Editorial:


Un Medio universitario


Conforme va acrecentándose la presencia comercial en la Red se están observando ciertos cambios de actitud respecto a ella. En primer lugar, aquellos que no han tenido la curiosidad (por miedo a la tecnología o, más exactamente, por miedo a no ser capaces de desenvolverse en ella) han sacado las ropas de la dignidad y han decidido no mezclarse con los mercachifles electrónicos. Después están los que ven una oportunidad de obtener una rentabilidad a través de un medio nuevo. En tercer lugar están todos aquellos que han sentido primero la curiosidad y luego la ilusión de poder contar con un medio para poder difundir y compartir sus trabajos e ideas.

La Red no es privativa de nadie, es una representación de los mismos espacios que existen en la realidad: los comerciales, los culturales, los recreativos, los científicos, etc.

Desde nuestra modesta posición de revista universitaria nos atrevemos a recordar aquí:

  • la Red nació gracias al empuje de científicos que la diseñaron y mantuvieron como un vehículo de comunicación e integración de la comunidad;
  • como cualquier otro medio, sirve de soporte a todo tipo de contenidos, entre ellos los científicos y culturales.
  • no es el medio o soporte el que dignifica los contenidos, sino al contrario, son los contenidos los que dignifican a un medio. El medio es sólo una parte del mensaje.
  • la comunidad científica y universitaria tiene la obligación de ir rompiendo las barreras que la separan de la sociedad y buscar difundir sus conocimientos a todos los que lo necesiten en cualquier rincón del globo.
  • como ya han señalado algunos teóricos (académicos), la inmediatez y la extensión propias de la Red la convierten en un medio idóneo para hacer progresar el conocimiento general al romper las barreras locales.

Evolucione como evolucione la Red, es el medio con mayor proyección hacia el futuro. Si los universitarios se deben destacar por algo es por su generosidad en el reparto de los conocimientos que adquieren. Recibir para dar no sería un mal lema.