BYBLOS
Revista de Historiografía Histórico-Jurídica
ISSN 1885-3129


Documentos para la historia de la autonomía andaluza (1882-1982)
M. Hijano del Río y M. Ruiz Romero (Prólogo de D. Manuel Clavero Arévalo)
Málaga, Sarriá, 2001, 650 págs.


El reto de la autonomía política en Andalucía

Entre otras cuestiones, el pasado siglo XX ha supuesto para la Historia de España aceptar y consolidar una articulación territorial en torno a las llamadas autonomías. Esta novedosa fórmula para la descentralización ha significado, con su presencia en el texto constitucional vigente, la emergencia de una nueva fórmula jurídico-administrativa que ya tuvo su primer intento fallido en la segunda experiencia republicana. Hoy las autonomías son una parte fundamental –y por tanto orgánica- del Estado.

Por ello, entiendo que nos encontramos ante una obra sin precedentes en la biografía dedicada a Andalucía, y cuyo objetivo, sin embargo, ya estaba resuelto en otras Comunidades Autónomas. Creo, además, que el periodo cronológico que abarca la obra (un siglo) nos facilita la posibilidad de mejorar la dimensión sincrónica del estudio del fenómeno regionalista/nacionalista en España.

Pensemos que no sólo las tres autonomías que siempre se nos vienen a la mente han solucionado este importante objetivo documental que los autores nos resuelven. Deberemos también de hablar de que Comunidades como Valencia, Aragón, La Rioja, Madrid, Murcia o Canarias, ya han resuelto a estas alturas el importante vacío documental que la obra que Hijano del Río y Ruiz Romero nos ofrece. Estos dos investigadores de las Universidades de Málaga y Sevilla respectivamente, nos ha solucionado una importante deuda que los andaluces teníamos, en primer lugar, con nosotros mismos.

Pese a la indudable importancia histórica que el proceso andaluz tiene, tanto como definidor del proceso constituyente y como única autonomía que utiliza la vía del 151; hasta esta obra no se había realizado una edición de naturaleza recopilatoria relacionada. Sencilla en su concepción pero compleja en su elaboración. Y se ha hecho sin ningún tipo de ayuda oficial, aunque eso sí, avalada por la experiencia investigadora de dos autores con un amplio legado de trabajo, tanto en conjunto como individualmente. Una obra que no tiene referente similar en nuestra tierra, y sobre la que han tenido que pasar 20 años para que dos investigadores nos la presenten, después según me dicen, de tres años de trabajo.

Tal y como se recoge en la introducción del copioso volumen que nos ocupa, se nos acercan aquellos documentos –casi un centenar-, que los autores han considerado trascendentales en la historia del movimiento autonomista andaluz. Los documentos que se presentan a través de 7 grandes capítulos y que termina, como no podría ser de otra forma, con el texto del articulado vigente.

Se trata de una primera reunión de textos que discurren desde sus primeras reflexiones históricas a finales del XIX pasando por los más significativos emanados durante la transición. La compilación recorre pues desde las primeras reflexiones pro regionalistas, hasta la primera petición formal de autonomía para Andalucía de la mano de Blas Infante en 1918. Igualmente, todo el intento autonomista andaluz de la II República, los textos que fueron propuestas de los partidos políticos, los primeros documentos para el origen de la Junta de Andalucía, así como todos los derivados del denominado bloqueo y desbloqueo de la vía del artículo 151, para culminar con el último debate del articulado en Cortes.

El texto, prologado por Manuel Clavero Arévalo y editado por la editorial Sarriá de Málaga ve la luz con la conmemoración del vigésimo aniversario de la aprobación en referéndum de nuestro Estatuto de Autonomía. Sin embargo, pese a que se han publicado otras semejantes en algunas Comunidades Autonómas, es aún inédita en Andalucía. Por tanto, según los autores, la obra posee una "consideramos de especial importancia, ya que ofrecemos al lector toda documentación relacionada con este tema para su posterior estudio o análisis", sobre la base de que "la solución a la autonomía de Andalucía fue un problema de Estado".

Sin embargo, la obra tiene una peculiaridad que merece destacarse: los autores no entran a valorar los textos. Nos invitan a que lo hagamos nosotros. Su tarea y su mérito, que no es poco, ha consistido en localizar, seleccionar, ordenar y presentarnos de una forma cronológica y dentro de una lógica temporal y jurídica los contenidos. Finaliza la obra con un rico apéndice documental que nos presenta alrededor de mil referencias bibliográficas relacionadas con los antecedentes autonómicos de Andalucía, su transición política y el ordenamiento jurídico emanado del Estatuto vigente. Del mismo modo, una completa referencia cronológica sitúa al lector/investigador sobre el devenir de los acontecimientos de Estado y en esta autonomía meridional.

Precisamente, la solución al caso andaluz se convertirá en un objeto de debate y controversia entre el entonces partido en el gobierno UCD y los representantes de otros grupos andaluces. Los autores también nos seleccionan y reproducen de esos grandes debates de Estado las intervenciones en las que Andalucía cobra un especial énfasis.

Por vez primera, pues, vamos a tener en nuestras manos todo lo que en Madrid se ha dicho y se ha hecho para solucionar la problemática derivada en el logro de una autonomía plena que no pocos políticos de esta tierra, y con ellos muchos andaluces parecen haber olvidado. Debates, iniciativas parlamentarias, acuerdos, pactos, manifiestos, anteproyectos,... constituyen un universo de diferentes fuentes documentales por vez primera reunidas.

Entiendo que estas páginas nos empujan a los andaluces hacia nuestra historia futura, a hacerlo con una vocación defensora de nuestra singularidad y de nuestro autogobierno. No somos ni mejores ni peores sencillamente diferentes en un mundo cada vez más globalizado, y como consecuencia de ello, más homogéneo. Donde la necesaria interrelación entre los pueblos del mundo, no debe significar renuncia alguna a lo que somos, en beneficio de un cierto modo de vida o de producción que no creo sea, más humano, solidario, ecológico y creativo.

De la misma forma que durante el siglo XIX el federalismo significó un definitivo impulso en la aparición en diversos territorios del Estado del regionalismo primero y, más tarde, nacionalismo; nos queda ahora comprobar hasta qué punto la globalización homogeneizante podría significar un nuevo reimpulso al fenómeno nacionalista como motor de causas políticos y culturales. Especialmente si nos referimos al caso andaluz por cuando la dimensión histórica de su nacionalismo humanista incluyente sigue constituyendo una excepción y un reto que se resiste a desaparecer.

Carlos Alberto Chernichero Díaz
Universidad de Cádiz

Recensión efectuada el 2 de febrero de 2002

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