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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Lunes, 21 de septiembre de 2020

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¿Tienen los catálogos impresos sus días contados?

Ante la inminente llegada de una posible crisis como consecuencia del Covid-19, muchas empresas han adoptado nuevas estrategias de márketing o se replantean sus campañas publicitarias con el fin de incrementar el número de ventas. Entre las consideraciones más habituales se encuentra el uso de los catálogos.

Durante el confinamiento, las empresas están optando principalmente por los medios digitales. Es lógico, ya que el acceso a tiendas y centros comerciales se ve restringido y al estar los potenciales clientes confinados el uso de internet y redes sociales se ve aumentado. Es por eso que en las últimas encuestas, muchas empresas consideran que el futuro será la publicidad online y los catálogos digitales, mientras otras defienden el formato físico como más rentable. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

¿Qué prefieren las empresas? Catálogo impreso o catálogo descargable

Consultando a pequeñas empresas del sector inmobiliario, salud, la moda, educación y decoración. 9 de 12 empresas aseguraron confiar más en los catálogos digitales. Los motivos principales fueron tener un mayor alcance y un coste de difusión más bajo

Pero ¿qué prefieren los clientes? Catálogo impreso o catálogo digital

Según los propios consumidores informan, el catálogo impreso gana con diferencia a su versión digital en PDF. Entre las ventajas más sorprendentes tenemos la conexión que genera una revista o catálogo impreso entre el cliente y la empresa.

El poder tocar el catálogo hace que de forma subconsciente se asocie con una mayor cercanía, mientras el catálogo digital se ve frío. Además de eso, el catálogo tradicional se llega a considerar un artículo mucho más exclusivo.

Los clientes necesitan sentirse complacidos, quieren saber que detrás de una empresa hay otras personas que cuidan de todos los detalles. Al imprimir catálogos, la inversión publicitaria es superior y eso lo aprecia el cliente. Más del 50% de los usuarios piensan que enviar un PDF o archivo descargable es una forma gratuita de hacer publicidad. Esto hace que entregar un catálogo encolado o grapado, les haga entender que la empresa decide invertir en sus clientes.

En cuanto al tiempo de vida, parece que de media un catálogo virtual sólo permanece en la mente del consumidor unas horas tras descargarlo. Sin embargo un catálogo impreso es más accesible durante más de 9 meses de media.

Conclusiones

La impresión tradicional de revistas y catálogos sigue estando viva, de hecho, según las analíticas de tendencias de Google, tiende ligeramente al alza en los últimos años.

Las empresas deben considerar todas las opciones disponibles, deben valorar si cada inversión en publicidad ofrece una mayor o menor rentabilidad y conversión.

Pero, en última instancia, es el cliente quién marca las pautas que el mercado debe seguir. A la fecha, la impresión de catálogos casi parece algo del pasado, sin embargo las empresas más exclusivas siguen prefiriendo el formato físico. Aseguran tener mejor rendimiento de su inversión y no lo consideran como un gasto, ya que los clientes se sienten mucho mejor valorados por las empresas que se toman la molestia de entregar un producto así.

Haciendo algunas consultas sobre los catálogos impresos encontramos empresas, como Colorprinter, que disponen de un servicio completo para imprimir catálogos.

Género al que pertenece la obra: Literatura digital,Narrativa
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