resumenabstractIndiceEstudios sobre el mensaje periodístico - Número 7 - 2001
 
 
 
 
Manuel del Arco o cómo entrevistar a una dama en salto de cama verde

Dr. Octavio Aguilera
Profesor Titular de Periodismo
UCM


 
 
 
 

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Resumen
Manuel del Arco fue un maestro en el género de la entrevista breve o interviú. Este trabajo, tras dar cuenta de su biografía y su importante papel en el periodismo español de los años 1940-1970, expone cuál fue su idea de la interviú y cómo la practicó diariamente durante aquellos años, incluyendo un ejemplo paradigmático de dicho trabajo.

PALABRAS CLAVE: Manuel del Arco, entrevista, interviú, psicología del entrevistador, tipología de personajes.


 

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Abstract
MANUEL DEL ARCO OR HOW TO INTERVIEW A LADY IN GREEN NÉGLIGÉ

Manuel del Arco was a master in the genre of short interview. Apart from summarizing his biography and stating his important rol in Spanish journalism from 1940 to 1970, this paper exposes what his idea of interview was and how he practiced it himself daily during those years, including a paradigmatic example of his work.

KEY WORDS: Manuel del Arco, Interview, the interviewer's psychology, Character’s typology


 

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Manuel del Arco o cómo entrevistar a una dama en salto de cama verde

Dr. Octavio Aguilera
Profesor Titular de Periodismo
UCM





Sinceramente, creo que serán pocos los periodistas españoles que en los años 60 no intentaron mantener una sección de entrevistas a imagen y semejanza de las que hizo el gran maestro del género que fue Manolo del Arco. Sobre todo, a imagen y semejanza de las que publicó en La Vanguardia, en su diaria sección "Mano a mano", presentada siempre en página impar, ocupando dos columnas en el cuadrante superior de salida -es decir: en una ubicación preferente- e ilustrada con una caricatura del entrevistado hecha por el propio Del Arco, que se inició en el periodismo como caricaturista del Heraldo de Madrid en 1931. Claro está que casi todos, por no decir todos, de cuantos lo intentamos nos perdimos por el camino, nos estrellamos ante aquella aparente sencillez, ante aquella azoriniana facilidad. Porque Manolo del Arco -ya se ha dicho, el gran maestro del género- debió de nacer predestinado para este trabajo, o de otra forma no se explica.
 
 

¿QUIÉN FUE MANUEL DEL ARCO?

Pero, ¿quién fue Manuel del Arco? La presentación resulta superflua para quienes ya peinamos canas, para quienes fuimos sus devotos lectores o frustrados discípulos; pero creo que para las nuevas generaciones y para nuestros alumnos de Periodismo es alguien prácticamente desconocido. Podría pergeñar una semblanza de urgencia de aquel maestro, nervioso y un pelín cascarrabias, pero en aras a eliminar cualquier subjetividad, me limitaré a entresacar los datos que nos brinda el compañero Antonio López de Zuazo, en su Catálogo de periodistas del siglo XX, que para eso está. (López de Zuazo, 1988: 114). Manuel del Arco Álvarez nació en Zaragoza en 1909 y murió en 1971. Licenciado en Derecho, fue caricaturista del Heraldo de Madrid (1931-1936), de La Hora de Valencia (1936-1939) y Treball de Barcelona (1936-38). Colaborador de El Heraldo de Aragón, redactor de Ya y Fotos, ambos de Madrid (1940). Entrevistador de El Correo Catalán de Barcelona (1942-45). Redactor del Diario de Barcelona (1945-1953). Colaborador de Siluetas, Destino, Vida Deportiva, Dicen, Lean y Ramblas de Barcelona, y de Misión y Arte y Letras de Madrid. Redactor de La Vanguardia (1953-1971). Subdirector de Tele Express (1967-1971). Director de Flash Médico (1967-1969). Colaborador de TVE y de Radio Barcelona. Profesor de la Escuela Oficial de Periodismo de Barcelona. Autor de El personaje en el bolsillo (1948), un capítulo de la Enciclopedia del Periodismo (1953) y de 101 interviús por las buenas (1963)

La recopilación puede resultar algo prolija y, especialmente por la abundancia de cifras, farragosa, pero creo que era necesaria para subsanar aquel desconocimiento al que me referí antes (1)
 
 

LA INTERVIÚ

Manuel del Arco decía, digo una vez más, ha sido para mí el gran maestro de la entrevista (2), modalidad del reportaje objetivo y, dentro de este género, en concreto del reportaje de citas directas. O sea: lo que entonces llamábamos interviú, españolizando el término inglés interview, como ya expliqué en el Diccionario de Ciencias y Técnicas de la Comunicación, si se me permite la autocita: Una modalidad particular es la entrevista breve, exclusivamente ceñida al diálogo entrevistado/entrevistador, que en los países de habla hispana se conoció durante muchos años como interviú (españolización de interview)(3) Francamente, no recuerdo haber oído hablar nunca, o casi nunca, de "entrevistas" en el argot de las redacciones de los periódicos. Si se hablaba de entrevista, se hablaba de otra cosa.

Ya sabemos, pero nunca está de más recordarlo, que la interviú, o entrevista, dicen que tiene su origen en la que le hizo Horace Greely al dirigente mormón Brigham Young en el neoyorquino Tribune sobre temas de la Guerra de Secesión que entones asolaba los Estados Unidos (1861-1865). Si bien fue el legendario James Gordon Bennett Sr. quien perfeccionara y desarrollara este género en su chispeante Herald, también de Nueva York. En España, su implantación fue lenta en verdad, aunque ya en 1906 Rafael Mainar apuntaba que se halla muy en boga. En su pionero manual El arte del periodista (1966) considera a la entrevista una fórmula precisa y preciosa de la información.

Manolo del Arco fue también, y como ya hemos visto, profesor de la Escuela Oficial de Periodismo de Barcelona, donde nos decía que si fracasábamos en el intento de conseguir una interviú, explicáramos a los lectores las incidencias del diálogo frustrado, la historia de este fracaso, historia que podía resultar a los efectos de retrato del personaje tan eficaz como la transcripción de sus propias palabras. Y, en esta doble condición de entrevistador de enorme fama y profesor de la Escuela, fue el encargado de redactar el capítulo "La interviú", dentro de la Enciclopedia del periodismo, cuya primera edición apareció en 1953. Yo me acogeré a la cuarta edición (revisada), porque es la que poseo (y guardo como oro en paño), para acotar las ricas enseñanzas que sobre este género vuelca allí Del Arco (Nicolás González Ruiz director, 1966: 405 a 417)
 
 

TÉCNICA DE LA INTERVIÚ

De entrada, Manuel del Arco se hace la pregunta que creo resulta obligada, "de cajón": ¿quién inventó la interviú?. Y acto seguido se responde a sí mismo:

En una ocasión -yo he sido muchas veces alguacil alguacilado- me preguntaron quién había inventado la interviú, y respondí que Adán y Eva. Una interviú no es, ni más ni menos, que una conversación llevada a la letra impresa. Y la invertiú periodística es tan antigua como la prensa. (Nicolás González Ruiz director, 1966: 405)
 
 
Pero, ¿cómo ha de ser la entrevista para que interese al lector, para que transcurra con eficacia, para que resulte un éxito profesional? Aquí podríamos referirnos a cuantos autores son y han sido en la teoría de este género, algunos de los cuales encontrará el lector, si lo tiene a bien, en la Bibliografía que figura al final. Sin embargo, el propósito fundamental de este trabajo es ver cuál era la opinión, la "escuela" de Del Arco. Como premisas mayores, él consideraba que si todo aquel que escribe en un periódico ha de sentir la enorme responsabilidad de lo que dice, ha de tener muchísimo más cuidado en escribir lo que dicen los demás, aunque no os asuste transcribir los mayores disparates que oigáis, si estáis seguros de que no os van a llamar embusteros. Otra: Si sois buenos psicólogos y tratáis a cada uno como en consecuencia se merece, ganaréis crédito y el prestigio será con vosotros Quizás a este aspecto de la entrevista se refiere la profesora Rosa Pinto, a quien estoy seguro le hubiera encantado conocer a Manolo Del Arco si su juventud no se lo impidiera, cuando dice que el periodista debe saber cómo preguntar en una entrevista: Esta se hallará bien encauzada si el entrevistador realiza preguntas adecuadas al tema que se trata y plantea sólo una cuestión cada vez que interviene. Y propugna la existencia de una estrategia a la hora de preguntar, así como subraya la importancia de la escucha activa(4)

Manolo del Arco, en esta misma línea de Rosa Pinto, hablaba de ser indiscreto con discreción, de la pregunta formulada a tiempo:

Se puede preguntar lo más cruel, lo más feroz, lo más escandaloso, lo más indiscreto, en fin, si antes se ha preparado el terreno. Hay que crear un clima de confianza primero; luego ya viene la audacia sin temor al descalabro. Pero de buenas a primeras lanzar una pregunta que se lleva "en conserva" es exponerse al revolcón. Yo he celebrado una entrevista con Dalí y he profundizado hasta donde he querido, pero sin ofenderle directamente (Ibídem, pág. 413)
 
 
La entrevista, en fin, no es un género fáci1, contra lo que pudiera parecer a simple vista (y como, pudimos comprobar repetidamente los fallidos emuladores de Del Arco a los que me refería al principio). Hugh Sherwood, por ejemplo, reconoce que entrevistar no es un trabajo fácil, y añade luego: Para ser correcto requiere que el reportero realice una cuidadosa elección de la persona o personas a entrevistar, a fin de obtener las opiniones más autorizadas sobre el tema en cuestión. En muchos casos, también requiere que el reportero lleve a cabo un estudio previo del tema a tratar, a fin de que él no pierda el tiempo ni se lo haga perder a la persona a la que está entrevistando, y para que, de esta forma, pueda ir más allá de las preguntas básicas, obvias, e investigar el tema en profundidad. Obviamente, también requiere una cuidadosa elección de las preguntas, una total atención a las respuestas, una prolija toma de notas y una cuidadosa, objetiva, transcripción de lo que se ha dicho y visto. (Sherwood, 1976: 12)
 
 
Tras sentar las premisas citadas, y algunas otras que nos dejamos en el tintero, Del Arco explica cómo hace -hacía- él una interviú, según su experiencia de tener que hacer una cada día durante veinte años (5), iniciando la tarea con la búsqueda del personaje, que es parte del "guión de la película", como ha explicado Florencio Martínez Aguinagalde en una acertada semejanza con la elaboración de una película cinematográfica. (6)

La enumeración y clasificación de los distintos personajes que Del Arco hace a continuación es tan variopinta como sagaz. Dentro de esta tipología incluye también, aunque con otras palabras, lo que Ismael Herraiz, otro veterano del periodismo, calificó de "fáciles" y "difíciles". (Nicolás González Ruiz director, 1966: 91)

En cuanto a la técnica de su realización, Del Arco usaba un sistema que le permitió presumir de no haber tenido necesidad de rectificar jamás:

Soy respetuoso con lo que declara mi interlocutor, hasta el extremo que incluso mi parlamento -mi pregunta- y el suyo -su respuesta- los escribo en su presencia. En la mayoría de los casos, antes de levantarme de la mesa donde tiene lugar el diálogo, leo de arriba abajo la interviú entera. Acostumbro, al empezar, avisar que mis cuartillas están blancas, y que todo cuanto escriba delante de él y lo autorice podré publicarlo. (Nicolás González Ruiz director, 1966: 412)
 
 
UNA ENTREVISTA DIFÍCIL

Sin duda, un personaje difícil resultó para Manolo del Arco la entonces famosísima actriz de cine María Félix. Mejor dicho: una entrevista difícil. Lo cuenta él y no me resisto a transcribirlo literalmente:

Un día que ya había decidido que la figura sería la artista María Félix, que debía llegar en automóvil a la ciudad por la mañana a las once, estuve a esa hora en el hotel donde tenía habitación reservada. Pero la famosa mujer no llegó a la hora prevista; esperé y pasaron las horas una tras otra, y yo, armado de paciencia "esperando que de un momento a otro llegaría", aguanté el plantón hasta las once de la noche. Pero lo malo no fue eso, sino que por culpa de su demora yo de cuando en cuando avisaba al periódico que "llevaría el original de un momento a otro". Y he aquí que al fin la buena señora llega al hotel, dadas las once, doce horas después de la prevista, "viene cansada" y se mete en la cama. ¿Y qué hacer? Pues, señores, hice lo que cualquiera en mi lugar hubiera hecho: remover todo lo removible -en este caso a su empresario Cesáreo González- y exponerle la situación angustiosa. Total, María Félix, a altas horas de la noche, recibió al periodista, y lo recibió en precioso "salto de cama" verde... El objetivo fue cumplido; pero ¡diablos! si lo llego a saber, cambio de tema (Ibídem, págs. 406-407)
 
 
Pido disculpas por la extensión de la cita, mas creo que merecía ver respetada su integridad, sin quitar ni poner una sola coma. Además, este era el leitmotiv de este recordatorio de un periodista que sentó cátedra y cuya estela (vulgarmente léase magisterio) todavía perdura.
 
 

NOTAS

(1) Es curioso: compruebo que Manuel del Arco Álvarez no aparece en la Nueva Enciclopedia Larousse (veinte tomos) ni en sus tres sucesivos suplementos (seis tomos). Podríamos aplicar aquí aquella frase ya consolidada: ¡Qué error, qué tremendo error! 

(2) También lo reconoce José Luis Martínez Albertos, el padre de los estudios de Redacción Periodística en España (y conviene recordarlo porque se detecta una especie de olvido, ¿o ingratitud, o ignorancia?, por parte de las nuevas generaciones). En su imprescindible Curso General de Redacción Periodística, dice: En España existe una notable tradición de brillantes entrevistadores, algunos de los cuales han explicado su técnica personal de realización de esta modalidad específica del reportaje periodístico. Debemos aquí señalar, como figura cumbre en este trabajo profesional, a Manuel del Arco que supo también explicar con claridad y método su experiencia en esta clase de trabajos periodísticos

(3) Vid. Mi capítulo "Géneros periodísticos informativos", en Ángel Benito director, Diccionario de Ciencias y Técnicas de la Comunicación, Madrid, Ediciones Paulinas, 1991, pág. 642.

(4) "Áreas de comportamiento en entrevistas", conferencia de Rosa Pinto pronunciada en la Casa del Cordón de Burgos, el 8 de mayo de 1992, dentro del II Seminario sobre nuevas fórmulas para la calidad informativa, organizado por la Asociación de la Prensa de aquella ciudad. Texto inédito.

(5) Como simple dato anecdótico, guardo en la memoria que el personaje elegido un día para su "Mano a mano" de La Vanguardia fue un personaje que "descubrí" yo y al que bauticé con el sobrenombre con que luego fue conocido en toda España: "el Sansón del siglo XX"

(6) Vid. El epígrafe "Entrevista", de Florencio Martínez Aguinagalde, en 21 lecciones de reporterismo, Universidad del País Vasco, 1998, págs. 369-396.
 
 

BIBLIOGRAFÍA BENITO, Ángel (director) (1991): Diccionario de Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Madrid, Ediciones Paulinas

BEZUNARTEA, Ofa; DEL HOYO, Mercedes; y MARTÍNEZ AGUINAGALDE, Florencio, (1998): 21 lecciones de reporterismo. Bilbao, Universidad del País Vasco

CANTAVELLA, Juan (1996): Manual de la entrevista periodística. Barcelona, Ariel

GONZÁLEZ RUIZ, Nicolás, director (1966): Enciclopedia del periodismo. Barcelona-Madrid, Noguer

LÓPEZ DE ZUAZO, Antonio (1988): Catálogo de periodistas españoles del siglo xx (tomo I: AF). Madrid, Fundación Universidad-Empresa.

MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis (1992): Curso general de Redacción Periodística (edición revisada). Madrid, Paraninfo

SHERWOOD, Hugh C. (1976): La entrevista. Barcelona, A.T.E.
 
 

(Artículo recibido el 29 de marzo de 2001. Aceptado el 17 de mayo de 2001)


Manuel del Arco o cómo entrevistar a una dama en salto de cama verde

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