La policía acude a una clínica legal para intentar impedir un aborto

AMAYA IRÍBAR, Madrid
La policía acudió ayer a la clínica Dator, de Madrid, uno de los primeros centros legalizados para realizar abortos, para intentar impedir que una mujer se sometiera a esta intervención. Fuentes de la policía aseguraron que los agentes fueron al centro después de que Jesús María Poveda, un activista de la organización antiabortista Provida, y Manuel C. M. presentaran una denuncia por un supuesto aborto ilegal. La portavoz de Dator, Luisa Torres, cuestionó esta versión y aseguró que "los policías ni siquiera sabían el nombre de la mujer cuando llegaron". El centro denunciará su actuación.

Es la segunda vez en pocos días que la policía acude a la clínica para impedir un aborto (es legal en caso de violación, malformación del feto o peligro para la madre). La mujer tenía cita por la mañana. Acudió acompañada de su hermana, pero antes de llegar la policía les pidió la documentación y, por teléfono, comunicó a los responsables del centro que no podía abortar. La versión policial asegura que la mujer desistió. El PSOE ha pedido la comparecencia en el Congreso del ministro del Interior, Jaime Mayor, para que explique los hechos.