BYBLOS
Revista de Bibliografía Histórico-Jurídica
ISSN 1885-3129


Gonzalo Martínez Díez y Emiliano González Díez
La ciudad de Burgos en su Historia
Instituto Municipal de Cultura y Turismo (Ayuntamiento de Burgos), Burgos, 2009, 391 págs. ISBN: 978-84-87876-58-5.


Escrita con el rigor que ha presidido la actividad investigadora de sus autores y con una elegante prosa castellana aparece esta nueva historia de la ciudad de Burgos. Martínez Díez ha escrito los siete primeros capítulos y González Díez los seis restantes, aunque en el discurso de sus páginas no apreciará el lector más cambio que el derivado de los acontecimientos que discurrieron por la ciudad del Arlanzón. El lector encontrará un sus páginas el desarrollo cronológico de Burgos desde el año 884, año de su fundación por el conde Diego Rodríguez Porcelos, hasta la actualidad.

No estamos sólo ante la historia de una de las principales ciudades castellanas. Nos encontramos ante la historia de Burgos en el contexto de los grandes acontecimientos políticos, sociales, económicos y jurídicos que tuvieron influencia en ella. La formación jurídica de los autores se aprecia en numerosos pasajes, a través de los cuales el presunto localismo –denostado por algunos sin alcanzar a vislumbrar su verdadera proyección- adquiere esa perspectiva general de comprensión de los acontecimientos en un marco municipal que fue crucial en Castilla durante siglos. Los autores aportan la interpretación de cada dato, de cada fecha, de cada acontecimiento en aras a facilitar la comprensión de la evolución histórica con argumentos sólidos. No es mera divulgación, es un trabajo construido desde la fortaleza de los argumentos interpretativos que tienen como piedra basilar las fuentes históricas, que con inigualable dominio han investigado y conocen de primera mano, para permitir al lector adentrarse en la historia burgalesa. Los más importantes acontecimientos sirven de hilo conductor para trenzar la trayectoria de la ciudad, sus habitantes y personalidades más destacadas.

Martínez Díez nos adentra en los orígenes de la ciudad y su evolución en los siglos medievales –hasta la muerte de Fernando el Católico-, los pasos que condujeron a su consolidación como capital condal para convertirse, más tarde, en caput Castellae. Una historia vinculada a sus condes, a su inserción en el reino de León y, por fin, a su erección como cabeza de un nuevo reino llamado a convertirse en pieza clave de la futura Corona de Castilla. Posición favorecida por su estratégica situación en la Meseta Norte y convertida a un tiempo en lugar de paso y asentamiento. La ciudad de Burgos se presenta como personaje esencial por cuya vida pasan condes, reyes, nobles, obispos desde el último tercio del siglo XI, peregrinos camino de Santiago, guerreros cristianos y musulmanes, clérigos y judíos. Muchos nombres, hechos, construcciones o instituciones, pero sólo una ciudad. No se puede olvidar que la historia de Burgos es la historia misma de Castilla, las leyendas de Burgos son las del origen mismo del reino de Castilla.

El discurrir histórico de Burgos a partir del siglo XVI es aportación de González Díez, quien comienza con la expansión mercantil que permitió a aquélla convertirse en la ciudad de los mercaderes, que se vuelca sobre sí misma para desarrollar una notable, aunque transitoria, actividad económica. Esta dimensión económica de Burgos también marcó, como nos apunta el catedrático burgalés, el inicio del declive de su universalidad. Burgos quedará relegada a cabeza de circunscripción administrativa, fiscal, militar y judicial. Conservará la impronta que marcaron su prestigio histórico secular y algunos de sus personajes más célebres. Padecerá las consecuencias de otros acontecimientos transcendentales en la historia hispana y sus habitantes sufrirán por ser Burgos una ciudad en la que se cruzaban los caminos hacia la Corte, Francia, los puertos cantábricos o la meta jacobea.

En el meticuloso repaso que de los avatares de la modernidad y los siglos contemporáneos realiza González Díez, también podemos comprobar que si el prestigio histórico no conlleva necesariamente el desarrollo socioeconómico, las instituciones burgalesas y sus habitantes consiguieron adaptarse a los tiempos. La ciudad recuperó paulatinamente su vida económica y cultural. Lo cual permite a este historiador del Derecho no detenerse exclusivamente en aspectos de notable interés para el mundo jurídico –baste citar la figura de Manuel Alonso Martínez-, pues aborda aspectos culturales o económicos de indudable repercusión en la evolución vital de Burgos.

Epítome de un milenio, burgalés y castellano, realizado por dos prestigiosos historiadores del Derecho, de fácil lectura, correctamente editado y que servirá de guía no sólo a los burgaleses sino a cuantos deseen vislumbrar la vida de una ciudad desde una visión comprensiva del desenvolvimiento local en el marco histórico general de las unidades políticas en las que se integró a lo largo de su historia.


Pedro Ortego Gil
Facultad de Derecho USC
Recensión efectuada el 8 de enero de 2010
pedro.ortego@usc.es

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