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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Martes, 24 de noviembre de 2020

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¿Cambiarías el coche por una bicicleta eléctrica para ir al trabajo?

Sabiendo que mi coche consume una media de 6,5 litros cada 100 kms, ¿cuánto me cuesta cada año el trayecto de casa al trabajo y viceversa? Una calculadora da rápidamente la respuesta: 400 €. Sin mencionar obviamente el desgaste del coche, su lavado y mantenimiento, préstamo bancario, etc. Al final el que más lo nota es el bolsillo, y por qué no decirlo, también el planeta.

Se me pasa por la cabeza reemplazar mi coche por una bicicleta eléctrica para ir a trabajar, obviamente los días que la meteorología me lo permita. No me veo pedaleando mientras graniza, por muy bien que lleve puesto el casco.

Cada vez estoy más convencido de la idea, pero antes hay que resolver algunas dudas e inquietudes que aún están en el aire.

¿Es una idea loca?

Cuando hablo de una bicicleta eléctrica con los que me rodean, a menudo me llaman "loco". Pero aquellos que ya han probado montar una e-bike saben que no es un ciclomotor y que para avanzar es necesario pedalear bien.

La primera vez que probé una bicicleta eléctrica fue el año pasado en una feria tecnológica, y ¿sabéis qué? ¡la experiencia fue increíble! Desde ese día, la idea de usar la bici eléctrica para ir y venir del trabajo siempre me rondaba por la cabeza.

¿Cómo elegirla?

Lo único que quedaba por hacer es encontrar un buen modelo para mi gusto y mis necesidades. Los "cibercompradores" sabemos lo que nos cuesta salir de casa a comprar algo, y más sabiendo que con unos simples clics podemos tener casi cualquier cosa en la puerta de casa, así que utilicé el buscador y terminé en esta web especializada en bicicletas eléctricas.

Entonces, ahora estoy listo para dejar de lado el coche y pedalear todo lo posible. Mi objetivo: subirme a la bicicleta con la mayor frecuencia posible para ir al trabajo. Preparándome, invertí en pantalones para la lluvia, guantes, bolso y chaqueta impermeable (espero no probarla con granizos). ¡No más excusas!

Ahora sí estoy listo para pedalear

A la idea motivadora de ahorrar dinero a lo largo del año en mantenimiento del coche, averías, gasoil y posibles multas, también se une la de ayudar a un planeta donde el calentamiento global y el cambio climático es un hecho que estamos viviendo. Así que yo pondré mi granito de arena.

Por otro lado, he decidido unirme a cada evento ciclista que exista por mi zona, y poder así fomentar el uso de la bicicleta para evitar en medida de lo posible los viajes con el coche.

Una inversión amortizada en menos de lo que canta un gallo

Para comprar mi bicicleta eléctrica, tuve que pagar 1.500 €, además de sacar un seguro para cubrir posibles problemas y averías durante los próximos dos años. Incluidos mis nuevos complementos (bolso, pantalón de lluvia, chaqueta, guantes…), todos me han costado unos 2.000 €. Pero este juguetito vale cada euro que cuesta.

No es una inversión barata, esto es cierto, a menos que estés seguro de que usarás tu bicicleta casi todos los días. Haciendo un cálculo rápido con los gastos de un vehículo, esta inversión podría amortizarse en menos de cuatro años. Aunque es discutible, ya que he elegido una comprar una bicicleta eléctrica en lugar de reemplazar mi viejo coche, lo que me habría costado mucho más.

Cada vez más personas utilizan bicicletas eléctricas

Un estudio sobre los hábitos de comportamiento de los usuarios de bicicletas eléctricas ha concluido que cada vez más personas dejan el coche en casa para utilizar una bicicleta de este estilo para desplazarse hasta su lugar de trabajo.

El hallazgo se atribuye en parte a que las personas descubren que la ayuda de un motor eléctrico los lleva más fácilmente hasta su destino, evitando todos los indeseados atascos. De hecho, se ha descubierto que los ciclistas de bicicletas eléctricas realizan viajes un 340% más largos, pero también aparentemente realizaban más viajes.

Los datos recopilados encontraron que, por lo general, los ciclistas recorren un promedio de 2 kilómetros para ir a trabajar, mientras que los ciclistas eléctricos lo elevarían a un promedio diario de 9 kilómetros, lo cual quiere decir, que son vehículos elegidos por personas que tienen el trabajo a casi 5 kilómetros de casa.

Conclusiones

A la hora de tener una bicicleta eléctrica debes tener en cuenta algunas cosas. Primero, es necesario tener un lugar de estacionamiento seguro, idealmente cubierto, y es necesario vivir en un área donde sea fácil viajar con seguridad sobre dos ruedas.

Otro dato importante es conocer tus necesidades para poder evaluar mejor el presupuesto necesario. De 1.000 a 2.000 euros pueden ser suficiente dinero para una nueva bicicleta eléctrica, pero como todo lo que uno pretende comprar, tienes modelos con mejores prestaciones a precios más elevados.

Este tipo de bicicletas es un increíble vehículo para circular con total comodidad en grandes ciudades, pero ello no quiere decir que no sirvan como bicicleta de diversión. Con una bicicleta eléctrica puedes realizar exactamente lo mismo que con cualquier otra bici, pero con la ventaja de obtener ayuda de un motor eléctrico si en algún momento tus piernas se encuentran demasiado cansadas.

Género al que pertenece la obra: Literatura digital
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Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
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