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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 29 de marzo de 2020

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Arde la Amazonia

Reflexiones sobre los incendios en el Amazonas

 

Desde el 9 de agosto el fuego corre por esta selva tropical. No se sabe exactamente cuál es la causa, pero además de tratarse de época de quemar rastrojo, hay que tener muy en cuenta la deforestación que se está produciendo en la zona de Brasil. Este país, junto con Perú, son los que más extensión de selva tienen dentro de sus fronteras, aunque el Amazonas cubre parte de otros 7 países más: Bolivia, Colombia, Venezuela, Ecuador, Guyana, Francia -Guyana Francesa- y Surinam.

 

Este bosque logra absorber más de mil millones de toneladas de dióxido de carbono. Por lo tanto, ¿qué ocurriría si el Amazonas desaparece? Una fatalidad absoluta para el funcionamiento del ecosistema. El llamado pulmón del mundo lleva varios días en llamas y el mundo comienza a propagar su inquietud ante el asunto.

 

Las elevadas concentraciones de dióxido de carbono afectan la calidad del aire, pudiendo perjudicar la salud de personas con trastornos de tipo cardiovascular. Además, es un claro impulsor del cambio climático, ya que interacciona con algunos gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono o el metano, potenciando sus efectos sobre el calentamiento global.

 

Tras el acontecimiento, expertos afirmaron que la continua destrucción del Amazonas puede ser una gran amenaza para el futuro de la humanidad. El bosque tropical cuenta con: 40 mil especies de plantas, más de 6 mil especies de animales y alrededor de 400 grupos indígenas.

 

La selva amazónica controla el ciclo hidrológico, así como la lluvia sobre la propia Amazonia y el sur de Brasil, y almacena una gran cantidad de carbono. Las lluvias que irrigan los cultivos en gran parte de Sudamérica dependen de la Amazonia.

 

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil señala que los incendios en todo el país se han incrementado en un 83 por ciento, con respecto al 2018, esto debido a la deforestación de 2 mil 255 kilómetros cuadrados de bosques y selvas.

 

Restaurar la vegetación de la zona tomará décadas de esfuerzo, pues incluso apagado el incendio los árboles muertos ya no podrán impedir el paso de la luz solar directa al suelo, por lo que algunas zonas serán más inflamables.

 

En algunos bosques, los incendios son benéficos para el ecosistema, incluso los animales están adaptados a ello, pero en el Amazonas es diferente. La abundancia y diversidad de especies tan únicas se debe precisamente a que no arde. Aunque a veces se producen incendios de forma natural, suelen ser a pequeña escala y arden cerca del suelo. Además, la lluvia los extingue enseguida.

 

Fuente: Raúl García C.

Género al que pertenece la obra: Literatura digital,Periodismo literario
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