25 de enero del 2001

El 40% de las armas que vende España tiene como destino países que no respetan los derechos humanos


El Mundo

España vende casi la mitad de las armas que exporta a países que no respetan los derechos humanos, están sometidos a embargos internacionales o mantienen conflictos endémicos e internos. Sólo en 1999, el 40% de los ingresos que obtuvo España por la venta de armas provino de gobiernos que no tienen nada que ver con la paz, el desarrollo, la libertad o la seguridad.

Arabia Saudí, Colombia, Emiratos Arabes, la India, Pakistán, Indonesia, Israel, Jordania y Turquía compraron durante un año el 26,7% de las armas que España puso a la venta. Se trata de nueve países señalados con el dedo acusador de la comunidad internacional, un puñado de estados que violan el Código de Conducta de la Unión Europea y que mantienen prácticas como la tortura, la pena de muerte o el tiroteo diario.

La Cátedra UNESCO sobre Paz y Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Barcelona, Amnistía Internacional, Greenpeace, Intermon y Médicos Sin Fronteras presentaron ayer el Informe 2001; criterios para autorizar o denegar las exportaciones de armamento, un documento que deja al Gobierno español en una posición muy incómoda.

«Según las estadísticas oficiales, en 1999 España vendió armas por valor de 23.500 millones de pesetas. Pero en esa cifra no están incluidas las municiones que vendió a Ghana -país que tiene prohibida la compra de armamento porque es un punto de distribución para otros estados-, los materiales vendidos a armerías en lugar de a Fuerzas Armadas y las operaciones con islas que son paraísos fiscales. «A nosotros nos sale entre un 10% y un 50% más que esa cifra oficial», afirmó ayer Vicenç Fisas, titular de la Cátedra UNESCO.

Además de los nueve países que atentan indiscutiblemente contra un montón de derechos sociales e individuales, otros 18 muy sospechosos para los organismos internacionales compraron armas a España, que recibió de ellos el 15,8% de sus ventas totales en 1999. Entre ellos, están Bulgaria y Burkina Faso, acusados de actuar de puente hacia países embargados como Sierra Leona o de vender armas a la guerrilla de Unita. También en este grupo aparecen Bangladesh, Brasil o Cuba, calificados por el informe como países con serios problemas de derechos humanos; otros que están en conflicto, como Filipinas; o que presentan altos índices de militarización, como Egipto, Kuwait u Omán.


Página del periodico Rebelión, para más información:
http://www.rebelion.org