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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Viernes, 20 de septiembre de 2019

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Archipiélago soneto (2012)

Archipiélago soneto es una colección de más de 70 sonetos, de diverso pelaje y condición, organizada en varios bloques temáticos pero que puede leerse libremente de manera salteada, picando de aquí y de allá.

Cada soneto es un mundo y el mundo entero debe caber en un soneto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Spleen de ultratumba 

(A Baudelaire, por supuesto. Con

fúnebre diapasón)

 

Con verde absenta tiñes tus entrañas

que un París del hastío ya fabrican,

y en la tumba noctámbulas ubican

labios ebrios de espléndidas migrañas.

 

Tu morada de calcio amarillento

meretrices acoge lujuriosa,

mas sublime la senda vaporosa

barroca las perfila en el tormento.

 

Lautrec con su pincel calaverino

os pinta presto al dandy jubiloso,

embriagado en el mar luciferino.

 

Ya posando tu diestra sobre el lienzo

-malsana flor en el ojal tramposo-

tu oratoria de averno da comienzo.

 

 

Retrato

(Psicomaquia)

 

Liberto y vil esclavo prisionero,

sin yugo bajo el yugo rescatado,

habitante oprimido y liberado,

calor que es frío fuego bajo cero.

 

Eres ave sin plumas sobre el viento,

océano sin fondo tras el fondo,

infierno que es infierno no tan hondo,

harina mancillada sin fermento.

 

Lombriz triste que tiende a mariposa,

Moisés sin Miguel Ángel y sin tablas,

poso sufrido que jamás reposa.

 

Sonido fabuloso y sin sentido,

sutil lengua afildada cuando sablas,

hipógrifo cobarde o abatido.

 

Ése eres tú; el rostro del vencido.

 

 

Soneto didáctico (Lopeando)

 

Comienzo este soneto sin recato,

avanzo por la sombra del cuarteto;

si el tercero con éxito acometo

el cuarto verso aquí también remato.

 

Con éste acaso nuevo verso cato;

prosigo hacia la cumbre en el sexteto,

ya escucho el buen final de otro cuarteto:

con sílaba postrera bien lo abato.

 

Empiezo los tercetos con dulzura,

no vaya a abuchearme mal la gente;

tan sólo he de guardar la compostura.

 

Ya en el segundo estoy con gran soltura,

el trece siempre en este está presente;

aqueste es el final de la impostura.

 

 

A Valle-Inclán

 

¡Qué grande Ramón María

con su barba luenga y sabia

tejida de buena labia

y de estilo y valentía!

 

¡Qué estilista en la porfía!

Cómo provoca la rabia

de aquellos que están en Babia.

La palabra engrandecía.

 

Con las luces de Bohemia,

con sonatas y carlistas,

con el gran ruedo de Iberia;

 

bordeando la comedia

criticaba a narcisistas,

reinventando la tragedia.

 

 

De un hombre que decía que sabía


Dice que sabe de cine,

de música y de pintura,

de teatro y de escultura;

un verdadero alucine.

 

Todo un sabio, se define.

Un experto en la cultura,

un hombre de gran soltura;

no hay mujer que no fascine.

 

Sabe de cocina afgana

y de cualquier cosa grave:

del cultivo de la pana.

 

A los bolos siempre gana.

Mas, en verdad, nada sabe.

Gran fanfarrón, lengua vana.

 

 

Género al que pertenece la obra: Poesía
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