Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Jueves, 2 de julio de 2020

Inicio | ¿Quiénes somos? | Editar mi portal

El error en las pruebas de diagnóstico clínico (2002)

Science that jumps to measurement too soon is as unsound as science that ignores measurement too long (John Rodgers).     

Siempre hay, o debería haber, algunas razones para escribir un libro y, seguramente, muchas más para no hacerlo. Entre las primeras, que son de muy diverso gálibo, querría manifestar que algunas me son completamente ajenas. Se escribe a veces, y con perfecto derecho, simplemente para hacer curriculum, para opositar a una plaza, etc. Cuando se divisa ya el horizonte de la jubilación y se ha conseguido lo que estaba escrito, desde siempre, en el grand ruleau là-haut, al que tantas veces alude el escritor francés Denis Diderot en su Jacques le fataliste y la "partida" está ya casi acabada en lo profesional, es claro que esas razones concretas que insinúo no han operado sobre mí, en ninguna medida.

Lo he escrito sólo porque me gustan los números y ocurre que muchas pruebas diagnósticas, y desde luego casi todas las del laboratorio, ofrecen resultados que son numéricos y pueden ser tratados con los métodos habituales en la matemática. Incluso en los tests  binarios, con dos respuestas posibles únicamente, o los semicuantitativos, con varias, el tratamiento de los mismos, para calcular su valor diagnóstico, requiere operaciones matemáticas más o menos complejas. Estos resultados tienen que ser traducidos en información válida y esto reclama forzosamente la colaboración entre las personas que facilitan los números y las que los utilizan en su relación con el paciente. Es esta frontera, esta interfase la que tenemos presente al redactar este libro.

En estas pruebas a las que nos estamos refiriendo, una fuente de incertidumbre, siempre presente, deriva de la propia condición cuantitativa de las mismas, ya que cualquier resultado numérico viene afectado normalmente por un cierto error. La medición de este error y el análisis de sus causas y modos de propagación constituyen las tareas fundamentales de este libro, que no es un libro de estadística, aunque se utilicen algunos conceptos relacionados con esta ciencia, que son también debidamente recordados y explicados para la mejor comprensión del lector.

Las técnicas de trabajo expuestas aquí pueden ser empleadas por el lector para estudiar procesos distintos a los incluidos en el libro y construir, él mismo, modelos sencillos que los describan convenientemente y permitan calcular y predecir el error correspondiente, así como contrastar posibles hipótesis. Se incluyen procedimientos concretos de simulación por ordenador, de naturaleza elemental y que sólo exigen una programación sencilla, que incluya la generación de variables con distribuciones diversas. Con estos programas se pretende la percepción directa de conceptos estadísticos fundamentales y que el lector, mediante su estudio, acabe manejando ciertos elementos básicos de programación, que le ayuden a resolver diferentes tipos de problemas, siempre que sean de naturaleza numérica.

Mira, lector, y disculpa el tuteo, pero los lectores son amigos que uno se quiere ganar  y a los que piensa que se ha ganado ya o casi, te digo, para que nos vayamos entendiendo desde el principio y sepas con quien estás tratando, que si llegas a leer algún día, por haber encontrado aquí la referencia, el libro de Denis Diderot que te cité más arriba, sólo por eso -óyeme, sólo por eso-, te habrá merecido la pena leer este que ahora tienes en tus, espero que benévolas, manos.

Señalaré entonces mis motivos para ponerme a escribir. Uno es el más importante: el deseo de dejar por escrito algunas de las reflexiones en las que me he ocupado estos últimos tiempos y las que me han interesado más en mi vida profesional. Cualquier especialidad, aun siendo ya, por definición, terreno acotado y reducido, es lo suficientemente amplia como para tener aún diferentes áreas de las que, inevitablemente, unas nos son más queridas que otras. A mí me llamaron la atención, sobre todo, los aspectos más numéricos y matemáticos de los resultados de laboratorio, su valoración, interpretación y análisis. Y dentro ya de este campo, la simulación mediante ordenador de algunos de los procesos experimentales que conducen a estos resultados y el estudio cuantitativo de los mismos. En cualquier resultado hay un error. Siempre me intrigaron los mecanismos por los que este error se genera, se transmite, se corrige y se controla. Esto, que todavía sigue siendo un área muy vasta, es lo que me ha interesado más, a lo largo de todo mi ejercicio profesional. Fruto de este interés fue, aparte de artículos y otros trabajos, un libro anterior: La lógica en la interpretación de las pruebas diagnósticas, del año 1989.

En definitiva, y lo digo en mi descargo, este libro pertenece a la categoría de los que se escriben por "rebosamiento". Esto no tiene que nada que ver con su calidad, no se me entienda mal. Quiere decir, simplemente que, casi sin que uno se  lo proponga, se van agrupando las meditaciones sobre los diversos temas, los pequeños hallazgos y sus desarrollos, y se encuentra uno, insensiblemente, con un esquema de libro que pugna por crecer y nacer y al que resulta difícil oponerse. Esta ha sido la razón fundamental por la que surge este libro. Ha habido otras, claro, y trataré de exponerlas aquí.

Género al que pertenece la obra: Literatura digital
Bookmark and Share

Comentarios - 0

No hay comentarios.


Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
Sugerencias