(PAPELES PARA TODOS Y TODAS; NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL)

Papeles para todos y para todas contra los Centros de Internamiento de Extranjeros

Ante el anuncio de aprobación del Reglamento de funcionamiento de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) por parte del Gobierno, las organizaciones integrantes de la Iniciativa "Papeles para Todos" queremos poner de manifiesto lo siguiente:

Primero.- Los CIE fueron creados a partir de la entrada en vigor de la Ley de Extranjería en 1985 que prevee en su Art. 26.2 que aquellos extranjeros que se encuentren sin la documentación de emigración en regla, que incurran en alteración del orden público o que carezcan de medios de vida podrán ser internados en centros de detención no penitenciarios con vistas a su expulsión previa tramitación del correspondiente expediente administrativo.

A pesar de que la Sentencia del Tribunal Constitucional 1951/1987 de 7 de Julio establece algunas cautelas orientadas a enfatizar el papel de la autoridad judicial en la autorización del internamiento y en la salvaguarda de los derechos de las personas afectadas, la realidad del funcionamiento de los CIE a lo largo de estos últimos 14 años es que han sido una institución a caballo entre el centro penitenciario y la comisaría, con el agravante de que los emigrantes afectados no han cometido ningún delito para ser privados de libertad, ni pueden ser detenidos en un centro policial más de 72 horas por el solo hecho de cometer una falta administrativa. Los Centros de Internamiento de Extranjeros son lugares en los que se vulnera los derechos humanos más elementales y, especialmente, el derecho a la libertad de la persona.

Segundo.- Las garantías jurídicas que trataba de introducir la sentencia del Tribunal Constitucional jamás se han llevado a cabo, e incluso se ha producido un permanente deterioro de la situación, tal como ha denunciado el Colegio de Abogados de Madrid. Con muy pocas excepciones, los jueces se limitan a acceder a la petición de la policía rellenando un auto sin razonar si quiera la medida de internamiento ni atender a las circunstancias personales de los afectados. La policía misma conocedora de esta circunstancia procura tramitar los expedientes de expulsión cuando están de guardia los jueces más solícitos a sus deseos. Es la propia policía la que custodia y administra de manera discrecional y sin control judicial alguno la vida de los centros, incluida la asistencia sanitaria. Se carecen de los más elementales servicios de intérprete, asistencia social, abogados, etc.

Tercero.- Es la existencia misma de estos centros y su imposible encaje y justificación en el marco institucional de un Estado social de derecho que aspire a ser coherente con los Derechos Humanos, lo que facilita las interpretaciones abusivas de la ley y el alejamiento progresivo de los criterios de garantía jurídica. Y ello con independencia de las mejoras parciales que trata de introducir el Reglamento o el grado de implicación de las ONG's en los centros.

Por el contrario, el objetivo a perseguir es la integración social de la población emigrante, incurrir en una infracción administrativa como carecer de documentación nunca puede ser contemplado como causa de expulsión y mucho menos de privación de libertad. Sería necesario que se facilitaran los medios para esa integración, que la mayoría de las veces ya se dan por tratarse de vecinos empadronados que conviven y trabajan entre nosotros, aunque, claro, tan precariamente como les permite su propia situación de "sin papeles". Por eso, en lugar del centro de internamiento y la expulsión se les debería facilitar la documentación necesaria para que pudieran ejercer libremente sus derechos ciudadanos. Es un contrasentido que la Administración, por un lado se avenga a regularizar a unos pocos "regulares" por la vía de los cupos y, por otro lado, fomente el miedo y la clandestinización en el resto con la amenaza de la expulsión y los centros de internamiento.

Por todo ello, las organizaciones integrantes de la iniciativa Papeles para Todos nos manifestamos contrarios a los Centros de Internamiento de Extranjeros y abogamos por su supresión y a favor de una verdadera política de integración social de la población inmigrante que descanse en el respeto de los derechos humanos.