Absuelto por no declarar la víctima, de seis años

EFE, Barcelona

La Audiencia de Barcelona ha absuelto a un anciano, acusado de agresión sexual a su nieta de tres años, porque el tribunal no pudo valorar el testimonio de la víctima al no ser citada a juicio y por un error del juez instructor, que no convocó al abogado defensor en la primera declaración de la menor. El acusado, de 67 años y para quien el fiscal pidió dos años, negó las imputaciones.

Pese a que la Fiscalía de Cataluña suscribió en 1999 un protocolo de protección de los menores victimizados, la Sección Sexta de la Audiencia insiste en que, en este caso, se privó al tribunal de "escuchar directamente" en juicio a la menor, que ahora tiene 6 años. El protocolo establecía que se trataría de evitar la comparecencia a juicio de menores agredidos. La sala entiende que la corta edad de la pequeña no fue obstáculo para que hace dos años fuese interrogada por el instructor. La incomparecencia de la menor a juicio va acompañada, no obstante, por un error del juez instructor (no citó al defensor), que a juicio de la sala invalida esa "exploración" (declaración) de la menor. Los forenses y el psicólogo dictaminaron en su día que la niña había sufrido abuso sexual.