El 13 de diciembre de 1.998, la Red de Colectivos de Lavapiés organizó una Revista Caminada a través de la cuál Lavapiés fue declarado barrio abierto y sin fronteras. Este es el texto de la declaración:

DECLARAMOS LAVAPIÉS BARRIO ABIERTO Y SIN FRONTERAS

Lavapiés es un barrio en el que convivimos gentes de muy diverso orígenes, nacionalidades y culturas. En nuestros colegios estudian y juegan niños y niñas nacidas en España, Marruecos o en China; en un mismo edificio pueden habitar familias originarias de Lavapiés, de Santo Domingo o de un pueblo de Senegal. Los problemas de vivienda, de educación, de sanidad o de trabajo nos afectan a todos aunque no por igual.

Todos tenemos en común el hecho de ser vecinos: todos tenemos necesidades comunes, y debemos tener comunes derechos.

Pero, por desgracia no es así. Algunos de nuestros vecinos y vecinas no tienen los mismos derechos que nosotros, los nacidos aquí (aunque sus necesidades y su dignidad como personas sean idénticos a los nuestros). Hay muchos seres humanos en nuestro barrio y en toda Europa que carecen de derechos básicos por no tener un "papel" que les permita residir en condiciones regulares. Quizá no lo han tenido nunca, porque se les rechazó cuando llegaron huyendo de la guerra y del hambre. O quizá lo han tenido, y lo perdieron por no poder renovar su permiso de residencia cuando se quedaron en el paro.

Nosotros creemos que todo ser humano goza de derechos inviolables, consecuencia de su propia dignidad de ser persona. Por ello ningún ser humano puede ser calificado como ilegal. Sin embargo, la vigente Ley de Extranjería propició la situación de irregularidad en que se encuentran miles de emigrantes, y con ello su exclusión de todo tipo de derechos, su superexplotación en trabajos de economía sumergida, y su criminalización social. Frente a ello, queremos sensibilizar a la población española de que los emigrantes son seres humanos, con derechos sociales, por lo que exigimos a la Administración que adopte los mecanismos adecuados para que todos aquellos que viven en el estado español sean dotado de la documentación necesaria para poder circular libremente y residir establemente, si lo desean, garantizando su acceso a los derechos sociales imprescindibles para vivir con dignidad.