31 de mayo del 2001
Los terroristas de los GAL salen en libertad tras pasar apenas 10 horas en la cárcel


Agencias

Los ex-altos cargos del gobierno "socialista" José Barrionuevo, Rafael Vera, Miguel Planchuelo, Julián Sancristóbal y Ricardo García Damborenea, condenados en firme por organizar la banda terrorista GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) y el secuestro del ciudadano francés Marey, salieron ayer de prisión en régimen abierto apenas diez horas después de que se presentaran en la cárcel para cumplir la orden de ingreso dictada el día anterior por el Tribunal Supremo. A los cinco se les ha aplicado inmediatamente el artículo 86.4 del Reglamento Penitenciario por motivos de "seguridad", lo cual es insólito según los expertos consultados, por lo que no tendrán que ir a prisión ni siquiera a dormir, aunque deberán presentarse dos veces por semana.

La familia de Marey se mostró indignada al conocer la noticia. Cada uno de los terroristas eligió el centro que le pareció conveniente, otra de las características de este caso que asombra a los especialistas, ya que no se permite elegir centro a otros presos condenados en firme por casos de terrorismo. El mero hecho de que cuatro se pudieran presentar en el penal Victoria Kent era una demostración de las ventajas otorgadas, porque actualmente sólo está preparado para atender a reclusos en régimen abierto, que únicamente acuden a dormir entre rejas.

Horas después del reingreso se reunieron de forma extraordinaria las juntas de tratamiento de Alcalá-Meco y Victoria Kent para analizar 'las circunstancias procesales, sociolaborales y de seguridad personal' de los procesados, según una nota difundida ayer.

El comunicado subraya que los cinco citados estaban en tercer grado desde diciembre de 1998, 'clasificación que se ha mantenido por no haber variado las circunstancias valoradas en su día para la clasificación inicial', a pesar de haber quedado demostrado en las sucesivas instancias judiciales su responsabilidad en la creación y financiación de los GAL y en el secuestro de Marey.

Sin embargo, siguiendo la inusual política del gobierno español de favorecer al terrorismo y a los torturadores, se ha ido un poco más allá y se les ha aplicado el tercer grado especial, que 'sustituye la obligación de pernoctar en el centro, por determinadas comparecencias ante las autoridades penitenciarias' para poder combinar 'las especiales necesidades de seguridad personal de los afectados con el cumplimiento de su condena'.

De este forma, ninguno de los cinco dormirá en prisión ni tendrá que permanecer en ella las ocho horas de rigor. Simplemente tendrán que comparecer dos veces por semana, aunque precisamente por "seguridad" Prisiones no ha detallado ni qué días ni dónde tendrán que hacerlo, seguramente para evitar que los organismos de DD HH controlen si realmente cumplen con esta mínima obligación, tal como hacen en Argentina con los genocidas en prisión domiciliaria. Apenas 150 de los más de 4.500 presos en tercer grado disfrutan de ese régimen especial del artículo 86.4.

Aznar apoya que los terroristas salgan de la cárcel

El presidente del Gobierno, José María Aznar, de visita oficial en Canadá, aseguró: "Sería bueno para la democracia no ver a ex ministros de Interior saliendo y entrando de la cárcel", informa Peru Egurbide. Y el ex secretario general del PSOE Joaquín Almunia señaló que cualquier persona con sentido común "se alegra infinitamente" de que los ex altos cargos de Interior duerman en su casa.