TRABAJADOR SIN TRABAJO = PARADO
INMIGRANTE SIN TRABAJO = "ILEGAL"
IGUALDAD DE DERECHOS PARA TODOS LOS TRABAJADORES

Los trabajadores y trabajadoras tenemos numerosas experiencias de cómo los privilegiados han intentado dividirnos para mantener más fácilmente su poder y su dominio; muchas veces se ha querido enfrentar a hombres con mujeres, a jóvenes con mayores, a parados con quienes tienen empleo. Siempre nos han dicho que "los otros" eran nuestros competidores, los culpables de nuestros problemas, para que no tomásemos conciencia de cual era la auténtica razón de nuestra postergación. Últimamente, en toda Europa, esta división se pretende establecer entre trabajadores autóctonos y trabajadores inmigrantes. Los hombres y mujeres que han emigrado a nuestro país en busca de un futuro mejor (lo mismo que los españoles hicimos tantas veces en décadas anteriores) son, ante todo, trabajadores. Sus necesidades e intereses son los mismos que los de cualquier trabajador. Pero su situación, la mayor parte de las veces, no es la misma que la de los españoles: las condiciones laborales de muchos de ellos (por ejemplo, en la agricultura intensiva, o en el servicio doméstico) son realmente penosas: un alto porcentaje sólo encuentra trabajo en la economía sumergida, sin que se les haga ningún contrato; a la mayoría, quedarse en paro (lo cual es en sí una tragedia para cualquiera) les supone verse empujados a una situación de "no reconocimiento" legal, de absoluta exclusión, al no poder renovar sus permisos de trabajo y residencia. Los trabajadores y trabajadoras inmigrantes no pueden solicitar cualquier empleo; en la mayoría de los casos sólo se les permite trabajar en un determinado sector productivo y en una determinada zona geográfica (en aquellos puestos que, nadie que puede elegir, aceptaría). Un derecho tan básico para cualquier ser humano como es el de buscar trabajo les está negado, a menos que tengan un "permiso" previo de la administración y para obtener ese "permiso" tienen que aceptar lo que sea. Cuando algunos presentan a los inmigrantes como "culpables" del paro nos mienten descaradamente, ocultan las verdaderas causas de éste (sobre todo el crecimiento de la productividad sin una paralela reducción de la jornada de trabajo), ocultan que el porcentaje de trabajadores extranjeros en España es muy bajo, y ocultan que, en todos los países desarrollados, coexisten un alto índice de paro con una escasez de demanda de empleo en ciertos sectores de la economía (los más duros y peor pagados). Cuando algunos dicen que los inmigrantes son competidores de los trabajadores autóctonos, que aceptan condiciones laborales a la baja y eso perjudica a los trabajadores de aquí, se oculta que son, ante todo, víctimas de una situación legal y social que les obliga a aceptar esos trabajos para sobrevivir. En este 1º de Mayo de 1999, cuando la clase trabajadora española se une por la reducción de la jornada y el reparto del trabajo en una opción de solidaridad, no podemos olvidar que la lucha de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes es una lucha de todos. Exijamos juntos el reconocimiento de sus derechos laborales, sociales y políticos, y el fin de la marginación a la que una injusta Ley de Extranjería les empuja. Y juntos, inmigrantes y autóctonos, podremos seguir avanzando hacia una sociedad sin explotadores y explotados. (PAPELES PARA TODOS Y TODAS; NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL)