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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Viernes, 23 de octubre de 2020

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Un tal Oskar (Ediciones Beta, 2011)

Era un aparato de radio y tenía nombre: se llamaba Oskar. Oskar con k de kilo, porque era de fabricación china y había costado dos duros. Lo de ponerle nombre a un aparato de radio era cosa extraña, pero le daba cierta personalidad. Quizá fue ese nombre escrito en el frente del aparato lo que en su día llamó la atención del padre de Miguel e hizo que aquél entrara en el decomiso del barrio, regentado también por unos chinos, y se lo comprara a su hijo por haber aprobado con excelentes notas el último curso del colegio antes de pasar al instituto de bachillerato. Además de la función de radio, Oskar disponía de una pequeña pletina cuya tapa se levantaba deslizando suavemente el dedo por el lateral del cacharro. Ni siquiera regateó el precio del armatoste; le pareció justo dadas sus bondades. Desde luego había sido un descubrimiento el tal Oskar.

Y después de casi veinte años ahí seguía el aparato, en casa de Miguel, presidiendo la encimera de falso mármol del lavabo del cuarto de baño porque en ningún otro sitio del apartamento quedaba bien el pobre Oskar, ya obsoleto ante tanto avance tecnológico y superfluo. No obstante, siempre había sido ese su sitio; tanto en casa de sus padres como ahora en este piso de un único dormitorio en el que malvivía Miguel. De poco le habían servido las buenas notas en el colegio y las mismas después en el instituto. Al final se había convertido en un individuo de poco más de treinta años hosco y solitario, sin empleo y sin novia; y lo que es peor, sin expectativas a la vista. Todavía, a estas alturas de la vida y debido al escaso dinero que le daba el paro como una limosna amarga, se veía en la necesidad de ir pidiendo dinero a sus padres para llegar a fin de mes. Y eso que pocos vicios tenía; solamente el tabaco, que fumaba más por costumbre que por gusto. Ya todo le sabía a hiel. Básicamente era un hombre asqueado de la vida; no sólo de la suya, sino de la vida en general: lo que viene a llamarse existencia. (...)

 

Este relato íntegro se incluye en el libro A los cuarenta y otros relatos en crisis (ediciones beta, 2011), formado tanto por los ganadores como por una extensa y cuidada selección de relatos participantes en el IV Premio Ediciones Beta de Relato Corto.

http://www.edicionesbeta.com/

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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