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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Miércoles, 5 de agosto de 2020

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Sobre las aguas (Argonautas, 2014)

Este cuento breve (acompañado de una ilustración de Emma Jimeno) apareció publicado en el nº 2 (agosto 2014) de la Revista Argonautas 

 

Sobre las aguas

Con igual y desapacible lógica he descartado

toda fórmula de salvación personal

y toda propuesta para mejorar el mundo.

D. J.

 

No tenía muy claro cuál era el camino correcto, todos parecían conducir al mismo lugar, y tampoco vi a nadie que me pudiese indicar. Creo recordar que anduve bastante hasta encontrar mi destino. Una vez allí, a solas con todo mi pasado y los recuerdos adulterados por el tiempo y la indiferencia pareja, sentí que lo conocía de antes, al modo que se conocen los personajes de un sueño, de una pesadilla quizá: con una extraña mezcla de absoluta certeza y pánico, desamparo ante lo impredecible.

No puedo explicarlo, pero el agua provocaba terror, al tiempo que atraía por su placidez estancada de lago y la promesa de una travesía sin incidentes, también sin emoción ni remedio. Era imposible refutar al agua, decirle que no o presentar resistencia. Mucho menos suplicar o llorarle; ya no: de qué serviría arrepentirse de los pecados.

La canoa surgió de repente; ni siquiera la oí llegar. Tuvo que venir de la otra orilla, la cual podía divisarse desde donde yo estaba; sin embargo, no podría apostar nada: la lógica había desaparecido y lo natural ya era lo otro. El remero resultaba siniestro por su porte y su indumentaria raída, diestro en su arte, magnético por su sabiduría callada.

-¿Adónde vas? -preguntó de repente aquella voz desconocida. Su sonido me llegó de muy lejos, de un sitio apartado y maloliente que nada tenía que ver con la humanidad o la compasión, y el significado de esas pocas palabras fue rotundo e incontrovertible, demoledor. El tuteo, lejos de instaurar la familiaridad y la confianza, desató una especie de náusea corrosiva, cáustica.

Inmóvil tal cual estaba, petrificado y desconcertado sin saber muy bien el motivo, comprendí con claridad que aquel viaje sería sólo de ida. Ante mí, donde segundos antes hubo agua, contemplé atemorizado una descomunal extensión negra inabarcable.

-¿Lo entiendes ahora? -me preguntó de nuevo esa misma voz, con una entonación malvada que delataba la rutina y el desinterés por mi posible, hipotética respuesta: seguramente no sería distinta a tantas otras, a las de miles, millones de seres que pagaron con creces el pasaje de aquella nada solemne travesía sobre las aguas.

A pesar de todo creo recordar que respondí algo, no estoy seguro; ahora ya no le importa a nadie, eso espero y deseo. Después de aquello no volví a ver nada más: todo fue la oscuridad de un prolongado hundimiento en el olvido más profundo.  

Género al que pertenece la obra: Narrativa,Literatura digital
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