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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Miércoles, 20 de octubre de 2021

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Barnizar un barco con efecto cristal

barnizado barco

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El barnizado es una de las tareas de mantenimiento más habituales en las embarcaciones, tanto de recreo como de pesca. Realizarlo adecuadamente es muy importante para evitar daños en el casco del barco y conservarlo de forma correcta. Es una tarea fácil pero que debe realizarse con atención y siguiendo el procedimiento correcto.

En primer lugar, habrá que retirar la pintura vieja con una pistola de calor o un producto para quitar pintura. Ten cuidado al lijar: es un trabajo duro, muy polvoriento y, si no estás atento, lijarás parte de la madera innecesariamente.

Puedes eliminar las manchas negras con ácido oxálico o con lejía común. Recuerda neutralizar con abundante agua después y lijar a 180 grados. A continuación, coge un aspirador y recorre cada rincón para aspirar todo el polvo producido. El cepillo de la aspiradora te ayudará a conseguirlo.

Coge un paño (hazlo tú mismo con estopa o una camiseta vieja de algodón) y sumérgelo en alcohol de barnizar, deja caer unas gotas de barniz sobre él y estrújalo.


Empezamos con el barniz

 

Planifica tu trayectoria con el pincel para mantener un "borde húmedo". Yo trataría de hacer más o menos un metro cuadrado cada vez. Intenta colocar el trabajo de forma que puedas verlo en una fuente de luz reflectante. Hay quien recomienda utilizar unas gafas polarizadas puesto que ayudan a ver mejor las zonas húmedas.

La primera capa debe ser una aplicación muy fina. Es así para conseguir una buena penetración (el barniz sin diluir penetrará de todos modos si permanece líquido el tiempo suficiente), pero también para conseguir una capa más fina que seque más rápido, facilitando poder lijar antes. Probablemente también levantará la fibra del casco, así que al día siguiente coge un trozo usado de papel de lija de 180 o 240 y lija suavemente, sin dañar el barniz.

Para las siguientes capas -este es el factor más importante si quieres conseguir un acabado tipo cristal- utiliza un barniz al agua y dilúyelo para que "fluya". Si la brocha "se mueve" o se arrastra, significa que el barniz es demasiado espeso. Pero ten cuidado ya que, si se diluye demasiado, se verán manchas opacas al secarse. No supone un problema importante y para corregirlo tendrás que diluir el barniz un poco menos para la siguiente capa.

Tendrás que diluirlo con el tiempo, y se evaporará un poco más de disolvente cada vez que abras la lata. Si se consigue mezclar bien -se necesita un poco de práctica-, el pincel se deslizará fácilmente y dejará una capa uniforme en la superficie, que luego sólo habrá que alisar. Trabaja con rapidez e intenta no volver a aplicar las capas anteriores; la pintura ya es más gruesa.

Si notas que tiene zonas secas, rellena el pincel con más barniz. Si aparecen rayas y goteos, aplica menos barniz a la brocha.


El entorno perfecto

 

Este es el siguiente aspecto importante. Incluso los cepillos más finos dejarán marcas, pero se igualarán si las condiciones son las adecuadas. Por lo tanto, el barniz necesita un tiempo de secado lento para que las marcas del pincel desaparezcan.

Muchas veces veo a la gente barnizando en un día soleado y caluroso. "Es un buen día para ello", dicen, pero no, no lo es. Elige mejor un día perfectamente tranquilo y nublado con una temperatura de 15-20°C. Si quieres un trabajo perfecto, la humedad relativa debe estar lo más cerca posible del 60%. La pintura húmeda es un imán para el polvo, y la más mínima brisa agrava el problema, por lo que mientras menor sea el viento, mejor.

Intenta aplicar una capa al día. Las cadenas moleculares se unen entre las capas "no curadas". Si deja dos capas durante dos semanas, la pintura se endurecerá por completo y habrá que empezar una nueva cadena. Entre capa y capa, se puede recortar con grano 320 y fregar con un paño.


Acabado de espejo

 

Cuando ya tengas ocho o nueve capas de barniz se verá bien, pero no como el cristal. Deja que se cure durante unos días y, a continuación, alísalo con papel húmedo y sécalo. Después cepíllalo bien con agua jabonosa, quita el polvo y limpia con un paño.

A continuación, diluye el barniz tanto como puedas (para que no queden puntos opacos). De esta manera se hace un "barniz de secado" que, al estar diluido, se iguala mejor y se seca más rápido. Aplica una capa final, sin vacilar y de forma continua. Cuando vuelvas a la mañana siguiente, deberías poder verte reflejado en tu barco.

Género al que pertenece la obra: Periodismo literario
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Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
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