Jordi Solé i Camardons

 

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La síndrome dels estranys sons

 

 

Editorial Tres i Quatre, 2003

València-Barcelona,

Colección El Grill; 203 págs.

ISBN 84-7502-679-6

 

 

 

 

Enigma sociolingüístico, en una obra de ficción y de tesis

 

Xavier Laborda Gil

Universidad de Barcelona

xlaborda@ub.edu

Lingüista y novelista

La narración y la lingüística se reúnen y acoplan de un modo singular en la personalidad de Jordi Solé i Camardons, autor de tratados de sociolingüística, novelista de obras de ciencia-ficción con trasfondo lingüístico, y profesor de lengua y literatura catalanas. Es el autor de múltiples títulos, que tienen una gran acogida y una incidencia notable en la formación de lectores y estudiantes en las disciplinas contextuales de la lingüística. Una obra fundamental suya es el Diccionari de Sociolingüística (Enciclopedia Catalana, 2001), en coautoría con Francesc Ruiz y Rosa Sanz, o El poliedre sociolingüístic (Tres i Quatre, 2001).

 

Ahora Jordi Solé i Camardons publica, también en catalán, la novela La síndrome dels estranys sons. En castellano, El síndrome de los extraños sonidos. Dos antecedentes de esta obra son un ensayo y otra novela. El ensayo, titulado Les paraules del futur (Las palabras del futuro), brinda un revelador estudio de obras de ciencia-ficción desde el punto de vista de la sociolingüística. Y una primera incursión en la narrativa de ficción fue Els silencis d’Eslet (Los silencios de Eslet). Esos son algunos de los eslabones que, trenzados en una trabajada red, nos conducen a la obra presente. Llama sin duda la atención la amplitud y diversidad de las aportaciones del autor.

 

La novela parte de un marco temporal indefinido, ligeramente avanzado en el tiempo a nuestro calendario. Por esta razón, el entorno material y cultural de los personajes resulta conocido, familiar al lector. Se parte de una situación contemporánea, de modo que no hay un extrañamiento ni una traslación a un mundo ajeno. El novelista huye, por lo tanto, del exotismo futurista y ha querido esa cercanía cultural porque reserva al conflicto otra dimensión. En ello halla el lector una sutileza, la de tener entre las manos una historia que juega con la ambivalencia de una narración que oscila entre el registro costumbrista y el de corte futurista.

 

La pérdida verbal de Noa

La acción de la novela es muy rápida en las primeras páginas. Y al tiempo que se presenta los personajes y su situación se desencadena el problema, la anomalía. Noa es una profesora de lingüística que acude a dar su curso en la Facultad. Al poco de iniciar la clase, salen de su boca unos sonidos estaños e incomprensibles. Lo son para ella misma y para sus alumnos, entre ellos, Arnau, quien tendrá un papel de protagonista. Esos sonidos no se corresponden con una lengua exótica ni con ninguna otra lengua conocida. Son sonidos como “NppppppgggNrmmmTttbbbssss”. Lo que parece un trastorno psicológico pasajero, supone para Noa la imposibilidad de impartir sus clases y aún la de comunicarse con los demás. También ha perdido la facultad de escribir, si bien sabe leer y puede señalar palabras escritas para transmitir algunas ideas.

 

¿Se trata de una confusión mental? ¿Es una afasia fulminante? ¿Por qué le ha sucedido algo así? He aquí algunas de las lacerantes preguntas que se hace la paciente y sus allegados. Entre ellos se cuenta un alumno aventajado, Arnau, que presencia el momento en que irrumpe el problema en la vida de Noa. Luego Arnau se preocupa por la enfermedad de su profesora y trata de procurarle atenciones y consuelo. De esta relación, que alcanza intensidad dramática, hace el autor un segundo foco narrativo, que actúa como hilo conductor del motivo central, el enigma de los extraños sonidos.

 

No desvelamos nada que no figure ya en su título si añadimos que el caso de Noa resulta ser uno más entre otros similares que aparecen en muchos lugares del mundo. Una red de internautas muy activos permite que se conozca la existencia de este fenómeno que no tiene explicación médica ni presenta una relación de causalidad personal en los afectados. No hay una razón precisa de todo ello. Sin embargo, lo importante es que el descubrimiento permite hablar de que se trata de un síndrome. Y en este hecho hay un significado alegórico que conviene atender, pues la penalidad de la protagonista cuenta como una muestra de una peripecia social.

 

Manifiesto contra la discriminación y el conflicto

El enigma del SES o síndrome de los extraños sonidos provoca la desconfianza, primero, y después el rechazo social de las personas afectadas. Ésta quedan estigmatizados y se les trata como apestados. Con esa intención peyorativa se les conoce como los sesosos, un término que recuerda por ejemplo el de sidosos, cuando éstos eran vistos como un peligro de contagio espontáneo para las personas no enfermas de sida.

 

Los efectos del síndrome no se reducen, por tanto, a un aislamiento comunicativo del afectado, como le sucede a Noa, la profesora de sociolingüística, sino que destapan comportamientos sociales de discriminación y de rechazo. Los sesosos son víctimas de su mal y también de la intransigencia de muchos de sus congéneres, que injustamente les consideran un peligro. El miedo a una infección y el abuso de poder por parte de los agentes comunicativamente normales son dos ingredientes que aparecen en la novela y que nos sugieren situaciones equivalentes en nuestra actualidad.

 

La alegoría del relato resulta muy instructiva. Las diferencias comunicativas pueden convertirse en motivos de aislamiento y de persecución. No importa cuáles son las diferencias entre unas comunidades y otras, sino que tales diferencias pueden tomarse como un motivo excluyente y cosificador de una comunidad estigmatizada Luego la razón de los conflictos lingüísticos es social, razona entre líneas la novela. Y, si hay que buscarle una solución, debemos elevarla al más alto plano de lo social, el de la esfera de la política.

 

En un pasaje de la historia, el antiguo alumno y amigo de Noa se entrevista con un diputado ecoizquierdas, para proponerle medidas de protección política de los afectados. Su diálogo es un manifiesto de la ecología de las lenguas:

 

En primer lugar habría que incrementar el respecto por las personas afectadas de SES. Aunque muchas hayas dejado de ser productivas, continúan siendo personas y el Estado habría de ayudar a que los sesosos se pudieran reintegrar a su sociedad. (…) Habría que impulsar campañas informativas contra los prejuicios que empiezan a crearse y que presentan a los afectados del SES como un grupo de infectados peligrosos.

 

Estos peligros que teme Arnau son los que finalmente se desencadenan, porque la solución política requiere de muchos más agentes que el diputado que con tanto interés le escucha. El camino que pueden recorrer las ideas políticas y las de la ecología de las lenguas es muy grande, si se atiende a lo poco que aún se ha hecho. Y en este sentido la novela revela un mensaje optimista.

 

Tesis ecolingüística

La acción de la historia mantiene vivo el interés sobre el desenlace, un desenlace sorprendente y sonriente. Pero esa acción tiene además otro papel, que es el rendir un servicio a la tesis que sustenta implícitamente el autor. Se trata de la tesis de la ecología de las lenguas y del principio de que las lenguas y sus manifestaciones son un patrimonio cultural de un valor inimaginable. La novela es, pues, una novela de tesis.

 

Como sucede con el mito de la torre de Babel, lo que al principio se vive en el relato de Noa como un conflicto y un mal, se convierte luego en un bien absoluto. Este cambio de perspectiva no es gratuito, sino que exige una maduración personal y colectiva sobre el fenómeno de las lenguas, de las comunidades de hablantes y de las relaciones entre ellas. Como en Babel, cuya interpretación historiográfica progesa de la maldición al bien de la diversidad lingüística, esto es, la diversidad cognitiva y cultural, aquí, en la novela de La síndrome dels estranys sons, el lector pude apreciar un cambio de perspectiva. La fatalidad que se cierne sobre Noa deja de ser un mal al avanzar la trama hacia un panorama que remite a la diversidad lingüística y la riqueza cultural.

 

El tenue tratamiento de ciencia-ficción de la novela deja paso en su última página a un paisaje intenso y brillante, en el que Jordi Solé i Camardons vuelca su imaginación de un modo llamativo. Una nueva vuelta de tuerca a la historia convierte la novela La síndrome dels estranys sons en una obra muy interesante tanto en su faceta primaria de contar una historia como en la secundaria o ulterior de sugerir un ensayo de sociolingüística.

 

 

© Xavier Laborda Gil. Círculo de Linguística Aplicada a la Comunicación 18, mayo 2004. ISSN 1576-4737.

http://www.ucm.es/info/circulo/no18/laborda.htm

 

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