15 de junio del 2001
Casi diez millones de españoles viven ya en la pobreza


La Corriente Alterna

La miseria se extiende por España. Casi diez millones de personas viven en la pobreza en nuestro país, frente a los ocho millones de 1995, según un informe de la organización internacional Fourth World (Cuarto Mundo) sobre la riqueza en los países de la Unión Europea.

Entre 1,5 y 1,7 millones de españoles sobreviven en medio de una pobreza extrema, lo que significa que sus ingresos no llegan a las 200.000 pesetas anuales. El baremo para medir la pobreza está fijado en la mitad del salario medio de los Quince, que actualmente ronda las 80.000 pesetas mensuales. Se considera, pues, pobres a los que no alcanzan ese nivel de ingresos: 40.000 pesetas al mes, en este caso. En Europa, un 17 por ciento de la población vive en esa situación. En España, tres millones de personas perciben ingresos inferiores a 800.000 pesetas al año. Unos cinco millones no llegan a las 500.000, y casi un 1,7 millones no alcanzan ni tan siquiera las 200.000 pesetas al año. El perfil de la pobreza ha cambiado en España en el último decenio. Según el informe de la Fundación FOESSA de 1995, hace unos años la mayoría de los acogidos en albergues eran hombres de unos 40 años y alcohólicos. Ahora son mujeres, jóvenes e inmigrantes. 55.000 transeúntes merodean por las calles sin familia y sin vivienda donde cobijarse, mendigando y sobreviviendo en las más duras condiciones de aislamiento personal. De ellos, casi un 66 por ciento tiene menos de 25 años.

Entre los afectados por los distintos grados de pobreza, hay un 44 por ciento de esas edades. Sólo en Madrid sobreviven 2.000 niños que carecen de hogar. Una de las causas del crecimiento de la miseria es la creciente precariedad en el empleo. El número de asalariados con contrato temporal era del 5 por ciento en 1980; subió al 20 por ciento en 1987, y al 35 por ciento en 1995. Hoy ronda el 40 por ciento, por lo que afecta a más de tres millones de trabajadores. Los contratos basura, que no dan derecho al cobro del seguro de desempleo, suman medio millón, bajo las denominaciones de contrato de aprendizaje, en prácticas o a tiempo parcial. Una vez despedidos, estos trabajadores no cobran ningún seguro. Además, cobran un 55 por ciento menos que los fijos según la última encuesta laboral del INE (Instituto Nacional de Estadística). Como consecuencia de la miseria, se multiplican los problemas de acceso a la vivienda, a la educación, a la salud... Y llega, en suma, la exclusión social.