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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Martes, 24 de noviembre de 2020

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Recomendación fitosanitaria para embalaje de frutas con dióxido de cloro

Para que los alimentos frescos lleguen a nuestra mesa, tienen que atravesar diversas etapas como su cultivo, crecimiento, riego, recolección, preparación, manipulación, almacenamiento, embalaje, transporte y demás procedimientos, en los cuales se encuentran vulnerables a la contaminación por parte de hongos, esporas, bacterias, virus, y enfermedades que pueden ocasionar alteraciones en la calidad de la producción y de la materia prima, así como afecciones en el bienestar de sus consumidores.

La industria del procesamiento y producción de productos frescos conoce muy bien esta problemática y las consecuencias que acarrea el no desinfectar adecuadamente cada una de las zonas por las que atraviesan estos alimentos. Siendo así, el dióxido de cloro la mejor opción para eliminar agentes patógenos nocivos, siendo inocuo, económico, efectivo y fácil de utilizar a la hora de la desinfección de cada uno de los espacios y de los mismos productos.

Usos recomendados del dióxido de cloro en la etapa de embalaje de frutas

En el mercado vamos a encontrar diversos productos cuya especialidad es la desinfección eficaz, no obstante, suelen contener grandes cantidades de químicos que pueden terminar siendo nocivos para la producción. Un gran ejemplo de ello es el cloro, el cual es uno de los desinfectantes más poderosos de todos, llevando a cabo un gran trabajo de erradicación de infecciones, por lo que es muy demandado en todas las industrias. Sin embargo, suele ser toxico para los alimentos y para las personas que los consuman.

Por ende, la mayoría de las empresas que se dedican a esta labor, han optado por una opción con mejores ventajas e igual, o más, eficaz del cloro. Se trata del dióxido de cloro, el cual es una mezcla de clorito de sodio y agua destilada, siendo un oxido derivado del cloro. A pesar de que hereda algunas propiedades de este químico, es mucho más potente mientras que, al mismo tiempo, no es tóxico, es bioamigable, económico, inocuo y posee gran solubilidad en el agua.

Gracias a todas estas propiedades, se ha convertido en una de las mejores alternativas para muchas empresas, siendo de gran importancia para la desinfección de cada una de las áreas de procesamiento de los alimentos, así como la superficie de todos los productos. Así, te enseñaremos cómo aplicar el dióxido de cloro en cada una de las tres etapas más importantes del embalaje de alimentos frescos.

La primera fase que se debe cumplir para una correcta empaquetadura, es la desinfección en la línea de embalaje. Esta consiste en tres puntos diferentes, que serán claves para eliminar todos los residuos y agentes nocivos que se encuentren en las frutas; en todas se recomienda la utilización del dióxido de cloro.

Se comienza por el lavado de las frutas: al trasportar el producto por las líneas de embalaje, estás se deben encontrar debajo una rociadora que expulsará agua residual mezclada con dióxido de cloro, mientras que una máquina auxiliar de cepillos se encargará de limpiar la superficie de los productos.

En el segundo punto tenemos la aplicación de funguicidas, el cual será clave para matar los virus, enfermedades u hongos productores de enfermedades. Muchas industrias optan por mezclar productos funguicidas convencionales con una cierta cantidad de dióxido de cloro, para luego aplicar en las frutas, obteniendo grandes resultados. También se ha comprobado que la aplicación directa del dióxido de cloro funcionará de gran manera con funguicida.

Como tercer y ultimo punto de importancia de la línea de embalaje, tenemos la aplicación de la cera en cada uno de los alimentos frescos. Bien se conoce que este procedimiento se realiza con la finalidad de conseguir una mayor conservación y vistosidad el producto; al mezclar dióxido de cloro con la cera, se observará una mejor conservación puesto que se eliminarán toda aquella contaminación que aún pueda almacenar.

Ahora bien, desinfectar la maquinaria y los espacios utilizados es de gran importancia para disminuir los riegos de contagio en los productos. De esta manera, se recomienda que se utilice el dióxido de cloro para limpiar la línea de embalaje, las cámaras frigoríficas y de maduración, cajas, pisos, mesas, fregaderos y demás instalaciones. Este proceso se debe realizar diariamente, manteniendo los espacios limpios y libres de residuos para así disminuir el riesgo de contaminación.

Ventajas de utilizar el clorito de sodio como desinfectante en el proceso de embalaje

Sin duda puedes comprar clorito de sodio como desinfectante, se debe porque posee muchas ventajas y beneficios que serán de gran utilidad en el proceso de embalaje de frutas, logrando que las productoras consigan un producto de mayor calidad. Por ejemplo:

  • Puede ser utilizado para desinfectar las frutas sin añadirles olor ni sabor.
  • No es toxico para el consumo humano.
  • Es económico, puesto que solo se necesitará poca cantidad del mismo para desinfectar muchas frutas.
  • Posee una gran solubilidad en agua.
  • Es utilizado como desinfectante para cualquier tipo de superficies.
  • Es capaz de eliminar hongos, esporas, virus, moho, bacterias, algas, enfermedades y cualquier tipo de agentes patógenos.
  • A pesar de que no los vamos a encontrar en la naturaleza, no es dañino para el medio ambiente.
Género al que pertenece la obra: Literatura digital,Narrativa
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Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
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