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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Sábado, 21 de septiembre de 2019

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Y se llamaban Mahmud y Ayax (2011)

Poemas leídos en la sesión de la Slam Poetry Madrid, del pasado 30 de marzo, en el Café Libertad de Madrid

 

Y se llamaban Mahmud y Ayaz

 

 

En homenaje  a los dos jóvenes ahorcados en Irán en 2005 por ser homosexuales.

 

Y se llamaban Mahmud y Ayaz,

y tenían tan solo 17 años,

y fueron ahorcados un 19 de julio.

No lo olvidemos.

Su historia debía haberse escrito

con otros titulares, con otras fotografías.

Pero no fue así.

Llegaron llorando a la plaza.

En la furgoneta de su angustia,

llorando las lágrimas que no derramarán de viejos.

(Como tantos otros, yo he visto las fotografías).

Y llegaron como dos cachorros asustados,

temblando entre el frío de tantas miradas,

ante el abismo del final de su vida

antes incluso de haber intentado imaginarla.

 

******

 

Dos jóvenes.

Perseguidos en sus miradas.

Espiados en sus susurros.

Asesinados por su deseo.

****

 

Fueron necesarios cuatro brazos

y una soga ajena de su cobardía.

Fueron necesarios dos hombres

que escondieran sus corrompidos gestos

tras el anonimato de un pañuelo.

Fue necesario un juicio

y la rápida sentencia de muerte.

Y nuestro silencio,

no lo olvidemos.

Fue también necesario nuestro silencio.

 

****

 

Y se llamaban Mahmud y Ayaz.

Repitamos sus nombres hasta quedarnos sin labios.

Mahmud, Ayaz. Mahmud, Ayaz...

Recordemos su edad: esos 17 años

que no serán jamás la sombra de un recuerdo,

esos 18 que no les dejaron celebrar.

Su historia tenía que haberse escrito

con la tinta anónima de tantas otras vidas.

Pero no fue así.

 

****

 

Fueron necesarias dos grúas

y el aire vertical de la mentira.

Fueron necesarios dedos acusadores

y la venganza familiar agazapada

en el hueco cobarde de los ojos.

Fue necesario un abanico

de falsas acusaciones y de miedos

como uñas negras en la noche.

Y nuestro silencio,

no lo olvidemos nunca.

Fue también necesario nuestro silencio.

 

****

 

Y se llamaban Mahmud y Ayaz.

Y tenían tan solo 17 años.

 

****

 

Irán se ha llenado de grúas.
Mil grúas según las frías estadísticas
de los despachos aterciopelados
de los organismos oficiales.
Mil grúas en el cielo de Irán.
Mil grúas en el horizonte macabro.
Mil grúas esperando mil cuerpos,
mil jóvenes, mil niños, mil mujeres
que dejarán en la altura su aliento,
que cortarán nuestras venas cobardes
en el suicidio de nuestro silencio.

 

****

 

Y se llamaban Mahmud y Ayaz.

Y tenían tan solo 17 años.

 

****

 

Morir. Morir.

Morir sin luz,

abriendo los ojos en el eclipse de las vendas.

Morir sin ti.

Morir por ti a cada instante.

Morir lejos de los gritos y de las risas

que llenan de fiesta la plaza,

de los aplausos cuando te dejas vencer,

cuando tu cuerpo recupera la gravedad,

la ley inexorable de la manzana.

 

 

****

Y se llamaban Mahmud y Ayaz.

Y tenían tan solo 17 años.

 

****

 

Dos jóvenes

en el siniestro cielo de Mashad.

Dos tumbas abiertas.

Dos gritos al aire.

Dos grúas criminales.

Dos cuerpos. No solo dos cuerpos...

 

****

 

Fue necesario que la multitud aplaudiera,

que alzara sus nombres al viento de las risas

y que los flashes alumbraran este asesinato

más allá del instante fugaz de la muerte.

Pero

no lo olvidemos nunca.

También fue necesario nuestro silencio.

 

****

 

Y se llamaban Mahmud y Ayaz.

Y tenían tan solo 17 años.

 

Poemas inéditos, fragmentos del libro "Y se llamaban Mahmud y Ayaz", de próxima publicación.

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