Cambiar de vestuario a Lady Godiva:
la revisión de mitos en la poesía española contemporánea escrita por mujeres

Dr. David R. Thompson
Assistant Profesor of Spanish
Department of Modern Languages
Millikin University (Decatur, IL)
dthompson@mail.millikin.edu


 

   
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John Collier, Lady Godiva (c. 1898)

GODIVA EN BLUE JEAN

Cuando sobrepasemos la raya que separa
la tarde de la noche, pondremos un caballo
a la puerta del sueño y, tal lady Godiva,
puesto que así lo quieres, pasearé mi cuerpo
-los postigos cerrados- por la ciudad en vela…

No, no es eso, no es eso; mi poema no es eso.
Sólo lo cierto cuenta.
Saldré de pantalón vaquero (hacia las nueve
de la mañana), blusa del “Long Play” y el cesto
de esparto de Guadix (aunque me araña a veces
las rodillas). Y luego, de vuelta del mercado,
repartiré en la casa amor y pan y fruta.

María Victoria Atencia, El mundo de M. V. (1978)

 

Una de las tendencias más llamativas de la poesía escrita por mujeres españolas en las últimas tres décadas es la revisión de mitos clásicos y contemporáneos. Estos mitos pertenecen a muchas tradiciones y comprenden un panorama de personajes míticos, literarios y populares. En la poesía española de los últimos treinta años podemos encontrar figuras tan diversas como Diotima, la Virgen María, Lilit, Penélope, Circe, Ariadna, Salomé, Judit y Cibeles para nombrar sólo unas pocas. La recuperación de estas historias y la difusión del discurso revisionista en la poesía española contemporánea escrita por mujeres son fenómenos que merecen nuestra atención. ¿Por qué se empeñan las poetas en revisar figuras míticas y literarias? ¿Qué justificación o autoridad logran para su obra a través de la revisión? El presente estudio toma estas preguntas como punto de partida para analizar este discurso literario y su manifestación en un poema de María Victoria Atencia en el que la poeta re-construye una historia mítica de la edad media.

Atencia se reconoce como una de los más importantes poetas españoles de la segunda mitad de siglo veinte. Empezó a publicar su poesía al mismo tiempo que los grandes poetas de la llamada generación del cincuenta (Ángel González, Claudio Rodríguez, Francisco Brines, José Ángel Valente y otros), pero no cobra fama como escritora hasta los últimos años setenta. “Godiva en Blue Jean” forma parte del libro titulado El mundo de M.V. (1978), el segundo texto que publicó Atencia después de un largo período de tiempo sin publicar poesía. Tanto en este libro como en los otros que forman parte de esta etapa de su carrera poética, se ve el intento de la autora de definirse a sí misma - de situarse como persona entre dos ámbitos principales: el doméstico y el literario o profesional. En comparación con las obras de otras escritoras españolas que aparecen a finales de los años setenta y principios de los ochenta, la poesía de Atencia es más reservada, conformándose con un metro rígido y un lenguaje sencillo. Las imágenes que se repiten con más frecuencia son reflejos del mundo cotidiano de la autora: Málaga, el mar, la casa, los libros, etc. No obstante, la concentración en lo cotidiano no condena su poesía a la superficialidad. Al contrario, los poemas como “Godiva en Blue Jean” evidencian un conflicto de identidad que marca toda la obra poética de la autora. La incorporación del mito de Lady Godiva sirve para yuxtaponer una sensación de auto-conocimiento nebuloso con otra, quizá más actual, de individualidad y autonomía.

El poema se basa en una serie de oposiciones que se exponen en los primeros cinco y los últimos cinco versos. El punto de inflexión se produce en los versos seis y siete cuyas repetidas negaciones provocan el efecto de antítesis entre las dos estrofas. El título anuncia el carácter posmoderno del texto y también la revisión de un antiguo mito desde una perspectiva coetánea. A Lady Godiva se le quita el título de “dama”, lo cual permite la referencia a un personaje famoso mientras se rebaja el tono pretencioso de su nombre. La Godiva del título es ambigua porque se refiere simultáneamente a la mujer medieval y a la hablante de la segunda estrofa, la mujer transformada y (re)vestida. El uso del inglés “Blue Jean” apunta a la transformación de la cultura española contemporánea y a la incorporación de palabras inglesas en el habla cotidiana de los españoles. La mezcla de referencias culturales tan distintas en el título (la lengua, la moda y el mito) niega la posibilidad de un punto de referencia central y una lectura singular. Representa la misma reunión de lo mítico y lo cotidiano (pasado y presente), en forma reducida, que se va desarrollando en los versos del poema.

El cambio de lenguaje entre la primera y la segunda mitad del texto es un aspecto fundamental de la antítesis establecida por Atencia. En los primeros versos nos sorprende un vocabulario solemne y abstracto no característico de la poeta: “Cuando sobrepasemos la raya que separa la tarde de la noche” (1-2). La palabra “raya” indica una frontera o término bien demarcado que se puede traspasar, pero no existe ninguna señal así (que no sea artificial) para separar “la tarde de la noche” como si fueran dos terrenos distintos. La división es más bien temporal y, así, la “raya” puede ser una referencia a la manilla del reloj o tal vez al horizonte que da la ilusión de una frontera entre la tierra y el cielo. En todo caso el acto de pasar desde la tarde a la noche significa la entrada en el mundo de los sueños, la irrealidad y el subconsciente. La sensación de proyección de una fantasía que penetra esta frase es efectuada por los verbos en futuro y subjuntivo: “sobrepasemos”, “pondremos” y “pasearé”. El caballo que se pone “a la puerta del sueño” es tradicionalmente un símbolo del deseo desenfrenado, de la pasión interior sin límites que normalmente se reprime. Al mismo tiempo se refiere al caballo de Lady Godiva y su famoso paseo por el pueblo de Coventry.

Lady Godiva era una mujer histórica del siglo XI, la esposa de Leofric el conde de Murcia, pero lo más probable es que la leyenda de su salida sea solamente una leyenda. Según ésta, cuando Godiva supo que la gente del pueblo sufría por los grandes impuestos exigidos por el conde, ella les tenía compasión y le rogó a su esposo que rebajara los impuestos. Éste lo consentiría sólo con tal de que Godiva pasara desnuda por el pueblo montada a caballo. Mientras la gente del pueblo se encerraba en sus casas, ella cabalgó desnuda por las calles, el largo cabello rubio cubriéndole el cuerpo. A partir del siglo XVII, se agregó a la leyenda la historia de Peeping Tom, habitante de Coventry que supuestamente acechó a la dama por la ventana de su casa. Como todo mito, la historia de Lady Godiva ha sufrido varios cambios a lo largo de los siglos, mientras que cierta esencia ha quedado uniforme.

El recuerdo de Lady Godiva que ha sobrevivido es el de su cuerpo, el del acto físico de revelarse. Atencia la representa en la primera estrofa como una figura pasiva, pero coqueta, que se expone ante el público según el deseo del Otro: “puesto que así lo quieres, pasearé mi cuerpo / -los postigos cerrados- por la ciudad en vela . . .” (4-5). El “tú” a quien la hablante se refiere es ambiguo. Puede ser la hablante misma que se encuentra en el proceso de reconciliar su identidad fragmentada o el lector ante quien la voz poética se (des)cubre. A pesar de “los postigos cerrados”, la hablante, expuesta y desnuda, sigue percibiendo los ojos que le acechan desde el espacio protegido de las casas. El voyeurismo sugerido aquí puede incitar reacciones contrarias: la paranoia o el placer estimulados por la mirada ajena. La dualidad implícita de las palabras contribuye a una ambivalencia general, la idea del cuerpo blanco y desnudo (quizá una metáfora de la página en blanco) que queda por vestirse (o escribirse) todavía.

La imagen de Lady Godiva en la primera estrofa es la de la mujer pública. Es la imagen principalmente corporal de la mujer que, como el mito, se ha apropiado, moldeado y explotado según el gusto de la gente. Esta visión de la mujer se desautoriza en la segunda estrofa. Los versos que anuncian el cambio radical de perspectiva de la segunda mitad del texto enfatizan la negación de la figura sin identidad propia: “No, no es eso, no es eso; mi poema no es eso” (6). Parece que a la voz poética le gustaría borrar lo que ha escrito. Pero en vez de borrar esa imagen opta por vestirla y así atribuirle otro significado al cuerpo desnudo. Como una muñeca, el cuerpo de la Godiva mítica se viste del “poema”, es decir de la descripción de atributos asociados con una mujer contemporánea. El centro del poema es la transformación del mito para reflejar un contexto social moderno. En un sentido es como la “raya” de los primeros versos, porque sirve como una barrera que separa los dos retratos de la hablante. Por otro lado, es el umbral que abre el paso desde el mundo de la fantasía al mundo real. En este caso, la mujer es la misma a lo largo del texto y lo que cambia es el vestido o la perspectiva desde la cual ella se ve a sí misma.

La segunda “salida” de la hablante es muy distinta de la primera. El lenguaje de esta estrofa es mucho más específico que el de los primeros versos, y el estilo es más directo. Ya no hay duda ni incertidumbre y la hablante está muy segura de quien es en esta descripción. Esta vez la salida de casa no consiste en un espectáculo del cuerpo. La hablante sale porque tiene cosas que hacer y no para buscar su identidad en el foro público. Se nota que sale por la mañana “hacia las nueve” (8). Al contrario de la Godiva desnuda que sale por la noche, la voz poética en esta estrofa sale vestida durante el día. La luz de la mañana sugiere la definición y el optimismo que no están presentes en la primera mitad del poema.

Aunque la descripción de la mujer contemporánea es más concreta, hay algunas imágenes en esta estrofa que son ambiguas. El cesto, como la casa, es un símbolo femenino de un espacio interior que protege y alimenta. Pero el cesto del noveno verso es “de esparto”, una planta dura y seca que daña las rodillas de la hablante. El conflicto que se presenta aquí es la de una mujer frustrada por las obligaciones de la maternidad, sin embargo está dispuesta a sufrir físicamente para poder proveer los alimentos necesarios (“amor y pan y fruta”) a su familia. Es una mujer fuerte y cariñosa, segura y frágil al mismo tiempo.

Tanto el vocabulario como el tono de los últimos versos establecen la sensación de una escena cotidiana. Las frases entre paréntesis indican información no esencial, lo cual nos da la sensación de que la hablante está hablando informalmente, agregando sus pensamientos tal como se le ocurren. El “pantalón vaquero” y la “blusa del ‘Long Play’” son prendas de vestir muy contemporáneas y muy comunes de los años setenta. Además, son cultismos representativos del estilo de los “novísimos”, una poética dotada de referencias culturales que estaba de moda en aquellos años. No obstante, al considerar el contexto histórico en que se escribe el poema, el vestido señala un cambio radical en las normas de la sociedad española. Sólo unos cuantos años antes de la época en que María Victoria Atencia empieza a publicar de nuevo, las mujeres no solían salir a la calle solas y mucho menos vestidas de pantalón informal. Los vaqueros y las blusas que a nosotros hoy en día nos parecen lo más común representan (por metonimia) una revolución que tiene lugar en muchos aspectos de la vida cotidiana de la mujer en España a lo largo de los años setenta y ochenta. La “salida” de la mujer en el contexto contemporáneo, aunque no presuntuosa, todavía refleja algo del espíritu de subversión asociado con la salida legendaria de Lady Godiva.

Hay muchos elementos textuales en “Godiva en Blue Jean” que contribuyen a una tensión entre las dos estrofas, las dos imágenes de la mujer, la fantasía y la realidad. Esta tensión es inherente en el acto de revisar el mito. La hablante quisiera rechazar la imagen tradicional de Lady Godiva, pero es necesario que la incluya en el texto para realizar su revisión. La relación entre las dos estrofas, entre el cuerpo desnudo y cosificado de la Godiva mítica y el retrato cotidiano de la Godiva contemporánea, es una relación de odio-amor en que las dos se dependen la una de la otra.

La revisión de esta leyenda no sólo agrega otro texto “femenino” al corpus (masculino) de la mitología popular, sino también posibilita muchas otras lecturas y otro modo de aproximarse a los mitos. En el fondo es un poema sobre el proceso de revisión literaria. Atencia hace hincapié en la mitología popular para darle un contexto legítimo al poema. Por otro lado, la revisión sirve para contrastar la imagen contemporánea del cuerpo femenino con el estereotipo negativo de la mujer definida y limitada por la mirada masculina. Irónicamente la Godiva contemporánea, elaborada por Atencia en términos específicos, corresponde a una gran apertura en cuanto a la definición de la mujer hoy en día. Los términos que elige la hablante - como las prendas de vestir - son intercambiables. El poema considera el mito como cuerpo “desnudo” y viste a Lady Godiva según el gusto y el momento histórico de la autora, ensanchando los límites de la historia tradicional y abriendo el paso para que los lectores podamos imaginar el mito de otro modo.

El acto de revisión que se observa en “Godiva en Blue Jean” es síntoma de un fenómeno intertextual que surge en gran parte de la poesía española contemporánea escrita por mujeres. La presencia de figuras míticas y literarias, mayormente femeninas, en esta poesía nos lleva a la conclusión de que las revisiones contemporáneas intentan remediar los males efectuados por las representaciones de figuras femeninas en la literatura canónica, es decir masculina. Esta interpretación de la mujer re-imaginada en la poesía es lógica y podemos citar la crítica de Elaine Showalter, por ejemplo, para defender la noción de que la mujer escritora solamente empieza a auto-definirse después de pasar por una etapa, llamada “feminista”, en la que desarma la realidad construida por la sociedad patriarcal. Según el esquema elaborado por Showalter la revisión corresponde a la última etapa, la “femenina”, en la que la mujer escritora vuelve a considerarse a sí misma y a construir una identidad nueva después de haberse liberado de la relación de dependencia con lo masculino.

Al nivel textual esta aproximación a las revisiones de figuras femeninas en la poesía contemporánea nos puede ayudar a estudiar la manera en que muchas poetas españolas forjan un sujeto femenino autónomo y creativo en su obra. Ciertamente, esta transformación es una de las razones principales de la revisión de mitos en la poesía de mujeres citadas por las escritoras norteamericanas Alicia Ostriker y Adrienne Rich. Es necesario recordar, sin embargo, que el discurso revisionista representa un modo de escribir y crear cuya tradición en la literatura y en otras formas de arte es tan larga como la historia del arte misma. En un ensayo sobre la poesía renacentista y el proceso que tenían que seguir los poetas de la época para justificar su obra, Fernando Lázaro Carreter explica la producción artística del Renacimiento en términos metafóricos. Dice que la obra del poeta era como la de la abeja que liba de varias flores, recogiendo los néctares para hacer la cera y la miel. De manera semejante se le obligaba al poeta renacentista nutrirse de la lectura de los grandes escritores clásicos (Séneca, Cicerón, Virgilio y Horacio entre otros) e imitarlos en cuanto al estilo y el contenido de su arte. Según Carreter, el poeta buscaba la originalidad mediante la “imitación compuesta”, es decir, mediante una consciente adaptación de la temática y los recursos estilísticos de los maestros antepasados. Por eso la mitología clásica (y su revisión) volvió a ser uno de los temas preferidos de los poetas del Renacimiento.

El propósito de la revisión de mitos en la poesía española contemporánea escrita por mujeres no es desarmar los mitos ni invalidar del todo la representación de figuras femeninas en ellos. De hecho, las escritoras exigen implícita o explícitamente en su poesía que nosotros recordemos las historias de figuras populares como Penélope, la Virgen María, Lilit y Ariadna. Ellas destacan estereotipos y suposiciones asociados con estos personajes para contrastarlos con la ambigüedad latente que rodea toda figura mítica. La revisión se lleva a cabo mediante el acto de situar la tradición mitológica y literaria al lado de representaciones nuevas que surgen una vez que las ambigüedades se reconozcan y se exploten en la poesía contemporánea. El resultado de este proceso es que los mitos se renuevan mediante la agregación de interpretaciones nuevas y se establecen conexiones intertextuales con la poesía de generaciones anteriores. El discurso revisionista les permite a las poetas españolas buscar la originalidad mediante el desarrollo de identidades femeninas autónomas sin dejar de situar su obra en el canon de la poesía española.

La revisión de mitos representa más que el deseo de rechazar los estereotipos negativos - es un discurso literario que les ofrece la posibilidad de buscar nuevas identidades no solamente como mujeres sino también como escritoras que trabajan en un mercado literario cada vez más competitivo.

 

OBRAS CITADAS

Atencia, María Victoria. El mundo de M. V. Madrid: Ínsula, 1978.

Carreter, Fernando Lázaro. “Imitación compuesta y diseño retórico en la oda a Juan de Grial”. Anuario de estudios filológicos. Cáceres: Universidad de Extremadura, 89-119.

Ostriker, Alicia Suskin. Stealing the Language. The Emergence of Women’s Poetry in America. Boston: Beacon Press, 1986.

_____. Writing Like a Woman. Ann Arbor: U of Michigan P, 1983.

Rich, Adrienne. “When We Dead Awaken: Writing as Re-Vision (1971).” On Lies, Secrets, and Silence. Selected Prose 1966-1978. New York: W. W. Norton and Company, 1979. 33-49.

Showalter, Elaine. A Literature of Her Own. British Women Novelists From Bronte to Lessing. Princeton, NJ: Princeton UP, 1977.

 

© David R. Thompson 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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