propio discurso, siempre influye en la política” (Bustamante, E., 1994: 109).

Cuando detienen a Tony con su amiga Marta, la hija del subsecretario del Ministerio de Agricultura, se muestra una realidad que ocurrió durante esos años. Muchos de los hijos de los dirigentes del régimen tenían ideas totalmente opuestas a las de sus padres, incluso militando en partidos izquierdistas como el caso de esta chica. A pesar de ese enfrentamiento generacional, las influencias del padre franquista sirven para sacarla de la cárcel rápidamente. A pesar de eso, Tony ya está fichado y esto supone un shock emocional para la familia que lo ve como una deshonra.

Las dos Españas, la de los vencedores y los vencidos aparece con cierta frecuencia en la serie. En el capítulo 15 entra en escena un militar republicano que había vivido durante veinte años escondido por tener una sentencia de muerte. Es la otra cara de España que la familia quiere olvidar, ya que el padre de Antonio fue asesinado durante la guerra por los nacionales en su pueblo, Sagrillas, como muchos españoles de uno y otro bando.

La cárcel de Carabanchel donde estaban los presos políticos, aparece en escena por primera vez en el capítulo 18 cuando una compañera de universidad de Tony acude a visitar a un amigo encarcelado. La realidad de los presos políticos era desconocida para la familia Alcántara y para gran parte de la sociedad española, no porque no lo conocieran, sino porque preferían vivir de espaldas a ella. A partir de su paso por la universidad, Tony se politiza pasando a militar en la Liga Comunista Revolucionaria, de corte trotskista. Después de pasar varios años en el aparato de este partido, se va moderando y abandona la militancia para pasar posteriormente al Partido Comunista de España. La serie ha recibido críticas desde diversos ámbitos por mostrar una visión un tanto idílica del franquismo y no hacer hincapié en la represión que vivió cierto sector de la población. La actriz que interpreta al personaje de Clara lo justifica de esta manera:

“La represión y cómo era la Policía se podía profundizar más, pero se trata de que todo el mundo se quede contento. La serie no trata de decantarse por una forma de política u otra. Es un tema muy complicado porque las familias entonces estaban muy divididas. Estaba todavía muy presente el 36 y los bandos de la Guerra Civil. En los capítulos en el pueblo se refleja más el pasado del hambre y el sufrimiento. Eso se está tratando con mucho cuidado” (Ramírez, A., 2006).

Los acontecimientos históricos que se reflejan en la serie Cuéntame, no se ciñen exclusivamente a los que sucedieron dentro de España, sino que aparecen referencias a sucesos desarrollados en otros países como la Guerra del Vietnam, el mayo del 68 francés, la llegada al poder de Salvador Allende en Chile, el posterior golpe de Estado de Pinochet, etc. Estos hechos se recogen incluso con imágenes reales, pero los actores de la serie no se implican en exceso ya que suceden a miles de kilómetros de España, pero hay una excepción destacada por su proximidad y por la forma de recogerla: la Revolución de los Claveles de Portugal en abril de 1974. Lo excepcional de este acontecimiento, al margen de su proximidad geográfica a España y de la cercanía en el tiempo con la muerte del dictador, es que Tony se desplaza hasta Lisboa como enviado especial del diario Pueblo para cubrir los acontecimientos. El capítulo alterna imágenes reales de 1974, con los exteriores rodados en Lisboa para este capítulo. Participa incluso una conocida actriz portuguesa, María de Medeiros, que interpreta a una fotógrafa y que le sirve de guía a Tony para conocer lo que estaba sucediendo en el país y las reacciones de la gente: “vosotros seréis los próximos con Franco”, es el mensaje que le da al joven periodista español.

Según se acerca el final del régimen y la muerte de Franco está próxima, la familia Alcántara, como la mayoría de los españoles, van perdiendo el miedo y la fidelidad al Caudillo para mostrarse partidarios de un cambio pacífico. Con Franco gravemente enfermo, Antonio va cambiando de ideas y se muestra partidario de que se produzca una apertura en el régimen que finalice en la democracia. En este sentido, cabe destacar que D. Pablo, afecto al régimen desde siempre, también experimenta ese cambio pero en este caso por interés particular, mientras que Antonio es por convicción, ya que va perdiendo el miedo a lo desconocido. La serie incluye en el capítulo 122 una conferencia del Club Siglo XXI, donde Antonio conoce de primera las ideas aperturistas que se expresan en clima de cierta libertad. La evolución del padre de familia es fundamental como protagonista de la serie:

“La televisión es un medio de figuras estelares. La figura estelar es fundamental para desarrollar la estructura del guión” (Dimaggio, M., 1992: 65).

La evolución ideológica de la familia Alcántara se aprecia aún más según se acerca la muerte de Franco. En septiembre de 1975 Antonio y Tony son detenidos y coinciden en los calabozos de la DGS, lo que acabará de abrir los ojos al cabeza de familia sobre la realidad de este régimen, como le venía diciendo su hijo el revolucionario desde que llegó a la universidad y empezó a conocer lo que sucedía en España. Como dato histórico curioso, cabe destacar que se hace referencia a las retransmisiones de Radio España Independiente, La Pirenaica, algo que antes la familia Alcántara no se podía imaginar, porque esa radio ilegal era para los comunistas.

La muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 ocupa varios capítulos de la 9ª temporada, incluyendo un documental especial en el que se repasan los acontecimientos vividos aquellas fechas. El capítulo 154 titulado: “Españoles, Franco ha muerto”, puede entenderse como el final de esta serie, pero no es así ya que a partir entonces, especialmente con la 10ª temporada, se muestra una serie renovada en la que están presentes los nuevos aires de libertad que llegaron a España. Unos días después del entierro del dictador, en la Navidad de 1975, el matrimonio Alcántara participa en una manifestación contra el régimen en la que se pide la amnistía de los presos y exiliados, entre los que se encuentra su hija Inés. Cómo ha cambiado el protagonista de la serie con el paso de las temporadas, del Antonio que no quería saber nada de política y que criticaba a su hijo por meterse en líos, al que participa en las manifestaciones contra el régimen sin miedo a salir a la calle.

4.1. La ficción y los acontecimientos políticos de relevancia

La trama de la serie se desarrolla de manera paralela a los acontecimientos históricos que se desarrollaron en aquellos años. En cada uno de los capítulos se escoge algún elemento destacado de los sucesos que acontecían en España o en el mundo, no solamente en el terreno de la política sino el social, cultual o deportivo: el concurso de Eurovisión de 1968 aparece en el primer capítulo de la serie, así como de los festivales de años posteriores; en otros campos, también se hicieron eco de la llegada del hombre a la Luna en 1969, de estrenos cinematográficos como La Celestina, de la final de la Copa de Europa del Atlético de Madrid en 1974, etc., pero lo que interesa en este análisis son las referencias a cuestiones políticas.

Para refrendar el planteamiento del artículo, cabe destacar el primer acontecimiento de relevancia que se aborda en la serie, que además sirve para comprender mejor la evolución de los personajes de la serie. El 22 de julio de 1969, Francisco Franco anunció en Las Cortes españolas el nombramiento de D. Juan Carlos como su sucesor a título de rey, decisión que había comunicado el día de antes al Consejo de Ministros. A la familia Alcántara, esta noticia le coge de vacaciones en Benidorm. El hijo mayor, Tony, muestra abiertamente su rechazo a esta decisión porque supone la perpetuación del régimen y anuncia que “no lo van a consentir”, que el futuro rey no va a durar nada en el trono porque van a implantar la república. Esto provoca una gran discusión en la comida familiar ya que el padre entiende que si Franco lo ha decidido es porque eso supone lo mejor para España. Con este planteamiento se ven dos claros posicionamientos: el del hijo que representa a la juventud y los ciudadanos en general que se oponían abiertamente al régimen y que eran una minoría de la población en 1969. Por otro lado, la postura del padre es conformista, de aceptación de las decisiones que vienen de los dirigentes, porque lo único que quieren es vivir en paz y que continúe el progreso económico que el país había vivido en los últimos años. Esto no quiere decir que Antonio Alcántara sea franquista, sino que acepta la situación que le ha tocado vivir y no se plantea luchar activamente contra el régimen, como la inmensa mayoría de los españoles de esos años.

Para comprender mejor la evolución de los personajes y de la sociedad española, hay que dar un salto de seis años en el tiempo. Cuando a Franco le queda poco tiempo de vida, todos son conscientes de que la situación política va a cambiar y que el franquismo no va a sobrevivir a Franco. Antonio Alcántara pasó a formar parte del Consejo de Redacción de una revista, Criterio, en la que se vertían opiniones críticas contra el régimen y las decisiones de este, como la firma de la pena de muerte a cinco presos acusados de terrorismo. El cabeza de familia en ese momento se posiciona abiertamente contra la última decisión de Franco como la mayoría de los españoles de 1975. El personaje ha evolucionado en seis años de una postura pasiva marcada por el conformismo, a una actitud abiertamente contraria al dictador.

4.2. El terrorismo de ETA

El problema del terrorismo etarra está presente en diversas temporadas de la serie. Aparece por primera vez en la 3ª temporada, en el capítulo 53 encuadrado en el año 1970. Tony tiene un compañero en el servicio militar que es vasco y que le pide que acoja unos días a un amigo suyo de Baracaldo. Esta persona se alberga en casa del párroco, pero según se puede saber posteriormente, está metido en ETA, lo que supone el rechazo de los protagonistas.

En el verano del 75, ETA golpea el entorno familiar de los Alcántara. Mientras están pasando el verano en Sagrillas, un coche de la Benemérita llega al pueblo para informar al primo de Antonio de que su hijo, guardia civil destinado en el País Vasco, ha muerto en un atentado de ETA. El dolor por los atentados está presente en la serie, enlazando ese acontecimiento pasado con los presentes, ya que cuando se emite la 9º temporada en 2007, ETA acababa de anunciar el final de la tregua y la reanudación de los atentados.

Coincidiendo con este suceso, Tony acude a una boda de un amigo de la mili, Mario, que se celebra en el País Vasco francés. En el enlace aparece uno de los dirigentes de ETA que es hermano del novio. De la alegría de la boda, al conocerse la noticia del atentado y del lazo familiar y de amistad que le unía con el asesinado, se viven momentos de tensión entre Tony y algunos de los invitados, como sucede actualmente en el País Vasco cuando los violentos se enfrentan con los que les plantan cara.

4.3. El cambio de postura de la Iglesia

La evolución de la Iglesia se ve también con el paso de las temporadas de Cuéntame. En los primeros capítulos, el párroco del barrio era Don Venancio, un cura de la vieja guardia, preconciliar y favorable al régimen de Franco. En el capítulo 12, le sustituye un joven D. Eugenio, que viene con aires renovados, que representa a los curas obreros que empezaban a proliferar por España y que no tenían reparos en oponerse al régimen al auspicio del papa Pablo VI y del cardenal de Madrid Tarancón.

La Iglesia está cambiando como queda patente con el hecho de que la parroquia del barrio sirva de refugio para un grupo de trabajadores en huelga, algo que no sienta nada bien en la mayoría de los vecinos del barrio que solo quieren vivir en paz y sin problemas.

Eugenio es sustituido en la temporada 5ª por otro sacerdote de corte más tradicional, D. Froilán. En un momento histórico en el que muchos sacerdotes dejaban los hábitos para casarse, la serie ofrece la realidad del momento con un párroco que se casa con la hija de la familia Alcántara, Inés.

La Iglesia seguía mostrando abiertamente su oposición al régimen. Con motivo del proceso de Burgos contra varios miembros de ETA, los obispos vascos escribieron una pastoral en la que mostraban su disconformidad con la naturaleza del juicio. El proceso de Burgos fue unos de los acontecimientos más relevantes de los años 70 y la serie recoge esta circunstancia incluyéndolo en la trama de ficción ya que el párroco del barrio lee la citada carta pastoral en la misa dominical ante el escándalo de la mayoría de los feligreses. El párroco Eugenio se involucra más en política y proyecta en el local parroquial imágenes de manifestaciones contra este juicio que se han celebrado en el extranjero.






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PARA CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

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Disponible en: http://www.ucm.es/info/mediars


Recibido: 13 de enero de 2009.
Aceptado: 8 de mayo de 2009.