ELEMENTOS DE MATEMÁTICA ACTUARIAL SOBRE PREVISIÓN SOCIAL Y SEGUROS DE VIDA
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III. LA PLANIFICACIÓN A TRAVÉS DEL MÉTODO DE LAS PROYECCIONES
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Home - La planificación a través del método de las proyecciones - Fundamento y técnica de las proyecciones

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10. FUNDAMENTO Y TÉCNICA DE LAS PROYECCIONES

10.1 Análisis de la evolución de la población general.

El estudio de la población general determina el marco a partir del cual se desenvuelve la población afectada por un sistema de previsión social, sobre todo cuando su cobertura es toda la población de un país. Por consiguiente, las características y evolución de la población general van a condicionar la evolución del propio sistema. Para determinar el punto de conexión entre una población y otra, hay que considerar que el colectivo de beneficiarios del sistema se divide básicamente en dos grupos: la de los que aportan al sistema en la época de activo y la de los que perciben prestaciones en situación de pasivo. En función de esta situación, podemos clasificar la población general en tres grandes grupos relacionados con la vida laboral:

– Grupo de 0 a 19 años, que incluye a personas en época de inactividad (considerando los 19 años como edad límite de esta época).

– Grupo de 20 a 64 constituido por las personas que se encuentran en época de actividad.

– Grupo de 65 ó más años que engloba al colectivo pasivo.

Esta estructura de la población presenta una evolución en el tiempo cuyo análisis conviene realizar, tanto retrospectivamente para conocer su desarrollo en los últimos años, como prospectivamente para efectuar las correspondientes previsiones. Supongamos, a modo de ejemplo, una población cuya estructura fuera la que se indica en la tabla siguiente: 

 

GRUPOS DE EDAD

Años

0-19

20-64

³ 65

Total

1960

35,4

56,4

8,2

100,0

1970

35,7

54,5

9,8

100,0

1981

34,4

54,4

11,2

100,0

1991

28,0

58,2

13,8

100,0

1995

24,0

60,7

15,3

100,0

2000

20,8

62,4

16,9

100,0

2005

19,1

63,5

17,4

100,0

2010

18,1

63,8

18,1

100,0

2015

17,0

63,7

19,3

100,0

2020

15,9

63,5

20,6

100,0

En esta estructura de población se observa un envejecimiento progresivo debido al descenso continuado del número de nacimientos y a una disminución de la mortalidad. Este efecto se deriva, por una parte, de la evolución en el tramo de edad de 0-19, en el que hay una participación cada vez menor, al descender de un 35,7 por ciento en 1970 a un 28,0 por ciento en 1991. Según las cifras de la proyección se alcanzaría un 15,9 por ciento en el 2020. El grupo de edades comprendido entre 20 y 64 años, que es el que generará las cotizaciones, es de un 60,7 por ciento en 1995 y alcanzará el 63,5 por ciento en el año 2020.

En estos grupos de edades se pueden producir fenómenos puntuales, como es el del incremento de la mortalidad en el colectivo de edades jóvenes, debido a fenómenos adicionales de mortalidad como son la drogadicción o los accidentes de tráfico, que se observan en muchos países.

La población de 65 ó más años, que puede considerarse la generadora de pasivos, tiene una participación creciente en la estructura, que oscila del 8,2 por ciento en 1960 a un 13,8 por ciento en 1991, y alcanza para el último año de la proyección el 20,6 por ciento.

Una forma de observar los efectos anteriores consiste en representar las pirámides poblacionales por grupos quinquenales de edad, que recogen los cambios de estructura de la población (véanse al respecto los gráficos siguientes):

A este respecto se observa un estrechamiento en la base de las pirámides y una acumulación de generaciones cada vez más voluminosas en edades altas. La repercusión que tiene esta variación en la estructura de la población general sobre un sistema de previsión social generalizado es importante. En este sentido, se pueden analizar determinadas tasas de dependencia, entre las que se puede destacar la que refleja la evolución en el tiempo de la relación entre la población en edad de trabajar y la de 65 o más años [esta relación vendría dada por el cociente: población del tramo (20-64)/población del tramo ≥ 65]. La cuantificación de dicha tasa en la población que hemos tomado de ejemplo presenta los siguientes resultados:

Año

Censal

Tasa de

Dependencia

Año de

proyección

Tasa de

dependencia

 

1995

3,97

 

2000

3,69

1960

6,84

2005

3,65

1970

5,58

2010

3,52

1981

4,84

2015

3,30

1991

4,21

2020

3,08

Estos datos muestran como esta población ha visto, en un periodo de sesenta años, reducir la tasa de dependencia a menos de la mitad, estimando que haya apenas 3 cotizantes por cada jubilado. Asimismo, estas cifras referidas a la población general tendrían su repercusión sobre la población objeto de estudio con las siguientes matizaciones:

– Sobre la población pasiva, con un modelo de Seguridad Social consolidado tanto, en cuanto a una cobertura máxima en su acción protectora, como en su campo de aplicación, la evolución de la población cubierta por el sistema de la Seguridad Social mayor de 65 años tendría que ser casi paralela a la de la población general dada la alta correlación que existe entre una y otra. Por tanto, los resultados obtenidos para las proyecciones concretas de la población de Seguridad Social habría que contrastarlos y validarlos en función de este último criterio.

– La población de 20 a 64 años se utiliza como marco de referencia, puesto que a partir de ella se determinan la población activa y la población ocupada. En efecto, las distintas hipótesis de evolución que se establezcan sobre las tasas de actividad y ocupación proporcionarán el número de personas que contribuirán a la financiación del sistema en los años de la proyección.

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