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Jueves, 14 de noviembre de 2019

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Los contratos inteligentes en las criptomonedas

En este artículo hablaremos sobre los contratos inteligentes, sus usos, y las ventajas/inconvenientes que presentan a día de hoy.

Desde que se han asentado las criptomonedas dentro del sector financiero, hemos ido conociendo un gran número de conceptos que nos permiten entender mucho mejor este mercado. Sin ir más lejos, en el momento que supimos de la existencia de Ethereum, nos enteramos de un nuevo término, los contratos inteligentes.

Más allá de la idea preconcebida que podemos tener sobre un contrato, puesto que seguramente se te ha venido a la cabeza un documento firmado, estos contratos inteligentes difieren en gran medida de lo que pueden ser nuestras creencias.

Por este motivo, a lo largo de este artículo, vamos a contarte todos los detalles sobre estos contratos inteligentes, puesto que se han vuelto unos elementos de gran importancia dentro del sector financiero y en especial, de las criptomonedas.

¿Qué son los contratos inteligentes?

Para poder conocer en profundidad todo lo que debemos saber sobre los contratos inteligentes, vamos a comenzar dándote una definición de los mismos. Un contrato inteligente es un programa informático a través del cual, podemos tener la total certeza de que, todas las cláusulas que hemos pactado de forma previa en un documento digital, se van a cumplir sin ningún tipo de problema. Es decir, gracias a estos contratos inteligentes, podemos llevar a cabo acuerdos entre dos o más partes de una forma rápida y sencilla.

contratos inteligentes para criptomonedas

Una de las grandes particularidades que tienen los contratos inteligentes es que, en el momento que se realiza este acuerdo, las personas no vamos a intervenir en ningún momento para que se cumplan, puesto que estos contratos se activan de forma automática.

Lo que queremos decir es que un contrato inteligente es muy similar a uno tradicional, puesto que hay dos partes que llegan a un acuerdo, siempre teniendo en cuenta unas condiciones. Sin embargo, la principal diferencia radica en que, dichas cláusulas, se activan de forma inmediata y autónoma, sin que el ser humano intervenga en el proceso.

Al ser programas informáticos, los contratos inteligentes no se escriben utilizando un lenguaje natural, como el que todos conocemos, si no se usa para ellos uno virtual. Podemos decir que se trata de un software programado para que realice una tarea o varias, según las indicaciones que se han establecido en dicho contrato.

Además, hay que tener en cuenta que estos contratos inteligentes no requieren de intermediarios para su funcionamiento, como ocurre con los tradicionales que necesitan un notario, por ejemplo. Al ser virtuales, se activan por sí mismos según la causa que haya aparecido y la consecuencia que traerá la misma.

Bien, ahora que sabemos qué son los contratos inteligentes, antes de pasar al siguiente apartado, queremos ponerte un poco más en situación, para que conozcas mejor estos elementos. La primera vez que pudimos escuchar el término contrato inteligente fue en el año 1997 y su autor fue Nick Szabo, que se dedicaba a la criptografía.

En ese momento, no se pudo poner en marcha los contratos inteligentes puesto que no existía la tecnología adecuada para ello, pero esta idea se pudo poner en marcha más adelante, cuando se lanzó al mercado la primera criptomoneda, Bitcoin y su sistema blockchain. Por tanto, hubo que esperar unos 20 años para que los contratos inteligentes comenzarán a funcionar de forma adecuada, tal y como los conocemos hoy en día.

Características principales

Seguimos adelante con nuestro análisis sobre los contratos inteligentes y ahora vamos a conocer cuáles son sus características principales. Es evidente que, al tratarse de unos contratos específicos dentro de este sector, sus cualidades también serán exclusivas y sobre todo, muy particulares. En este sentido, lo primero que tenemos que destacar al respecto es que, todos los contratos inteligentes que vayan surgiendo, cuentan con un lenguaje de programación propio.

Esto es una gran ventaja para los usuarios que quieran realizar operaciones utilizando estos contratos, puesto que este tipo de lenguaje de programación es mucho más difícil de descifrar, por este motivo, se dice que estos contratos son bastante seguros ya que los únicos que forman parte de ellos son el emisor y el receptor.

De igual modo, otra de las características esenciales de los contratos inteligentes es que son totalmente autónomos. Nosotros no tenemos que hacer nada al respecto puesto que será el propio programa el que defina las normas que se incluirán en el contrato correspondiente. También se encargará de establecer las consecuencias que se puedan dar, en el caso de que, alguna de las partes, no cumpla el contrato en su totalidad.

Dentro de este contexto, hay que volver a hacer hincapié en el automatismo que tienen los contratos, puesto que ninguna persona va a intervenir en ello lo que nos asegura que las condiciones del propio contrato inteligente se van a cumplir en todos los casos.

Finalmente, una última característica que queremos mencionar está relacionada con la obtención de información. Los contratos inteligentes tienen la capacidad de recopilar de forma propia datos relevantes como input lo que supone que, de forma posterior, pueden procesar esta información por ellos mismos.

¿Cómo funcionan los contratos inteligentes?

Sabiendo ahora que son los contratos inteligentes y sus características principales, nos planteamos otra cuestión ¿cómo funcionan?. Al igual que hemos comentado anteriormente que cuentan con cualidades muy particulares, también su funcionamiento va a ser específico. Partiendo de la base de que, para que se dé de forma correcta un contrato inteligente deben intervenir dos partes interesadas, lo realmente fundamental de todo esto es que, si queremos que un contrato lleve a cabo su función de forma adecuada, tienen que existir unos scripts cuya base sea la repetición.

Se trata de archivos que se ejecutan directamente dentro de los bloques que se han ido creando en el interior del sistema y desde allí, se dirigen a una dirección concreta en el mismo momento que el propio sistema detecta que se ha llevado a cabo alguna acción contemplada, de manera previa en el contrato correspondiente.

Si se da este caso, la transacción que se realice se envía a la dirección creada y la máquina, de forma automática, toma las medidas oportunas teniendo en cuenta todo lo que se ha establecido en el contrato inteligente firmado por las dos partes. Es decir, los contratos inteligentes cuentan con la denominada función multifirma, a través de la cual, dos o más varias partes se tienen que poner de acuerdo para que se cumplan las condiciones de dicho contrato.

En la actualidad, estos contratos son utilizados, en la mayoría de los casos, para realizar operaciones principalmente de préstamos o depósitos de garantía. Aunque también hay usuarios que hacen uso de ellos para poder controlar los gastos. Asimismo, estos contratos inteligentes son también de gran utilidad en el caso de que se produzcan situaciones de donaciones o herencias.

¿Dónde podemos aplicarlos?

La popularidad y eficacia de los contratos inteligentes han hecho que, a día de hoy, se puedan aplicar en un gran número de situaciones y de casos. Veamos cuáles son las más habituales.

  • Apuestas: con los contratos inteligentes las apuestas no van a necesitar un tercero, simplemente las partes que intervengan podrán utilizarlos para asegurarse que se cumplen las condiciones establecidas. 
  • Transacciones con criptomonedas: cuando hablamos de contratos inteligentes lo primero que se nos viene a la cabeza es la criptomoneda Ethereum. Las transacciones empleadas con criptodivisas y en especial con Ethereum se han vuelto muy populares en los últimos tiempos. Los contratos inteligentes son una pieza clave en la que se basa el Ethereum, una de las criptos más famosas hoy en día.
  • Compras: estos contratos serán muy útiles para adquirir productos que presenten un precio fijo, como pueden ser las acciones, siempre que sea por un periodo de tiempo determinado.
  • Sistema de votos: los votos pueden registrarse de forma segura con estos contratos inteligentes, además de verificar los resultados fácilmente.
  • Pagos: los contratos inteligentes se programan y así, sabremos a ciencia cierta que la cantidad que hemos introducido, llegará sin problemas al receptor correspondiente.

Las anteriormente mencionadas son algunas de las situaciones más habituales que se pueden dar en la vida cotidiana y para las que los contratos inteligentes son una de las mejores soluciones. En cualquier caso, podemos hablar de otras situaciones en las que también estos contratos pueden llegar a ser muy útiles.

Por ejemplo, si queremos cambiar una propiedad o registrarla, ya que en el sistema se pueden introducir los documentos que se necesiten y posteriormente, realizar los cambios oportunos rápidamente.

Asimismo, también se están utilizando los contratos inteligentes para llevar a cabo transacciones energéticas, para contar con un sistema donde se pueda realizar un intercambio de energía, casi de forma automática. Por último, debemos relacionar los contratos inteligentes con la propiedad intelectual, para facilitar los ingresos que se pueden ocasionar por los derechos que se tienen de un producto.

Ventajas de los contratos inteligentes

Como hemos podido darnos cuenta a lo largo de todo este artículo, los contratos inteligentes nos aportan un gran número de ventajas para que podamos realizar todo tipo de operaciones. Una de las primeras cosas que debemos destacar acerca de estos elementos, es que son totalmente transparentes, por lo que, nos permiten que, en todo momento, podamos conocer la situación en la que se encuentra la transacción que hemos llevado a cabo, puesto que el sistema nos aporta datos de interés.

Otra de las ventajas que debemos destacar de estos contratos es la seguridad. Cualquier dato o información que se utilice con ellos van a ser 100% confidenciales lo que supone que solo el receptor y el emisor que forman parte de dicha operación, tienen acceso a los mismos.

La optimización es otra de las ventajas que debemos mencionar, puesto que los contratos inteligentes se pueden llevar a cabo utilizando unos recursos mínimos. Todo ello se debe al uso de las nuevas tecnologías, que facilitan este trabajo y además, a través de ellas, también tenemos la ventaja de que podemos controlar y minimizar los fallos que puedan producirse.

Desventajas de los contratos inteligentes

Para finalizar nuestro análisis, hablaremos de las desventajas que presentan los contratos inteligentes. Es cierto que contamos con un mayor número de ventajas, pero no podemos olvidar mencionar esta parte para conocer estos contratos en su totalidad. Más que desventajas, nosotros preferimos llamarlos obstáculos, es decir, ciertas dificultades que se nos plantean a la hora de hacer uso de uno de estos elementos.

En primer lugar, vamos a hablar de las tecnologías en las que se basan los contratos inteligentes, las conocidos IoT y Blockchain. La primera de ellas tiene un problema claro y es que no cuenta con las medidas de seguridad suficientes para que se pueda trabajar con ella de una forma correcta y sin que tengamos que exponernos a riesgos.

Todos los dispositivos que utilizan la tecnología IoT son muy fáciles de hackear, por lo que los datos que se introducen en ella pueden verse afectados y llegar a manos de terceros. Por su parte, la tecnología Blockchain, aunque cuenta con una mayor seguridad, la mayor desventaja que presenta es que no puede ser modificada.

Lo que queremos decir con estos es que, en el momento que realicemos un contrato con esta tecnología, los términos y condiciones no se pueden cambiar. 

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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