LOS PAPELES DEL SILENCIO
Román Reyes, 1994


S U E Ñ O S

<<< anterior

Cuando otros ocupan mis espacios habituales, por frecuentados. Cuando esos otros, salvo dudosas excepciones, son viejos y significados amigos. Cuando a ocupar convocan/invitan resentidos competidores, uno se reviste de sus atributos y se pasea con ellos entre esas gentes que ahora simulan ignorarme.

Uno termina huyendo desde ese espacio ocupado por espacios contiguos. Se ve uno en ese espacio contiguo, esperanzado canal de escape.

Angustiado/esperanzado discurre por galerías solemnes/recogidas en donde silenciosos y escasos adoradores del medio te recuerdan que atraviesas un espacio prohibido. Prohibido, porque a uno se le reconoce fácil en ese otro espacio contiguo: podría uno, tal vez, asumir allí el protagonismo que perdiera en su espacio de origen.

Uno encuentra, por fin, la salida: una puerta que acaba de cerrar un bufón elegante y con gafas de intelectual.

--Yo soy tu autor/actor--, me dice.

Dudo si explicitarle lo primero en beneficio de la segundo o viceversa. Tal vez porque dudara y no cayera en mi propia trampa, opté por responderle:

--Yo sólo quiero salir--. A lo que, a su vez, respondió el bufón abriendo la puerta con una sonriza escéptica.

En la calle comprobé que no había salido a espacio exterior que reconociera con anterioridad. La náusea volvió a instalarse. En ella sigo, nauseabundo, buscando el soporte o sustituto de esa referencia que resentidos competidores han pretendido destruir.
 

siguiente >>>

UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID | EUROPA, FIN-DE-SIÈCLE: PENSAMIENTO Y CULTURA | THEORIA: PORTAL CRÍTICO DE CIENCIAS SOCIALES

<<< HOME