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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Martes, 19 de octubre de 2021

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Explanatio a Caligrafía del amor en Oriente

 Lectura o interpretación propia de mi relato "Caligrafía del amor en Oriente".

El protagonista de este microrrelato llega desde cualquier ciudad europea al aeropuerto de cualquier ciudad de cualquiera de los países que escriben en caracteres sinoicos (fundamentalmente me refiero a China y Japón: de ahí las "pulsiones indescifrables para mí por lo excelsamente caligráfico de las mismas": el viajero occidental, a pesar de desconocer el idioma, reconoce la belleza de la grafía de los caracteres sinoicos -la Sinología es la ciencia que estudia la antigua cultura china y su difusión por Asia-) y ve, en medio de la multitud, a una mujer asiática, probablemente de dicho innominado país, de la que se enamora a primera vista. Después de relatarnos de forma sucinta y bastante poética los hechos y aprendizajes que él considera más importantes de su vida pasada en el Viejo Continente, finalmente tiene la precognición (visión mental y fugaz de un hecho futuro) de que ese amor que ahora nace para él tendrá una consumación física simbólica (digamos un beso) en una playa en la que él todavía no ha estado (digamos que no la ha visto de sus ojos).

 

En este microrrelato, por tanto, aparecen tres espacios: uno asociado al pasado del protagonista, con sus agridulces aprendizajes y experiencias vividas, la portátil Europa (expresión que aparece literalmente en la crisi primera -primer capítulo, pero, literalmente, primer razonamiento- de El Criticón, novela filosófica de Baltasar Gracián, escritor jesuita del siglo XVII: Europa es portátil -puede ser llevada o transportada- en alusión al trasvase de la cultura europea a otros continentes desde el Descubrimiento de América, y también en referencia a que puede ser llevada, que puede ser raptada, como le ocurrió a Europa, que fue raptada por Zeus convertido en toro), otro asociado al presente de la narración y al del protagonista, el "aeropuerto de pulsiones indescifrables...", y otro más, finalmente, asociado al futuro del protagonista, en una playa que podría estar en cualquier país del mundo.

 

Debo comentar, para acabar, que el fuego ha sido, desde la tradición literaria medieval europea, un símbolo del amor perfecto, porque así como la llama nace abajo, en tierra, de la materia que arde y se consume, y tiende o se yergue hacia arriba, hacia el cielo, del mismo modo el amor perfecto nace de la atracción física entre los amantes pero se perfecciona y se hace verdadero en la contemplación de las virtudes o cualidades espirituales de la persona amada. El bautismo por el fuego es un símbolo del renacimiento de las almas a las cualidades del Espíritu Santo que aportó Jesucristo al mundo, según la teología católica, y significa que los amantes "renacen" a una nueva vida con la inocencia que les da su recién estrenado amor, que podríamos decir se confirma, se consuma físicamente de un modo simbólico con un deseado beso con el que los dos amantes arden, literal y metafóricamente.

 

Género al que pertenece la obra: Ensayo literario
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