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Martes, 19 de octubre de 2021

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La importancia de promover la cultura científica desde una edad temprana

La importancia de promover la cultura científica desde una edad temprana

Desgraciadamente, la importancia de promover la cultura científica desde una edad temprana todavía no se entiende del todo. En una sociedad que se empeña en dejar que las niñas jueguen con muñecas, dejando las actividades que desarrollan la lógica y el pensamiento matemático casi exclusivamente para los niños, no es casualidad que la ciencia siga siendo un tabú para muchos.

Incluso en países con economías más desarrolladas, como el nuestro, donde aparentemente todo el mundo puede hacer de todo, sigue habiendo muchos prejuicios en las escuelas contra las asignaturas científicas y se sigue animando a las mujeres a cursar estudios de humanidades.

En la historia del pensamiento científico occidental no ha habido muchas mujeres científicas. Según una visión totalmente masculina, la racionalidad siempre ha triunfado sobre la intuición. Las más famosas, Rita Levi Montalcini, Marie Curie, Rosalind Franklin, son sólo algunas de las muchas mujeres de ferviente imaginación y tenaz voluntad que tuvieron que luchar para poder llevar a cabo sus investigaciones, la mayoría de las cuales siguen siendo una importante contribución al conocimiento científico.

 

Según el último Informe PISA-OCSE (acrónimo de Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos), que estudia las capacidades en disciplinas científicas y la comprensión de textos de alumnos de 15 años de todo el mundo, en 2015 Italia registra una fuerte brecha de género en Ciencias. (Fuente: Informe PISA-OCDE 2015)

 

El de la desigualdad de género es sólo uno de los muchos impedimentos culturales para la difusión equitativa y global del conocimiento científico.

 

Del Informe PISA-OCDE 2015, España, con una puntuación media de 481, se sitúa, de forma estadísticamente significativa, por debajo de la media de la OCDE (493 puntos en 2015). ¿Cuáles pueden ser las razones de este mal resultado de nuestro país?

 

Las actitudes y creencias de las personas desempeñan un papel importante en sus intereses, atención y respuesta a la ciencia y la tecnología. La respuesta de un estudiante a una cuestión científica requiere algo más que la posesión de conocimientos y habilidades; también depende de la capacidad y la motivación del estudiante para comprometerse con la cuestión. (Fuente: Informe PISA-OCDE 2015)

 

Es evidente que en Italia siempre ha habido un "bloqueo" hacia los temas científicos: una actitud negativa de aversión que lleva a percibir las disciplinas científicas como áridas y difíciles. Se trata de una percepción que proviene sobre todo de los adultos y que, en consecuencia, se transmite a los más jóvenes, influyendo negativamente en ellos. Los niños, en cambio, sienten mucha curiosidad por los temas científicos, sobre todo si se les presentan en forma de experimentos y juegos.

 

Hay muchas razones por las que la ciencia y la cultura científica de hoy en día deben ser comprendidas y difundidas al máximo.

 

Hay razones globales. Las cuestiones políticas y éticas que rodean a la ciencia y la tecnología sólo pueden abordarse si los jóvenes adquieren ciertos conocimientos científicos. Esto no significa que todo el mundo tenga que convertirse en un experto en temas científicos, pero sin duda será necesario que el mayor número de personas tenga las habilidades básicas para tomar decisiones informadas, para entender que el equilibrio del ecosistema, la salud y la supervivencia del planeta y de las generaciones futuras dependen de sus acciones, y para comprender las implicaciones sociales del debate científico entre expertos.

 

Los gobiernos del mundo tendrán que trabajar por la difusión de este tipo de competencia científica, definida por PISA-OCDE como "alfabetización científica": la capacidad de interesarse por las cuestiones relativas a la ciencia y la tecnología y de tener un pensamiento científico para ser un ciudadano consciente. Una persona científicamente competente está dispuesta a participar en argumentos sobre la ciencia y la tecnología que requieren la capacidad de explicar fenómenos, evaluar y diseñar investigaciones científicas, e interpretar datos y pruebas científicamente. (Fuente: Informe PISA-OCDE 2015).

 

Luego están las razones humanistas, que entran en el ámbito de las libertades individuales.

La cultura científica es importante porque hace que los ciudadanos sean conscientes de sí mismos, de la realidad de sus cuerpos y de la naturaleza. Es esta conciencia la que determina la curiosidad por mirar a los demás y al mundo con una mente abierta y un espíritu crítico.

 

La ciencia nos hace libres porque la forma, propia del método científico, de observar la realidad nos empuja a mirar el mundo con ojo crítico, a hacer preguntas, a ser siempre curiosos, a encontrar soluciones a los problemas, a experimentarlos y a analizar lo hecho. En otras palabras, ser conscientes de lo que está mal y mirar más allá de lo que se nos da.

 

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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