TRADICIÓN Y ACTUALIDAD DE LA RETÓRICA

clac 20/ 2004

Xavier Laborda Gil

Universidad de Barcelona

xlaborda@ub.edu

 

 

 

 

José Antonio Hernández Guerrero, María del Carmen García Tejera

El arte de hablar. Manual de Retórica Práctica y Oratoria Moderna

Barcelona, Ariel, 2004

286 páginas, ISBN 84-344-8259-2

 

Conviene recordar un pasado reciente. En 1965 el lingüista Roland Barthes escribió unas aleccionadoras palabras sobre la inexistencia de manuales de retórica en lengua francesa. Su aseveración valía igual para el castellano y para otras lenguas. Con ello Barthes señaló una situación lamentable de los estudios sobre el discurso. Por fortuna, esta situación hace tiempo que está superada. Él mismo inició la labor de rehabilitar la retórica con la edición de sus notas de clase sobre la materia, “La retórica antigua. Prontuario”, que están publicadas en castellano en su obra La aventura semiológica (Barcelona, Paidós, 1990). Barthes proclamó en las últimas líneas de su escrito la actualidad de la retórica, en general, y del pensamiento de Aristóteles, en particular, como arte oratoria y como ciencia de la comunicación mediática. Barthes brindó, con su trabajo teórico y con sus análisis de publicidad o de fantasías y mitos modernos, un extraordinario programa de estudios y un gran campo de aplicación de la retórica.

La reivindicación que formuló Barthes de la actualidad del arte de la palabra ha resultado muy provechosa para la lingüística. En la actualidad, obtienen una excelente acogida de los lectores las múltiples publicaciones que sobre retórica cada año lanzan las editoriales. En este marco de positiva atención ha aparecido en Ariel la obra El arte de hablar, de José Antonio Hernández Guerrero y María del Carmen García Tejera. De los muchos títulos que han precedido el título que hoy nos convoca, me atrevería a destacar tres más, que merecen figurar por diversos motivos en esta nota crítica. El sencillo y eficaz texto de Roberto García Carbonell, Todos pueden hablar bien en público, escrito en 1981 y reeditado muchas veces por Edaf. El armonioso y completo trabajo de Joan Rubio y Francesc Puigpelat, Com parlar bé en públic (Barcelona, Pòrtic, 2000), que merecería tener ediciones en muchas otras lenguas además de en catalán. Y el delicioso librito –librito por su brevedad– de Phyllis Bentley, Public Speaking, (Londres, Collins, 1964), que persuade el lector de que en la cultura sajona hay una sensibilidad especial por la comunciación elocuente y por el conocimiento de sus recursos.

Los autores de El arte de hablar, José Antonio Hernández y María del Carmen García, son profesores de teoría literaria de la Universidad de Cádiz. Han publicado diversos títulos sobre comentarios literarios y retórica. En esta ocasión realizan un compendio de los principios de la retórica, que acompañan de cometarios prácticos e indicaciones para dominar la capacidad oratoria. El contenido de la obra es acorde con un manual y el tono resulta académico. Estas características marcan una diferencia entre el presente título y los libros de divulgación que desarrollan un guión de autoayuda y que buscan un nicho de lectores amplio y generalista. Valga como prueba de la orientación formal de El arte de hablar la extensa y profusa sección bibliográfica.

La división capitular del libro sigue la pauta canónica de la retórica, con las cinco partes del proceso discursivo, es decir, la elocución, la disposición, la elocución, la memoria y la pronunciación. La antesala de este guión son unas consideraciones sobre las relaciones de la retórica con otras ciencias, entre las cuales se cuentan la psicología, la pedagogía y la poética. También se provee al lector de una visión perspicaz sobre la función de discurso en la vida social y en profesiones tales como las de médico, jurista o sacerdote. Las nociones que figuran en cada capítulo reciben como complementación un muestrario de tópicos, glosarios, comentarios de texto y escuetas actividades del agrado del filólogo.

Entre los elementos de este esquema temático aparecen varios capítulos de contenido descriptivo y didáctico. Un capítulo sobre los géneros brinda una galería de formatos y modalidades discursivas, con sus rasgos expresivos y características de protocolo. Los recursos retóricos y su contrafaz de los abusos retóricos forman una sección voluminosa y instructiva sobre aspectos concretos de la comunicación. Otro capítulo que obra en esta dirección práctica es de los resortes y las estrategias comunicativas, entre las que destacan el uso de las imágenes, las comparaciones, el humor y la pulsión de las emociones.

El dominio de los autores en el campo de la poética se trasluce en la especialización en los capítulos sobre la elocución y los rasgos literarios. Resulta especialmente provechosa su obra en este aspecto. La proclama que figura en el subtítulo del libro, “Manual de Retórica Práctica y de Oratoria Moderna” –con un libre uso de las mayúsculas–, es coherente con la intención de aproximar el legado de la retórica a una mentalidad actual. Y la obra resulta un manual idóneo para los estudiantes universitarios, particularmente receptivos a unos contenidos teóricos y a una exposición académica. La vertiente práctica queda en un segundo plano, pues se desarrolla de modo escueto en su extensión y limitado en sus tipos. Por otra parte, el tono expresivo de la obra presenta algunas variaciones inesperadas, pues en ocasiones el texto oscila entre la exposición teorética bien temperada y la consideración de aspectos sociales posiblemente prescindibles por su obviedad y por la simplificación con que se tratan.

La retórica enseña que las buenas y elegantes maneras son un mérito que engrandece las ideas del discurso. Llevando este principio a la presente publicación, quizá resulte su edición aceptable y aun decorosa, pero también mejorable. La presentación resulta un tanto árida y la supresión de los márgenes laterales en la composición de página es insólita. Estos defectos, que han de achacarse al editor, están en desacuerdo con el mensaje del libro El arte de hablar, que es cómo conseguir la elocuencia. No obstante, ello no desmerece la labor de los profesores María del Carmen García y José Antonio Hernández, que tienen el acierto de presentar la retórica con símiles didácticos y creativos. Son los símiles de la retórica como edificio, como viaje, como paseo y como aventura (p. 116). Su libro se une a un nutrido grupo de obras sobre la comunicación persuasiva que proclaman el lema y la razones de la retórica, en su dilatada tradición, en su vigorosa actualidad.

Como demuestra la edición de El arte de hablar, nuestro momento es muy diferente del que vivió y enderezó Roland Barthes. Sin embargo, hay una relación causal entre el nuevo título, por un lado, y la maestría y la dedicación de Barthes, por el otro, pues ayudó a invertir el signo que pesaba sobre la retórica e instruyó a alumnos y lectores sobre su historia y su teoría, sobre el trayecto y la red de la retórica.

 

© Xavier Laborda Gil. Círculo de Linguística Aplicada a la Comunicación 20, noviembre 2004. ISSN 1576-4737.

http://www.ucm.es/info/circulo/no20/retorica.htm

 

clac 20/ 2004

 

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