Para escribir hipertexto necesitamos saber utilizar un ordenador, al menos los programas que nos permitan escribir texto con nexos, ya sea destinado a su difusión en Internet (HTML) o para otros medios de transmisión: diskette o CD-ROM (programas como Storyspace).

Esto significa que el escritor de hipertexto es su propio editor. No es normal escribir fragmentos lineales y dárselos a otro para que los organice hipertextualmente, porque los fragmentos se van organizando al mismo tiempo que se escriben, y un escritor que ignorase la "edición hipertextual" de sus textos no sería capaz de sacar demasiado partido al medio. Antes, el escritor sólo debía ocuparse de escribir, de organizar ideas y enlazar frases, a mano, a máquina o con un procesador de textos, con ninguna decisión definitiva sobre la edición del producto final, (normalmente un escritor no controla la tipografía del libro que imprimirán con sus textos, por ejemplo).

En el hipertexto en cambio, todo son decisiones significativas. Si bien la tipografía, disposición del texto en párrafos, etc., siempre han tenido su importancia, el ideal del texto impreso era que estos elementos se hicieran invisibles para no interferir en la lectura. A esto le llama Bolter, "mirar a través del texto", es decir, ir directamente al contenido. Por el contrario, el hipertexto propugna que se "mire al texto", haciendo consciente al lector de que las decisiones en la edición también llevan una carga semántica. Por eso es imprescindible que el autor de hipertexto sea su propio editor, pues no puede dejar en manos de otro una parte importante del proceso de composición del texto.

Michael Shumate es un investigador especializado en hipertexto además de un escritor con experiencia en el nuevo medio; en su tesis hipertextual publicada exclusivamente en Internet, Writing lives, Shumate hace una lista de todas las tareas que tuvo que realizar para darla a luz:

- Investigación (Facilitada por la electrónica y no al contrario)
- Escribir prosa (Esto es lo único de lo que se ocuparía un escritor tradicional)
- Transformar el texto a HTML (Operación engorrosa de poner marcas línea por línea. El HTML es el lenguaje que permite que un texto sea publicable en forma hipertextual, en este caso en Internet)
- Escanear imágenes (valga el neologismo, es convertir imágenes en archivos digitales a través del escáner)
- Convertir formatos de imágenes (Para crear "mapas conceptuales" donde los usuarios puedan "pinchar" con su ratón para ir a partes del trabajo)
- Diseñar imágenes
- "Bajar" programas de Internet, configurarlos, probar software diverso (incluyendo navegadores, editores de HTML y programas de diseño de imágenes)
- Editar gráficos
- Convertir archivos (de un sistema a otro o entre ordenadores)

Viendo esta lista, el trabajo que tiene que realizar un escritor de hipertexto parece ingente, y en cierto sentido lo es, lo que ocurre es que algunas de estas tareas sólo hay que hacerlas una vez (como aprender a usar un programa que luego servirá para hacer muchos textos), y otras se automatizan. Como nuevos renacentistas, los escritores de hipertexto han de ser capaces de dominar varios lenguajes (el oral, el escrito, el visual, el informático...) y de combinarlos para construir su texto.

Shumate confía en que el tiempo que se dedica a las actividades que pudieran considerarse periféricas se reducirá con la próxima generación de herramientas (más eficientes) o con la división de tareas. Aún así, es fácil deducir que el tiempo consagrado a escribir texto al modo tradicional se ve grandemente reducido cuando el escritor ha de ocuparse de muchas más cosas. Un escritor hipertextual es mucho más consciente de su herramienta que uno tradicional, eso le quita tiempo, pero también le permite manipularla de un modo inimaginable en la escritura lineal. Escribir hipertexto es más laborioso que escribir texto, ahí termina la comparación, pues el resultado es otro.

De momento, las hiperficciones que hay en la red son básicamente textuales, con las imágenes como meras ilustraciones. Muy pocas incorporan sonido o mapas conceptuales creativos. Creemos que esto se debe a que estamos en una etapa inicial y los escritores de hiperficción vienen del mundo lineal, con lo que se sienten más cómodos trabajando casi exclusivamente con textos. Pero gradualmente irá aumentando la soltura de estos experimentadores en el nuevo medio e iremos viendo hiperficciones cada vez menos parecidas a libros.