EL PAIS



Más de 20.000 personas viven "literalmente en la calle" en España, según Cáritas

E. DE B., Madrid
Entre 20.000 y 30.000 personas viven "literalmente en la calle" en España, según el informe La acción social con personas sin hogar en España hecho público ayer por Cáritas. De ellas, unas 9.000 son atendidas cada día en la red de albergues y servicios de alojamiento. Además, según explicó Pedro José Cabrera, autor del estudio y director de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Comillas, unas 20.000 acuden a los comedores para personas con pocos recursos, que cuentan con entre 19.000 y 24.000 plazas, por lo que "puede decirse que 20.000 personas comen cada día de la caridad".

La atención de estas personas está mayoritariamente a cargo de la iniciativa privada, que es titular del 79% de los centros de acogida y gestiona un 7% más. Este servicio cuesta unos 10.000 millones de pesetas al año, lo que significa una media diaria de entre 2.400 y 3.100 pesetas por persona y día, con los que hay que cubrir sus necesidades de manutención, ropa y alojamiento, además del mantenimiento de los centros. Los fondos públicos cubren poco más de la mitad de los gastos (el 54%). Y estos importes podrían ser muy superiores si no se contara con voluntarios, que representan el 80% del personal que trabajan en albergues, roperos y comedores.

Cambio de perfil

El perfil de los usuarios de estos servicios ha cambiado en los últimos años, según el informe. Frente al predominio de los hombres solteros de mediana edad con problemas psiquiátricos o de alcoholismo, los servicios sociales han detectado una diversificación en los tipos de personas sin hogar. Entre éstos se incluyen varones jóvenes con problemas familiares; drogadictos o ex drogadictos; mujeres víctimas de malos tratos, o sin recursos después de un divorcio o una separación, y los inmigrantes.

El estudio destaca que un 1% de los atendidos son menores de 16 años, que casi un 5% son familias completas, el 17% temporeros y entre el 13% y el 24% extranjeros, principalmente provenientes del norte de África, Europa del este y Portugal. También se resalta el aumento del nivel educativo de las personas atendidas.