Los microvertebrados

   Como ya hemos comentado, Somosaguas Sur constituye una concentración de microfósiles de bastante importancia, tanto por su riqueza, como por su diversidad.
   En el momento de escribir estas líneas, se han identificado más de 300 piezas dentales, además de haberse rescatado un número igualmente elevado de restos óseos; todo esto en una primera fase de excavación en la que se recogieron 50 kg de sedimento como muestra, por lo que es de esperar que aumente el número de taxones en posteriores campañas de excavación.
   Los taxones más representativos que han sido hallados dentro de estas microfaunas, comprenden roedores, fundamentalmente, de los que tenemos representantes de las familias de los lirones, hamsters y ardillas. Incluyen además lagomorfos (parientes de los conejos), insectívoros (erizos y musarañas), carnívoros (sin determinar) e incluso reptiles como lacértidos (lagartos) y ánguidos (luciones o culebrillas de cristal).

   Conviene, a continuación, comentar la importancia y características generales de algunas de las especies más abundantes y representativas del yacimiento.

F. Cricetidae (Hamsters).

Hámster y diente de Megacricetodon collongensis

   Megacricetodon collongensis . Es uno de los hámsters más frecuentes en el Mioceno de Europa occidental. El género Megacricetodon se extiende desde el Aragoniense Medio hasta el Vallesiense inferior, haciéndose especialmente abundante en el Aragoniense Superior, donde llega a constituir el 85% de la fauna de roedores. Esta enorme superpoblación hace que se le atribuya un modo de vida gregario, a modo de plaga temporal como algunos roedores actuales (microtinos), en un hábitat de terreno abierto, de tipo sabana o estepa cálida.

   Fahlbuschia darocensis. Se trata de otro cricétido de talla bastante superior a la de Megacricetodon, El género Fahlbuschia es típico del Aragoniense de la Península Ibérica, y constituye junto a Megacricetodon la especie más abundante en Somosaguas Sur. Este género es un indicador de altas temperaturas.

F. Gliridae (Lirones).

   Armantomys tricristatus. Se trata de un lirón de gran talla endémico de la Península Ibérica. Los molares de este lirón, con crestas muy elevadas e inclinadas y corona muy alta (hipsodoncia) le permitía soportar un elevado desgaste dental, por lo cual se le atribuye un tipo de alimentación especializado en vegetación dura; debió vivir, por tanto, en un hábitat de tipo sabana o estepa. La atribución de este género a un hábitat de sabana, viene confirmado a menudo por su asociación con Lagopsis y Heteroxerus (una pica, pariente del conejo, y una ardilla terrestre), como es el caso de Somosaguas.
   Armantomys aparece en España en el Mioceno Inferior, y se extingue al final del Mioceno Medio, coincidiendo con la crisis del Vallesiense que supone un enfriamiento general del Mediterráneo.
Lirón y diente de Microdyromys koenigswaldi

   Mycrodyromis koenigswaldi. Se trata de un pequeño lirón, aproximadamente del tamaño de un ratón doméstico, que aparece en Europa en el Oligoceno Superior y se extingue al final del Aragoniense. Es especialmente abundante en determinados yacimientos del Sur de Francia y Suiza, en donde constituye pequeños enclaves microclimáticos, apareciendo junto a numerosos primates. Por esta razón, este género se considera un bioindicador termófilo que desaparece en el Vallesiense con la crisis climática que inicia un ciclo de clima templado.

   La importancia de los microvertebrados es múltiple, pues no sólo contribuyen a aumentar enormemente la diversidad y riqueza de un yacimiento, si no que constituyen una magnífica herramienta bioestatigráfica, además de proporcionarnos una valiosa información sobre el clima de la época y las condiciones ambientales en general. Gracias a los microvertebrados se ha podido datar el yacimiento con bastante precisión en una edad comprendida entre los 13,75 y 14 millones de años (Mioceno medio, Aragoniense medio). Los microvertebrados nos han proporcionado además información sobre el clima de la época, situando Somosaguas en un ambiento árido y caluroso, aunque con vegetación, como en una sabana.