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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Viernes, 20 de mayo de 2022

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Cordura rota

Cordura rota                                    El laberinto de Psyche: Cinco pasos

Oasis de lo ignoto. La verdad en estado puro de los que fueron transterrados a urbes de nubes negras y lindes asfixiantes. Huellas lejanas de nuestro paso en el polvo. 

     

AMNESIA


Mar adentro

están los peces mudos

en una huída ciega

sitiados por las redes canívales.

 

Y del futuro, nada comprendo

aunque vagamente sienta a los barcos

partir de la memoria.

 

Estoy tocando un punto de hermosura

y está el otoño casi en sombra

qué sólo el tacto nos regala

Tú y Yo.

(Siempre el canto del mar

diluye las tragedias)

Ahora es estricta noche

mas noche clara

y un día nos vamos

sin saber por qué ni adónde.

 

SENTIDO-SENTIDO


No hay razón para no amarnos

si la vida es pura convención

y yo, asumo los riesgos. 

No me nombres a los tuyos,

así, no te nombraré a los nuestros,

pues unos y otros ignoran

el soplido de una llama

que enciende la latencia del deseo,

el clandestino submundo de miradas

que acrecientan la sensación

de estar aquí

nerviosos y orgiásticos

abrazados al tiempo.

 

Mañana estaremos huérfanos

y no me conducirás

al márgen pequeñito de la gloria

y habrá palabras contenidas

en otro:

-"Hasta mañana". -

 

ME DUELES PATRIA


Me dueles patria,

escucho decir a alguien

como si hablase de una víscera;

la calle es una madriguera hostil

habitada por fantasmas.

 

La noche está deslustrada

e inquieta la luz

que desprenden las farolas.

 

Hay desánimo en los rostros

y no asoman los dientes

sólo los carcomidos de un mendigo

que regala sonrisas

a cambio de un puñado de aire. 

 

QUÉ DEPRIMENTES LAS BOMBILLAS


Qué deprimentes las bombillas

cuando cuelgan del techo

y escuchar los pasos que laten

en el piso de arriba,

y el reencuentro con el amigo

que nos hace reconocer

el marchamo del tiempo

y lo agita fragilmente,

y las conversaciones

que mudan los recuerdos

como si hubiésemos vuelto de nuevo 

a los orígenes de la intrascendencia. 

 

DANTE CENTINELA Y VERDUGO


Rimador de las mansiones del miedo

en el séptimo círculo

confinó a los usureros

y los castigó a permanecer

toda la eternidad insomnes

sobre la ardiente arena del infierno,

apartando la lluvia de llamas

como los perros se rascan las pulgas

tratando de librarse de ellas.

Cuerpos descarnados y fortunas arrumbadas

que cuelgan del cuello.

Ahora añoran la vida del lacayo

el que vive con los pájaros

y no desea tener alas.

 

CUANDO ME PARO A CONTEMPLAR MI ESTADO

 

Advierto que hoy es el mismo día

en que las nubes son idénticas a nubes.

 

Hay escombros de ofertas

que apenas leo

y si lo hago

con el mismo escepticismo 

con el que se leen los epitafios

en los cementerios.

 

Mis antiguos compañeros

son azucarillos que se disuelven

en el café amargo de la conciencia

de estar aquí clavada en la mañana.

Algunos han enfermado

de impotencia y de miedo

sabiendo que sus salarios

serán pan de nieve

con que saciar la ira, la soledad y la rabia 

 

LA LUNA ENSEÑA SUS UÑAS DE PLATA


Hay tan solo un camino hacia la madrugada

y estás de vuelta tú, ahora, ahí -de vuelta de todo-

Sintiéndote quizás extraña

sintiéndote quizás lejos

cuando ir y volver son ya lo mismo,

las mismas palabras secas, cansadas

como la nicotina del insomne.

Desciendo por el suburbio de la noche

mimetizándome 

con otros juguetes rotos 

zarandeados como yo

por la resaca violenta de la vida.

Resuena el tráfico

pero me llega como un sordo abismo adentro

y solo queda, un resquicio de la voluntad

para apearme en mi parada. 

 

LOS HASTIALES PESPUNTEAN EL CANAL


y al fondo,

un festón velado

hecho de ceniza y limo

la fachada tiene 

ennegrecida el alma

de contemplar

la sordidez del barrio

de las luces rojas:

Donde hay una diosa impura

habitando detrás de un escaparate

como un pedestal de niebla

los labios pintados

de sangre inconsumida

intersicios de la desgana

de la que un día anduvo

por los bordes más broncos

de la noche

emulando el albur del errabundo

y un adolescente

la mira absorto

y ésta le responde

destilando en sus ojos

el licor amargo de su pena.

Exhibe secretos

que esparce por la alcoba

la cabeza apoyada

en la melancolía.

Habla de su miseria delirante

-todo es apariencia-

y siente que araña

la certeza que impresiona

a sus desvelos.

Afuera, ecos de gaviotas. 

 

LA ORQUIDEA

 

Ha surgido de improviso

cuando ya no se la esperaba

y se yergue impaciente

como si quisiera volar

con sus alas nuevas

y su lengua caprichosa. 

 

A RITA (mi recordada gata)


Esos brincos

de corazón de goma

me faltan.

Y esas esferas negras

al fondo de tus ojos,

tus ojos de azul en rama

de astros flotantes e inquietos,

de ser que vive en la luz,

en el color, en la hondura

me faltan.

Y ese mirar expresivo

más que toda palabra

me falta.

Y hundir mis dedos

en el raso caliente

de tu pelo café

me falta, me falta, me falta. 

 

 

TIEMPO AL TIEMPO

 

Queda olvidar hasta el mínimo resquicio

del más oculto pretérito desconsuelo,

mendigar en el palacio del lenguaje

y nombrar los deseos ocultos

en nombres precisos, preciosos

y no medir el tiempo a bocanadas

pues será la palabra madre nutricia

que explique la complejidad de la rosa. 

 

TORO DE LIDIA

 

Un rencor brotaba 

de su entraña endurecida

a penas, un instante antes

bramaba al sol caído.

Imagino Zeus transformado,

Zeus que rompe circulo infernal

y huye buscando

dehesas vírgenes de hombres

donde lamerse las heridas mortales

y morir soñando

renacer en semental. 

 

AÚN


No sé que mano oculta la sorpresa

hoy, que poco queda

de lo que amo.

Me salva cada latido 

que incita a un nuevo embate

y ese arcano ajustador que acude a veces

en el vago placer de la antesala. 

 

HAIKÚ


Sin otra luz

más que la que emana

de las cosas mismas. 

 

HEMOS DEJADO PASAR ...


Hemos dejado pasar los días

desde un vasto olvido,

nos anegó la indolencia,

entregamos las armas,

el sitio duró poco.

 

Y, de repente,

los que se han ido

vuelven sin avisar

por las curvas sin fin 

de la memoria.

 

Así, sin tocarnos,

acarician tan sólo algo

que es esencia nuestra

de un amor sustantivo y duradero. 

 

COMO EL QUE ANSÍA

 

Como el que ansía

regresar a casa

después de un largo viaje y,

con espanto comprueba

que nunca la tuvo;

o como quien lanza monedas 

de espaldas a la fuente

-pensamientos, deseos-

que no llegan al fondo.

O como el que descorre 

cortinas de cieno

cuando abre los ojos

y es conducido lejos de sí mismo

en mitad de la noche vacua.

 

ARROZ AMARGO

 

Esta estrofa mía es

un pecho carcomido 

por la bomba,

un rostro desfigurado

por los gases,

un cuenco de arroz ensangrentado

un niño desnudo

que espantado grita

entre los ojos agónicos

de la madre.

Y no quiero destilar

infamias lacrimosas

-ya se vertieron bastantes-

bajo el fardo terrible 

de los hechos,

tan solo quiero

que aflore 

el don rehumanizado

de la palabra

iluminada por el recuerdo

de aquella imagen estática,

pues los muertos

están muertos

no me importa quién los haya matado

y se pudren a millones

en la fosa común de la memoria.

 

INGENIO DE  LA CEGUERA

 

Es la oscuridad mi centinela

que me transmite el fulgor

del árbol brotado 

en el centro de un bosque inanimado de luz

y es su forma el impulso,

que le confieren mis manos

y es la tonsura del mar,

mi aliento sustantivo

mi poema sinfónico

mi paisaje cinemático.

Y es la hierba crecida, 

el arpa de mi cuerpo

y lo veo a través,

de los ojos de mi madre

y de mi propio ingenio.

*****

..."A veces nuestras vidas trascienden las llanuras
Porque llevan un alma en busca de las cumbres."
Acindino Millán (Poeta) (1932-2015)

..."Y entre las amapolas
amarillo en la vida
donde el grano producirá alimento."
Josefina Aljaro (Poeta) (1951-2015)

Queridos amigos,
impotencia de no escucharos
y de no saber adónde habéis ido.
¿Acaso sentís el alma que migra
o la conciencia liberadora,
hay oscuridad y frío
o luz cegadora y calma,
llanuras de vidas trascendidas
en busca de cumbres seráficas?
Sé que sois
en mi pensamiento
y, me consuela
el saberos aquí y ahora
en comunión con nosotros
y que vuestra palabra
es, si cabe,
más nutricia que nunca
y que sus granos,
preñados de luz y vida
ya han germinado.

*****

Ahora, a tientas, entra en mí
muy despacio
-otra vez, lentamente-
como quien se zambulle
en lagos abisales,
sacrifícame en altares
cuajados de rosas
y abrázame entre el hoy y el mañana,
no aguardemos a que brille
una luna llena y lustrada.
Cumplido el ritual,
dótame de palabras nuevas
que nombren el ser y la nada
ordena mi caos,
no permitas
que fermente y se pudra
como árbol caído
en el centro de un bosque
inerte de vida.

*****

Siempre la certeza
viene del extraño,
cuando crees que todo está medido,
sucede de improviso,
en el momento de transitar
por los bordes más broncos
de la noche.
Entonces, el dolor
suelta su lastre
y refluye a la realidad
en forma de carne endurecida.

EXTINTOR

Las palabras que dices, van quemando tu frente
sus fronteras difusas de altas cumbres peladas,
huellas lentas, borrosas
en un paisaje industrial que nos circunda
cosas escondidas
que llamamos verdad
-aunque fuesen mentira-,
luces arañadas
por entre los humedales de la noche
donde aúlla el deseo
y tú lo llamas todo
y yo lo llamo nada;
el todo que es el colmo de la nada.
Un temblor en los huesos, un espasmo de cansancio
el incendio, nuestra vida una en llamas.

*****

Ser de la piedra que permanece
inmune a los actos de la vida
la que rodó y rodó
hasta ser solo tacto fosilizado
-aún después de la gran sacudida-
y se refugió en el útero
de una madre herida y exhausta.

 

 

 

 

 

 

Género al que pertenece la obra: Poesía
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