Algún día, ante las ventanas los hombres explotarán su mirada en tan poco espacio y llorarán tanto que desde ellos mismos creerán que el diluvio se comerá su propia existencia. Lluvia desde abajo, ya el cielo no existirá.

De colores las pasiones de colores los deseos de muerte el día y la noche de colores un clavo que cruza de una ventana a otra.

De colores y de muerte las ventanas.