Materialismo Histórico y Teoría Crítica
TÍTULO PROPIO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE - MADRID

    materiales | 07.Marzo.2003

Notas sobre la estática, la dinámica y Emilio Díaz Calleja |
Diego GuerreroUniversidad Complutense de Madrid

Introducción
I. Qué es eso del TSS
II. Puntos en común y diferencias entre los precios y los valores
III. El uso de la estática comparativa: las diferencias entre el uso estático y el uso dinámico de la estática comparativa
IV. Cuánto cuesta el coste de producción
Referencias bibliográficas Notas

 

Introducción

Al igual que Alejandro Ramos en el curso del año pasado, también Emilio Díaz Calleja ha considerado necesario, en este caso al tratar el tema de la teoría laboral del valor (TLV) y la crisis económica en la última sesión de nuestro curso 2002-03, profundizar en la aportación de una corriente marxista conocida cada vez más por sus siglas en inglés: TSS ("Temporal Single System").

Creo que Emilio hace bien en darle la importancia que realmente tiene el aspecto teórico de la reflexión que aborda nuestro curso, pero quizás se produzca en su interpretación:

a) por una parte, un excesivo optimismo sobre el grado de conocimiento previo por parte del público asistente de problemas técnicamente tan complejos como es el de la "transformación" (por no mencionar otras referencias a nombres propios y críticas tan específicas que hizo en su exposición, como el "Teorema de Okishio");

b) por otra, un exagerado deslumbramiento ante lo que significa en la práctica la aportación real que desde el TSS se ha hecho, en los últimos veinte años, a una lectura de la TLV que al menos, sí es posible plantear.

Sí que es necesario, sin embargo, que la gente que de verdad se preocupa por sustituir la forma tradicional de ver la economía por una auténtica alternativa que arranque desde la TLV, empiece a familiarizarse con estos nombres propios, debates y aportaciones, que los estudiantes de otros países de nuestro entorno, y especialmente en el mundo anglosajón, conocen sin duda mucho mejor que en España.
 

I. Qué es eso del TSS

"Temporal Single System" quiere decir "sistema único y temporal", es decir, pretende ser un enfoque que pone énfasis en dos caballos de batalla:

a) En primer lugar, combate la idea de que hay dos sistemas (casi) completamente distintos: el de los valores, por una parte, y el de los precios, por la otra. No es que, según el TSS, no sea correcto hablar a la vez de precios y de valores, ni tampoco que no sea necesario distinguir entre ellos. De lo que se trata es de negar la idea de que se trata de dos mundos completamente aparte, tan separados entre sí como puedan estarlo, según los positivistas a ultranza, el mundo puro de la ciencia objetiva (que en este caso iría asociado al ámbito el de los precios) y el ideológico y subjetivo mundo de la metafísica y los juicios de valor (que sería, nunca mejor dicho, el reducto de los valores mercantiles).

b) En segundo lugar, los partidarios del TSS combaten el enfoque estático de la economía convencional –tanto de los neoclásicos como de sus críticos ajenos a la TLV— y, en su opinión, el método idéntico en el que se ha visto enredada la mayor parte de las escuelas rivales dentro del propio marxismo, que no sería, según ellos, sino una copia del método estático utilizado por los primeros.

En mi opinión, tiene mucho más fuerza el primer tipo de crítica que hacen los partidarios del TSS que la segunda. Y por esa razón he llegado tan lejos como para proponer que el auténtico cuadro conceptual que se puede atribuir a Marx sobre los precios y valores debe de ser algo parecido al cuadro 1 (véase Guerrero 2000b). Mientras que, al mismo tiempo, he sido y sigo siendo un crítico de la concepción de "temporalidad" que tiene el TSS. Vayamos por partes.
 

II. Puntos en común y diferencias entre los precios y los valores

Según mi propia interpretación, en Marx, aparte de algunas diferencias, hay, antes que nada,una identidad esencial entre precios y valores –esta idea, que es la base del elemento "single" en el que insisten los autores del TSS (pero no sólo ellos; también, yo, hasta el punto de que en el cuadro 1 los escribo como sinónimos, razón por la cual van en negrilla y a continuación uno del otro en cada encabezado de las filas y columnas del cuadro 1)– la idea de que los valores determinan los precios parece significar tres cosas al mismo tiempo:

1) Los precios absolutos determinan los precios relativos, lo que significa simplemente que las cantidades de trabajo se expresan en la práctica en términos monetarios y se miden en el mercado (en términos del cuadro 1, la idea tiene su ilustración gráfica en forma de un movimiento horizontal desde el sector A al sector B del cuadro: ?).

2) Los precios reales determinan los precios teóricos, en el sentido de que, si siempre es cierto que es la realidad social la que determina la conciencia social, y no al contrario, entonces también es verdad que esa parte de la realidad social que son los precios efectivos (reales) son el punto de partida para obtener esa fracción de la conciencia social que son las teorías y reflexiones sobre los precios. Esto se puede ilustrar en forma de un movimiento vertical desde D a C (?).

3) Pero en tercer lugar, y remitiéndonos a la célebre distinción metodológica marxiana entre las diferentes secuencias de conexión interconceptual que acontecen en dos procesos mentales distintos –como son, por una parte, el de apropiación mental o abstracción a partir de la realidad concreta, y, por otras, el de exposición lógico-didáctica de los resultados obtenidos en el primero, en un proceso de vuelta hacia lo real concreto–, no está de más añadir una tercera dinámica implícita en el cuadro 1. Se trataría ahora de otro movimiento vertical, pero en sentido inverso (?), el cual, al pasar del terreno de C al de D, nos aconseja utilizar la secuencia 1?2?3?4 en la derivación lógica de las diferentes categorías de precios (y de valores).

Por todo lo dicho, escribía en Guerrero (2000a): "En consecuencia, si queremos aprovechar toda la riqueza del análisis marxiano, es conveniente no perder de vista ninguna de las tres dimensiones señaladas a la hora de juzgar las posiciones enfrentadas en los famosos debates sobre la Transformación. Por ejemplo, al pasar de di a pib deberíamos ser muy cuidadosos y no confundir pib con mib; así como distinguir el núcleo cuantitativo del problema(las diferentes magnitudes de di y pi, aunque ambas se midan en horas de trabajo) de la cuestión de la transición de la expresión absoluta a la expresión relativa de cada una de esas magnitudes. En relación con esto último, es de la mayor importancia darse cuenta de que el dinero es diferente, y funciona de forma diferente, de las demás mercancías. Puesto que cada pieza de dinero no tiene que competir con las demás en el mismo sentido que lo hacen las otras mercancías (al menos, en cuanto que es la única mercancía realmente homogénea entre todas las existentes), entonces no hay necesidad de distinguir entre magnitudes diferentes de su valor-trabajo debido a la operación de la ley competitiva que opera de forma universal en el marco de la economía capitalista. Por tanto, es legítimo usar tan sólo el valor de mercado de la mercancía dinero, ya que éste es el único relevante en este caso, debido al papel especial que desempeña el dinero en el conjunto de la economía capitalista. Esta interpretación parece, además, en consonancia con lo que tanto la llamada Nueva Interpretación de la Transformación (Duménil 1980, Foley 1983) como el enfoque que da a la misma el llamado TSS (Temporal Single System: véase Freeman y Carchedi 1995) piensan acerca del llamado valor del dinero, entendido como la inversa de la expresión monetaria del tiempo de trabajo (MELT, según sus siglas inglesas), o cociente entre la producción en términos monetarios y la cantidad total de trabajo abstracto (1)."

Cuadro 1: Esquema conceptual de Marx sobre precios y valores
 
A

Precios o Valores Absolutos

(en horas)

B

Precios o Valores Relativos (en términos de...

...oro;
..mercancía j;
...dinero crediticio)
C

Precios o Valores Teóricos

1 Individuales
YI
yio = Yi/m0
yij = Yi/Yj
Yib = Yi/mb
2 Directos
di
dio = di/m0
dij = di/dj
dib = di/mb
3 De Producción
pi
pio = pi/m0
pij = pi/pj
pib = pi/mb
D

Precios o Valores Reales

4 Efectivos, o de Mercado

mi

mio = mi/m0

mij = mi/mj

mib = mi/mb


 

III. El uso de la estática comparativa: las diferencias entre el uso estático y el uso dinámico de la estática comparativa (o qué es lo que se ve en el cine, y qué en las fotografías).

Yendo al centro de nuestras discrepancias, lo que yo criticaría de la posición de Díaz Calleja es que piense que no tiene sentido alguno utilizar métodos estáticos cuando se parte del presupuesto de que la economía de Marx tiene –como la de los economistas clásicos o de otros autores no neoclásicos, aunque quizás con más fuerza que ninguno de éstos– una forma de abordar los problemas de la economía real absolutamente dinámica (que también se suele llamar "dialéctica") y no estática.

Por utilizar algunos de los símiles y metáforas que empleó Calleja en su charla, hablemos de vídeos y fotos. Nadie duda que es mejor tener un vídeo que una cámara de fotos. Pero el problema que discutimos él y yo es si, cuando no se dispone de vídeo (sea por la razón que sea), usar la cámara de fotos lo convierte a uno en un estático –y por tanto debe evitarse su uso–, o si, por el contrario, tal uso no "imprime carácter", y se puede seguir siendo dinámico después de haber cometido un pecado al parecer tan grave.

Que es preferible la segunda opción debería resultar natural para todo el mundo. Pero si Emilio no queda conforme, habrá que recordarle algunas películas reales (por ejemplo, la Blow up de Antonioni) en las que a partir de una simple foto se llega a desmadejar el hilo completo de los acontecimientos hasta llegar a deshacer por entero el ovillo de la trama del asesinato). Si alguien necesita una traducción, lo digo más claro:

Aunque, como el propio Díaz Calleja afirmó, el fotograma de una película "está congelado" –es decir, el tiempo está "fijado"–, eso no significa que con el frío de dicha congelación desaparezcan los protagonistas de la historia que sucede realmente en el auténtico tiempo cronológico. Si uno tiene la suerte de conseguir una foto de la escena del crimen en el momento adecuado, todas las "interacciones" que tanto preocupan a Emilio Díaz pueden estar presentes: desde la bella a la bestia, y desde el policía al asesino. Con lo cual podemos tener resuelto (casi) todo el problema.

O más claro aun: ¿es que no se podía ser "dinámico" en la era de la fotografía estática, y hubo que esperar a la edad del cine para dinamizar el análisis visual? Me inclino a pensar que lo que realmente importa es la calidad del artista que mira por el objetivo, y no los efectos especiales ni el espectáculo con que se adorna la película. Podría ser que lo que de verdad les pasa al TSS en general, y a Emilio Díaz Calleja en particular, es que pesa mucho sobre ellos la influencia de Hollywood y de la televisión y el cine de baja calidad.
 

IV. Cuánto cuesta el coste de producción

Como el TSS ha levantado un campo de batalla artificial con el coste de reposición (o de reemplazamiento) y el coste de adquisición, Emilio hizo el otro día otro tanto. Creo que hay una crítica a su planteamiento que se puede plantear de forma muy sencilla.

No se debe confundir el punto de vista individual con el social. La categoría de "valor" o "precio" es una categoría tan "social" que hablar de "valor individual" es, como decía el propio Marx, una contradicción de los términos. Por supuesto que la contabilidad individual debe reflejar la valoración relevante para el capital individual, pero sería un absurdo pretender hacer que un valor (social) de 100 se puede convertir en 200 por el simple hecho de que un capitalista inexperto se deje engañar por un proveedor de materia prima más experimentado (por poner un ejemplo) que le vende su material haciéndole creer que cunde tres veces más de lo que en realidad hace.

De la misma manera, aunque cualquier elemento del capital circulante o fijo que se compra con el capital constante es irreversible una vez que se ha incurrido en su pago, y por tanto, la tasa de ganancia individual habrá de reflejar el pago efectivo que "inmovilizó" la inversión realizada por el capitalista, el auténtico valor para la sociedad se debe ajustar a las condiciones que dominan en cada momento en el contexto del aparato productivo social.

Por supuesto, que en la producción transcurre el tiempo, y que los valores y precios en t0 no son los valores o precios de t1. Pero si dividimos cada elemento particular del proceso continuo de producción, de circulación y de movimiento global de los capitales tanto como queramos, nos encontraremos con que en cada punto del tiempo (es decir, en cada fotograma congelado de la película cronológica), en algún punto del sistema tenemos siempre, permanentemente, ejemplares de cada una de las n mercancías, en cada una de las distintas fases por las que pasa su producción-circulación-uso, etc.

Y éste es el auténtico problema que tenía Marx in mente. Por qué los cambios en las condiciones técnicas y sociales (y no se olvide las técnicas son a la vez sociales, y las sociales a la vez técnicas) hacen que en el momento t0 y en el momento t1 (y en cualquier momento del tiempo en general, ti) los precios son precisamente los que son, y no otros; por qué han cambiado entre cada par de puntos, ti y tj, que elijamos, y lo han hecho de esa precisa manera; y por qué razón no lo hacen nunca de forma arbitraria o impredecible, sino de manera que cabe ser captada teóricamente (y anticipada) en su movimiento, es decir, de forma que pueden y de hecho son explicados por la mente humana que los observa y analiza con la sola pasión de la razón.

Es decir, según la TLV de Marx, y no según la idea obsesiva con que a veces sueñan los partidarios del TSS y otros espectadores y realizadores de películas para todos los públicos.

Prefiero –prefiramos– el buen blanco y negro al color repintado y chillón.


Referencias

Duménil, G. (1980). De la valeur aux prix de production. Une réinterprétation de la transformation, Paris: Économica, 135 pp.
Foley, Duncan (1982): "The value of money, the value of labor power and the Marxian transformation problem", Review of Radical Political Economics, 14 (2), pp. 37-47.
Freeman, A. y Carchedi, G. (eds.) (1996): Marx and Non-Equilibrium Economics, E. Elgar, Aldershot.
Guerrero, D. (2000a): "Insumo-producto y teoría del valor-trabajo", Política y Cultura, verano, nº 13, UAM-Xochimilco, México, DF, pp. 139-168.
Guerrero, D. (2000b): Teoría del valor y análisis insumo-producto, manuscrito, 158 pp.


N O T A S
(1) Véanse más detalles en Guerrero (2000b), que puede consultarse también en http://pc1406.cps.ucm.es

Universidad Complutense de Madrid | Theoria: Proyecto Crítico de Ciencias Sociales | E-mail: marxismo@theoria.org

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