El problema de la escasez

El anarquismo siempre se ha interesado por el problema de la escasez. Muchos de los llamamientos del anarquismo a los campesinos españoles, ucranianos y de otros países se basan en una visión que prefigura una sociedad de la abundancia fundada en el comunismo libertario y en la producción fundada en necesidades reales. Una reciente teoría anarquista, ejemplificada en el clásico Post-scarcity anarchism de Murray Bookchin, ha tomado la cuestión de la escasez como asunto principal para la teoría política. ¿Pero poseen los anarquistas evidencias de que su planteamiento acerca de la producción descentralizada y las tecnologías alternativas es practicable?

Según Colin Ward, las propuestas de un trabajo intensivo y la producción alimentaria descentralizada hechas por Kropotkin hace más de un siglo han mostrado a través de la experiencia ser bastante prácticas. Asimismo, observa que la experiencia japonesa-la evolución desde una insuficiencia doméstica, a través de la autosuficiencia, hasta una desconcertante sobreproducción"-ilustra la posibilidad técnica de las afirmaciones de Kropotkin en cuanto a una enorme productividad a través de una agricultura intensiva. La moderna industria horticultora en Gran Bretaña y en los países continentales supera ampliamente sus expectativas..." E1 Grupo por una Tecnología Intermedia de E.F. Schumacher se basa en la tradición de pensadores como Kropotkin y William Morris para desarrollar la denominada tecnología apropiada" que permitiría un desarrollo de las sociedades para solucionar sus problemas de escasez y desempleo, a la vez que evitan las desatrosas consecuencias de la industrialización pesada y urbanización.

En los Estados Unidos de América, grupos tales como el Instituto para la Autosuficiencia Local están explorando las posibilidades a través de las cuales comunidades locales emprobrecidas pueden escapar de las asechanzas de la dependencia y de la explotación económica por medio del desarrollo de comunidades de producción industrial y agrícola. David Morris y Karl Hess presentan un cuadro bastante detallado de algunas de estas posibilidades en su libro Neighbourhood Power que, en parte, se basa en su trabajo en las vecindades de Adams-Morgan de Washington, D.C.

A1 discutir el planteamiento anarquista a cuestiones tales como el de la escasez y el nivel de vida, es importante observar que todo lo que se demanda no es para la mera subsistencia, sino más bien para una sociedad de abundancia. Los anarquistas arguyen que la aparente improbabilidad de alcanzar tal sociedad por medio de formas anarquistas de producción se debe a un error al cuestionar la ideología del consumo material. Si la abundancia debe basarse en una infinita expansión de la productividad y en una explotación exhaustiva de la naturaleza, es obvio que jamás se podrá alcanzar. Pero para los anarquistas, la abundancia se logrará del desarrollo de las necesidades sociales y de la satisfacción del deseo de una existencia creativa y satisfactoria. En tal conexión se inspiran los anarquistas para su visión en la riqueza de la imaginación simbólica, la profundidad del sentimiento comunal y el gozo de la experiencia inmediata en muchas sociedades tradicionales.

Los anarquistas enfatizan la incapacidad de los simples incrementos en la producción para elevar el nivel cualitativo de la vida, una vez satisfechas las necesidades materiales básicas. Para discutir adecuadamente este tema, uno tendría a la larga que habérselas con problemas tales como la naturaleza de una sociedad basada en el modelo del ser humano como consumidor, la reducción de los valores humanos a los valores de comodidad en una sociedad consumista, y la destrucción de los ambientes humano y natural en una sociedad obsesionada por la producción de comodidades y el crecimiento cuantitativo.

Es más, el reconocimeinto de estos temas aparentemente abstractos no debería conducirnos al descuido por aprehender el interés práctico por formas de desarrollo. tecnológico que combine niveles de producción suficientemente altos para satisfacer las necesidades básicas y más elevadas con los requerimientos por un sistema social a medida del hombre, ni burocrático ni jerárquico. Lo que los anarquistas rechazan es un planteamiento simplista que aísle los problemas de la producción, por ejemplo, de la totalidad de las relaciones sociales, o el de quienes ven como única alternativa el continuo desarrollo de las presentes tendencias de la evolución técnica, o a la inmediata destrucción de todo aquello logrado por tal desarrollo.

Este planteamiento directo ignora las direcciones alternativas en el desarrollo de la tecnología y, asimismo, pasa por alto las estrategias alternativas para la abundancia, tales como el gran reparto de los productos sociales como opuesto al consumo individualista, abolición del consumo superfluo resultante de la manipulación de las necesidades y deseos, y la creación de más necesidades sociales (en el cual el crecimiento de las necesidades por sí mismo nos llevará más hacia la abundancia que hacia la escasez), más bien que necesidades materiales consumistas. Es incorrecto asumir que la existencia de una sociedad de abundancia corresponde a la existencia de grandes cantidades de la clase de artículos de consumo que ahora se producen.