Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Lunes, 23 de septiembre de 2019

Inicio | ¿Quiénes somos? | Editar mi portal

Cuaderno de Tamkang (1996)

Universidad de Tamkang, 1989

Entre 1988 y 1990 dicté un curso de Literaturas Hispánicas en el Postgrado de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Tamkang (Taiwan). La incitación (para decirlo con Toynbee) de una cultura tan diferente a la mía y tan fascinante me hizo volver a la poesía que había abandonado durante varios años por la prosa. El resultado fue un conjunto de poemas que reflejan mis reacciones ante la sociedad china en sus diferentes aspectos: religiosos, políticos y artísticos.

 

MENDIGO EN HONG KONG

 

Yo, Walter Allan Hall, de Liverpool,

profesor de Latín por muchos años

en antiguos colegios londinenses,

he llegado a Hong Kong esta mañana

en un, si raudo, interminable vuelo

de British Airways. Me he gastado casi

todo mi numerario en este viaje.

Apenas si me quedan unas cuantas

libras en la cartera. Tengo ahora

sesenta y un inviernos ya cumplidos.

La corporal materia ya comienza

a pesarme en el alma. No deseo

pasear más mi vieja anatomía

por las calles de Europa. Nunca más

regresaré a Inglaterra. Me propongo

quedarme por aquí sin hacer nada,

dejándome llevar sin rumbo fijo

por estas multitudes amarillas

salpicadas a ratos por la púrpura

de algún turbante indio o por el oro

de alguna femenina cabellera

que aun flamea británica elegancia

al aire de las últimas colonias.

Son las dos dela tarde. Estoy sentado

en el saliente de un escaparate

que exhibe lujosísimos vestidos.

Orientales muchachas atraídas

por los bellos imanes de la moda

contemplan a mi lado fascinadas

el cebo que les tiende Pierre Cardin

o Ives Saint Laurent o Christian Dior.

Yo, jubilado ya de los amores,

mas no de los deseos, me conformo

soñando con su efímera hermosura

que otros disfrutarán. Abandonado

y sin nadie en Hong Kong, alargo el brazo

con discreto pudor, cierro los ojos

y permanezco inmóvil largamente

hasta que siento al fin el leve peso

de una suave moneda que se posa

en la cansada palma de mi mano.

                     1989

 

UNAMUNO PARA CHINOS

Don Miguel de Unamuno y Jugo

explicado por mí en Tamkang

parece un mandarín barbudo

con hambre de inmortalidad.

Don Quijote evangelizado

por don Miguel con tanto afán

fue un chino que se vovió loco

en la época de los Tang.

Y Sancho Panza su escudero

vio premiada su fidelidad

con el gobierno vitalicio

de la ínsula de Taiwán.

Don Miguel es un Buda antiguo

que reside en la vecindad

de un manso río transparente

y una montaña colosal.

O quizás un monje budista

que duda ya de su verdad,

mas continúa humildemente

predicándola sin cesar

para que al menos tenga el pueblo

un clavo ardiendo que agarrar,

una esperanza que le sirva

contra la muerte que vendrá.

Don Miguel se pasa las noches

empapado de eternidad

y contemplando silencioso

el resplandor de Aldebarán.

Cuando medita muy a fondo

suele su cuerpo levitar.

Es que está a punto de marcharse

para no renacer jamás.

Género al que pertenece la obra: Poesía
Bookmark and Share

Comentarios - 0

No hay comentarios.


Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
Sugerencias