BYBLOS
Revista de Historiografía Histórico-Jurídica
ISSN 1885-3129


La culpabilité
Jacqueline H
oareau-Dodinau y Pascal Texier (eds.)
Cahiers de l'Institut d'Anthropologie Juridique, nº 6. Universidad de Limoges, 2001, 688 pp.


 En 1998 el Instituto de Antropología Jurídica de Limoges dedicó un coloquio al perdón (las Actas del mismo en Jacqueline HOAREAU-DODINAU, Xavier ROUSSEAUX y Pascal TEXIER (eds.), Le Pardon, CIAJ, 3, 1999); dos años después el mismo Instituto celebró un nuevo coloquio sobre la noción de culpabilidad, cuyas actas, publicadas en 2001, reseñamos aquí. ¿Se trata de que perdón y culpabilidad son temas paralelos, o más bien de que el primer coloquio descubrió que la noción verdaderamente fuerte, y que por lo tanto merecía un análisis por sí misma, era la de culpabilidad? Nos orientamos hacia esta segunda hipótesis, que por sí sola resulta de algún interés.

 Y es que la noción de culpabilidad sigue siendo una pieza cardinal de nuestros mecanismos de responsabilidad: sobre ella reposa toda la economía del sistema. Y ello a pesar de que en nuestros días se tiende a poner el acento más sobre las causas (infracción) o sobre las consecuencias (responsabilidad o pena). Desde una perspectiva puramente jurídica –y pronto se verá hasta donde podemos hablar de pureza-, el trecho que va de la culpabilidad a la responsabilidad necesita de un paso intermedio: la imputabilidad. Según ese esquema, la culpabilidad se deriva de una falta que, desde el momento en que puede ser imputable a un sujeto, traerá consigo la responsabilidad del mismo. Ahora bien, que esto no es más que un esquema, y que sólo en los esquemas es alcanzable esa pureza que antes mencionábamos, queda bien de manifiesto cuando al mero sujeto de la fórmula le colocamos en un tiempo o en un espacio concretos. Se comprueba entonces la rapidez con que a la culpabilidad jurídica se le viene a añadir –le venimos a añadir nosotros, también desde un tiempo y desde un espacio concretos- la idea de una culpabilidad moral. Esta nueva dimensión sería la generadora de la culpabilización, algo al menos en apariencia distinto; sin embargo, no cabe duda de que para dar cuenta de lo jurídico, es necesario tener en cuenta esas otras dimensiones (religiosas, morales, filosóficas…) que han podido influenciar de una manera variable, pero siempre significativa, la construcción jurídica.

 En este caso la duplicidad está servida desde la misma raíz del concepto; en efecto, el término “culpabilidad” designa a la vez un hecho (la violación de una prohibición legal) y un estado (la situación jurídica o moral del autor de ese hecho). Del recorrido que marcan las numerosas ponencias reunidas en este volumen, se deduce que es el aspecto subjetivo el que más queda de relieve en las distintas representaciones que sobre la culpabilidad van surgiendo en las distintas épocas y culturas. Si los canonistas, desde el siglo XII-XIII, construyen una teoría de la culpabilidad elaborada sobre el contenido y las implicaciones del acto, como queda de relieve en el estudio de Kéry (1), o si, como viene a ilustrar la ponencia de Porras Arboledas (2), los perfiles delictuales van ganando consistencia en algunos ámbitos concretos, como el mercantil, es también de resaltar que son numerosas las tendencias que toman en consideración, más que la naturaleza de la falta cometida, la naturaleza del delincuente, tal y como defiende Guyon (3) en su ponencia. En las cartas de perdón del siglo XIV estudiadas por Texier (4), se incluye una confesión detallada, esclareciendo no sólo las circunstancias del delito, sino también las condiciones de vida del requirente: bajo la óptica escolástica, es así el habitus del delincuente, y no tanto la falta en sí, lo que se sitúa en el núcleo central del problema. A partir del siglo XIX, la introducción de la cuestión intencional exige que ese análisis del acto incriminado vaya más allá del simple examen objetivo para apreciar el grado de voluntariedad que hubo en la comisión de la infracción, según se afirma en la contribución de Sicard (5); también pasan a ser objeto de análisis, como se puntualiza en la ponencia de Rubio-Lara (6), los motivos del acto de comisión, ampliándose enormemente la esfera discreccional del juez. En este sentido, asimismo, el estudio de Gómez-Mestres (7) sobre algunos aspectos de la culpabilidad en la Cataluña francesa del siglo XIX, que lleva el interesante subtítulo “Injurias, violencias y difamaciones”. Sin embargo de este predominio de lo subjetivo, el progreso de las técnicas de la medicina legal, como señala el trabajo de Lunel (8), vuelve a situar el análisis objetivo en un lugar central, al menos en la fase de motivación del juicio.

Hoy día, el consenso social en torno a la culpabilidad no es tan amplio como en otros momentos históricos; por encima de ella se desarrolla en nuestros días la noción de “peligrosidad social”, que tiene la ventaja de lograr que el correlato legal de la culpa, la responsabilidad, tienda a ser algo más que un mecanismo de reparación o de sanción; sobre ello trata la ponencia de Pauliat (9). Se diría que, en cuanto que esta evolución se dirige a poder distinguir al delincuente habitual del simple delincuente ocasional, la tendencia supone una nueva primacía de los aspectos subjetivos de la culpabilidad.

 El análisis antropológico-jurídico de la culpabilidad parte de la base de que la noción de culpabilidad que conocemos no cabe entenderse sino dentro del marco de un determinado proceso de socialización, un proceso que generaliza la admisión no sólo de las reglas, sino también de unos determinados valores. La constatación de que en otras culturas la culpabilidad pueda entenderse de una manera radicalmente diferente, o incluso que no exista ni como idea ni como práctica, sería, según el objetivo marcado por Lévi-Strauss, el paso previo necesario para desgajar sus elementos sustanciales. Aunque el coloquio de Limoges no se organizó de acuerdo con estas pautas teóricas, algunas de las contribuciones al mismo dan razón de la diversidad cultural: así, las ponencias de Paradelle, Chrétien-Vernicos, Champion, Senger o Baccouche. De ellas podemos entresacar algunas aportaciones altamente clarificadores: por ejemplo, tal y como nos informa Paradelle (10), el pueblo inuit ni siquiera tiene una palabra para designar esta noción. En otras culturas queda diluida por la vivencia religiosa; así, en el Islam, la doctrina asharim profesa que el hombre no es más que el portador y no el actor de sus actos, afirma Baccouche (11); a partir de mediados del siglo XIX va ganando terreno en esta cultura el deber de obediencia, que se erige como regla sagrada y que ha eclipsado la noción de culpabilidad del derecho positivo islámico. Según Senger (12), en China no existe un consenso social que confiera al derecho una misión de regulación de los comportamientos, que es lo que precisamente se encuentra en la base de nuestra culpabilidad, tanto en su dimensión objetiva como subjetiva. Resulta interesante comprobar cómo en sistemas así concebidos, es la dimensión subjetiva la que soporta toda la carga de la culpabilidad, al imponerse sobre los conceptos de derecho/culpabilidad el par moral/vergüenza. En el otro extremo se encuentran sistemas como el malgache: en Madagascar la propia pertenencia al grupo social, sin la cual el individuo no tiene sentido, impondría una compleja serie de deberes que, por ser materialmente imposibles de cumplir, implica la automática culpabilidad de cada individuo; dos contribuciones –de Chrétien-Vernicos (13) y de B. Champion (14) se centran sobre esta cultura.

 Como vemos, la dimensión religiosa parece estar siempre presente en el mismo concepto de culpabilidad. Tal y como expone Guyon en el estudio citado (15), el cristianismo, al contribuir a la espiritualización de la culpabilidad, es el causante de que ésta quede resueltamente inscrita en un proceso de salvación: delito y pecado se van distinguiendo sólo a través de una casuística basada en el análisis de la voluntad que se lleva a cabo en la práctica monástica –así aparece formulado en la aportación de Cygler- (16), dirigido a distinguir entre el crimen perdonable y el que no lo es. Para el cristianismo como para el judaísmo –en todas las tradiciones que aceptan el pecado original- , la culpabilidad se encuentra en el origen mismo del hombre (lo que queda de relieve, especialmente, en las contribuciones de Shlomo Shoham y Jacques Phytilis desde dos perspectivas distintas: la lectura del pecado original desde la antropología juridica en la del primero (17); la iconografía en Phytilis (18)); el mito de Edipo cumple esa misma función (véase también en este punto la contribución de Senger (19) y, dentro del mundo griego, el análisis semántico que de algunos conceptos esenciales propone Levet (20)). Igualmente sucede, sin embargo, en otras tradiciones, como vimos en Madagascar (21), en las que la producción normativa escapa a la voluntad o a la comprensión del individuo. También en el derecho canónico se llega a declarar reprensible el no haber evitado la aparición del mal –tal y como se puede ver en el estudio de Kéry (22)-. Son numerosas las ponencias que tratan aspectos diferentes de la vinculación de la noción de culpabilidad con el derecho canónico: así, las ya citadas de Guyon y de Kéry, a las que hay que sumar las de Guillot (23) sobre el tratamiento dedicado a los usurpadores de los bienes de la Iglesia; la de Thomas Gergen sobre la institución de la Paz de Dios (24); y dos más vinculadas a las principales cuestiones heréticas en la Francia medieval: la de Duvernoy sobre el tratamiento y las representaciones sociales en relación con los herejes (25) y la de J. Oberste (26). Desde luego, es difícil poner en duda que, todavía hoy, nuestra concepción occidental de la culpabilidad debe mucho aún a los desarrollos canónicos. Así, tal y como demuestra la ponencia de Guyon (27), la imposición de la confesión oral, en el cuarto Concilio de Letrán en 1215, es una pieza fundamental de nuestro sistema de culpabilidad, al generalizar el examen de conciencia de acuerdo con pautas cuasi-judiciales, y con la intervención de un tercero como mediador entre Dios y el individuo.

 Pero si en numerosos sistemas culturales, como hemos visto, la culpabilidad puede emanar de conductas omisivas, igualmente reprensible resulta, ya en otro mundo más cercano al nuestro, no haber sancionado crímenes imperdonables, como los cometidos contra el Estado; en el análisis que nos presenta Hildesheimer (28) se sigue el recorrido de este tipo de culpabilidad, hasta su reversión en el siglo XVIII, cuando el proceso de laicización llega a configurar el interés del Estado en simetría con el orden divino, de modo que la razón de Estado da pie a una especie de derecho a la inocencia para los fieles servidores del príncipe, que elimina su culpa por adelantado. Tema éste que la ponencia de Saint-James (29) reenvía a la actualidad, al hablarnos del desarrollo del derecho penal internacional, que precisamente toma su fuerza de la no admisión de argumentos como los anteriores.

En resumen, un volumen de extraordinaria riqueza y altamente revelador, también, de las directrices seguidas por el Institut d'Anthropologie juridique de Limoges en estos últimos años. Como se ha podido ver, los análisis sobre el derecho canónico son numerosos, y constituyen una constante de las Jornadas de este Instituto de Antropología Jurídica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Limoges, una tendencia constatable en sus Actas. De Pierre Braun (30), el propio fundador del Instituto, queda visible huella en los trabajos de Pascal Texier (31), el actual Director del Instituto, y de Pierre Charbonnier (32), un colaborador directo de Braun, ahora profesor emérito y todavía una de las más importantes figuras de la Historia del Derecho francesa; ambos presentan trabajos sobre las cartas de remisión -o cartas de perdón, como sería la traducción más cercana en castellano-. En efecto, a lo largo de más de veinte años, el fundador Pierre Braun recogió documentación e instrumentos de trabajo sobre este tipo de documento, lo que le valió suscitar numerosos trabajos y vocaciones de investigadores e hizo del Institut d'Anthropologie juridique de Limoges uno de los lugares más importantes para el estudio de la gracia penal (33). Fue asimismo Braun el creador de las Jornadas de Historia del Derecho medieval en la misma Facultad de Limoges, lugar de cruce de una larga serie de investigadores venidos de todo el mundo. La impronta de estas Jornadas es perceptible también en muchos de los estudios que componen este volumen, relativos en su mayoría a la Edad Media. Son hoy minoritarios, tal y como podemos ver en estas Actas, los trabajos que estudian desde una perspectiva histórica la antropología jurídica; no obstante, siguen participando en estas Jornadas algunos de los más importantes antropólogos del derecho: G. Chrétien-Vernicos, N. Baccouche, Champion, Michel Paradelle o Chantal Kourilsky-Augeven (34). Ausentes en esta ocasión, pero habituales participantes también de las Jornadas del Instituto, Raymond Verdier y Gérard Courtois, Fundador y actual Director, respectivamente, del Centro Droit et Cultures (Université de Paris X – Nanterre), uno de los principales centros difusores de la antropología jurídica en Francia.

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 (1) La culpabilité dans le droit canonique classique de Gratien à Innocent IV (L. Kéry)

(2) Los delitos cometidos en el Mar Cantábrico, siglos XV-XIX, (P. Porras Arboledas)

(3) Réflexions sur le modèle pénal de la culpabilité monastique bénédictine (G. Guyon)

(4) Les figures de la culpabilité dans les lettres de rémission du XIVème siècle (P. Texier)

(5) L’intention coupable dans la législation pénale de la Révolution française (G. Sicard)

(6) La culpabilidad en el derecho penal español (J. Rubio Lara)

(7) Aspectos de la culpabilidad en la Cataluña francesa del siglo XIX: Injurias, violencias y difamaciones (S. Gómez-Mestres)

(8) Les médecins légistes et la culpabilité au XVIIIème siècle (P. Lunel)

(9) Responsabilité ou culpabilité, l’approche du droit public (H. Pauliat)

(10) Du déterminisme du milieu. La notion de culpabilité dans la tradition juridique inuit (M. Paradelle)

(11) La culpabilité entre le droit musulman et le droit positif (N. Baccouche)

(12) La notion de culpabilité dans la culture et le droit chinois (H. Von Senger)

(13) La notion de culpabilité à Madagascar: Le Tsiny et le Tody, une culpabilité inévitable, guide de comportement (G. Chrétien-Vernicos)

(14) Le tanguin, poison d'épreuve à Madagascar: mode d'emploi (B. Champion)

(15) Réflexions sur le modèle pénal de la culpabilité monastique bénédictine (G. Guyon)

(16) Une nouvelle conception de la culpabilité chez les réguliers? Humbert de Romans, les dominicains et le «principe de la loi purement pénale» au XIIIème siècle (Fl. Cygler)

(17) The mythological cases of culpability (Sh. Shoham)

(18) Quelques réflexions autour de l’iconographie d’Adam et Eve (J. Phytilis); véase también en estas Actas la contribución de H. Platelle, Aux sources de la culpabilité, le Décalogue représenté par les peintres du XVIème siècle: modèle pour les juges, catéchèse pour les fidèles.

(19) La notion de culpabilité dans la culture et le droit chinois (H. Von Senger)

(20) La culpabilité et les notions apparentées chez Hésiode, Lysias, Isocrate et Démosthène. Étude sémantique de quelques concepts éthiques et juridiques (J.-P. Levet)

(21) La notion de culpabilité à Madagascar: Le Tsiny et le Tody, une culpabilité inévitable, guide de comportement (G. Chrétien-Vernicos) y Le tanguin, poison d'épreuve à Madagascar : mode d'emploi (B. Champion)

(22) La culpabilité dans le droit canonique classique de Gratien à Innocent IV (L. Kéry)

(23) Richelieu et la raison d’État. La conquête de l’innocence (Fr. Hildesheimer)

(24) Culpabilité des peuples, culpabilité des dirigeants: essai de parallèle historique entre la croisade des Albigeois et la crise du Kosovo (V. Saint-James)

(25) «Assassins des pauvres»: une invective pour mieux culpabiliser les usurpations de biens d'église, aidant à resituer l’activité conciliaire des Gaules entre 561 et 573 (O. Guillot) ;

(26) «Et meam considerans culpam…» La paix de Dieu comme source juridique pour la résolution des conflits (Th. Gergen)

(27) Le repentir de l’hérétique (J. Duvernoy)

(28) La fin d’un coupable. Raymond VI, comte de Toulouse, aux mains de l’Église au temps de la croisade albigeoise (J. Oberste)

(29) Réflexions sur le modèle pénal de la culpabilité monastique bénédictine (G. Guyon)

(30) Su obra, profunda y erudita pero sin una síntesis global de sus estudios, ha sido recogida en el volumen “Mélanges Pierre Braun, Droits en devenir”, textos reunidos por Jacqueline Hoareau-Dodinau, Limoges, PULIM, col. Cahiers de l'Institut d'Anthropologie juridique, n° 2, 1998, 516 p.

(31) Les figures de la culpabilité dans les lettres de rémission du XIVème siècle (P. Texier)

(32) Culpabilité et criminalité dans les lettres de rémission de la seconde moitié du XVème siècle (P. Charbonnier)

(33) Uno de los últimos trabajos basados en esta documentación es el publicado algún tiempo después de estas Actas, por la coeditora de las mismas, Jacqueline Hoareau-Dodinau. Se trata de Dieu et le Roi. La repression du blasphème et de l’injure au roi à la fin du Moyen Âge, PULIM (Cahiers de l’Institut d’Anthropologie Juridique de l’Université de Limoges, nº 8), Limoges, 2002, 360 págs, del que se puede encontrar una recensión en esta revista digital, realizada por Julián Antonio Prior Cabanillas: http://www.ucm.es/info/byblos/hoareau.htm

(34) Faute et sanction dans la conscience juridique en France et en Russie (Ch. Kourilsky-Augeven)

 

Raquel Medina Plana
Departamento de Historia del Derecho
Facultad de Derecho de la UCM
Recensión efectuada el 8 de septiembre de 2005

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