OTRA UNIVERSIDAD ES POSIBLE

El presente manifiesto pretende expresar la voluntad de los que tratamos de impulsar el Foro Universitario Alternativo. No es gratuito que utilicemos un lema análogo al del Foro Social Mundial de Porto Alegre, sino que recogemos su espíritu y sus conclusiones. Somos conscientes de que partimos, igual que ellos, con la desventaja de la indiferencia (si no animadversión) de los grandes poderes económicos, pero con la fuerza de tener el apoyo de una amplia voluntad social y una serie de principios que creemos pueden ser mayoritarios.

Tomamos como referencias diferentes aportaciones al debate sobre la Universidad, de muy diferente signo: las viejas reivindicaciones de la Transición y su posterior plasmación en la Universidad, las propuestas del Foro Universitario de Izquierdas, el Informe Universidad 2000 y la polémica que ha suscitado, así como la ominosa reforma anunciada por el Gobierno. Conociendo todos estos puntos de vista planteamos, en positivo, un modelo alternativo de Universidad, concebida de la siguiente manera:

    · Como un servicio eminentemente público, que garantice el derecho constitucional a la educación y cuya principal función sea la de promover el desarrollo cultural y crítico de la sociedad, mediante el estudio, la docencia, la investigación y la libre participación de los ciudadanos.
    · Entendemos además que no puede ser ajena a una concepción de desarrollo sostenible, en cuanto a su entorno social y demográfico, y que ha de tener en cuenta la integración medioambiental. Rechazamos la concentración en "polígonos universitarios" generadores de desequilibrios económicos, ecológicos y demográficos. Se han de complementar la descentralización con la calidad y el uso de transportes públicos colectivos o individuales no contaminantes como la bicicleta.
    · Asimismo, no ha de constituir una institución aislada y cerrada, ni mediante normas de acceso restrictivas, ni mediante la concentración del conocimiento cultural en manos de élites universitarias y empresariales. La universalización del conocimiento es necesaria para el desarrollo de los pueblos.
    · Tampoco puede olvidarse que el desarrollo de nuestra sociedad y el subdesarrollo de la inmensa mayoría del planeta no son independientes; hay una evidente relación causal extraíble del más inmediato pasado histórico del colonialismo occidental. Debe ser un interés primordial de la Universidad, por tanto, aportar medios para ayudar al desarrollo igualitario y no dependiente de los pueblos expropiados.
    · La Universidad, como servicio público, debe garantizar el ejercicio del derecho a la educación de la manera más libre posible, mediante sistemas de previsión de necesidades sociales y demandas de formación que hagan innecesarias restricciones de elección. Del mismo modo, la Administración debe dar a conocer las diferentes alternativas existentes de educación superior de forma objetiva y global. Los criterios a seguir para la creación de centros y Universidades deben ser siempre los derivados del interés general, sopesando los diferentes factores que lo pueden componer (libre elección de la ciudadanía, necesidades de desarrollo social, umbrales mínimos para garantizar una docencia e investigación de calidad, relación con el entorno ambiental y sociodemográfico...)
    · La Universidad debe arbitrar mecanismos para la participación y control social de su actividad, a través de las organizaciones socialmente representativas (organizaciones sindicales, empresariales y estudiantiles, movimientos sociales, asociaciones vecinales, consejos de juventud...)
    · Defendemos una financiación pública que no deje resquicios a la entrada de intereses ajenos que puedan afectar alas libertades de estudio, cátedra e investigación. Los diferentes sistemas de financiación que se puedan plantear han de estar basados en la concepción de la Universidad como servicio público y de la educación como derecho fundamental.
    · La forma de Gobierno de las Universidades ha de basarse en una serie de principios que han de combatir la estamentalización, el corporativismo y el secretismo. Estos serían, quizás entre otros, la igualdad de voto, fomento de la participación en la toma de decisiones, la transparencia y difusión de los acuerdos, la corresponsabilidad y la colegialidad.
    · La Universidad debe innovar también en los métodos de desarrollo y transmisión del conocimiento, tratando de utilizar medios de docencia participativos y métodos y técnicas pedagógicas progresistas.
    · La cuestión de las libertades de estudio, enseñanza e investigación está íntimamente relacionado con la necesidad de una financiación pública (sobre todo en cuanto a la última). La idea de la Universidad como un foro de pensamiento crítico debe dar cabida a la libre expresión de diferentes concepciones de las materias, debidamente fundamentadas, tanto por los docentes como por los alumnos.
    · La Universidad debe tener un firme compromiso con la paz, no sólo como ausencia de guerra, sino como justicia social. La promoción del diálogo como instrumento de prevención y resolución de conflictos debe ser premisa fundamental de la Universidad. Esta institución nunca utilizará sus recursos para la investigación con fines bélicos; al contrario, deberá basar sus enseñanzas en la transmisión del pacifismo como firme opción política ciudadana de justicia social.
    · La Universidad, en cuanto servicio público y sede por excelencia del conocimiento, deberá respetar la pluralidad lingüística y cultural en el Estado Español, tendiendo a la normalización de dicha pluralidad. El conocimiento y respeto mutuos de las diferentes lenguas, identidades, etc. debe contribuir a una mejor convivencia y una mayor comprensión de una diferencialidad que no puede sino enriquecernos.

Foro Universitario Alternativo

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