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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Jueves, 26 de noviembre de 2020

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Gramática de luna (2006)

Madrid, Huerga & Fierro, 2006

Poesía envuelta en un halo de misterio que emana de las palabras y los versos, de las ideas y sentimientos transmitidos por la poeta. Recuerdos que para siempre pertenecerán al pasado, la vida como sumo privilegio del existir y el inexorable paso del tiempo son algunos de los temas tratados en esta poesía sentimental en cuanto a sentimiento puro y que procura transcender a través de la palabra.

Entrevista en Conoceralautor.com (http://www.conoceralautor.com/libros/ver/NTI0)

 

Vuelven las premoniciones...

no me dejan sentarme a la puerta de casa

a verlas pasar de largo

se me meten entre los sueños

y me rezan  para que yo las adore.

Luego me dicen cosas inexplicables:

serás color sepia tierra de un tiempo encogido

ojos enfundados en  humo

entre los ángulos oscuros del tiempo.

Los anillos de luna

la seda de aire de los trigales

el terciopelo de las praderas

no adornarán  en tu vida.

Tampoco  te cobijará la falda de las montañas

ni las flores de fuego,

ni la música de sueños milenarios

que danza en los  pozos blancos del desierto.

Quiero saber si estoy despierta

y recorro las ruinas de mi casa con los muros

inclinados en oración hacia el tiempo que vivieron

y voy al patio y el pozo de penumbra se ha secado

ya no hay resto de agua ni en sus alrededores

sólo un gato con los ojos de fiebre

me hace caricias y pone el misterio en movimiento

pero las adivinas se introducen por el escote de los siglos

y cantan con voz cavernosa

y ríen con  risa que hiela la sangre...

No, no  estoy despierta ni tampoco soy libre

debo estar prisionera de un sueño milenario

que muere cuando muerde la luz...

un sueño en el que se sueña la vida.

--------------------------------------------------------

 

Quizá es que la vertiente de la noche

no llega a los ojos del medio día

coordenada  infinita de desmemoria

laberinto de los ecos primigenios...

Quizá es que los lirios murieron amortajados

estallando en la vertical justa de la luz ciega

pero nada puedo comprar en el mercado

de aquello que no tiene nombre

pues no se vende a la luz  lo innominado

se queda  entre las ventanas de los sueños clandestinos

y   empieza  el ritual del misterio:

Una procesión de orugas lleva los ceros a cuestas

entonces se pone el sol encima de las rosas para hacer el amor

y no entiendo que ilusión  puede haber en que los pájaros mueran

mientras el zumbido de la primavera lleva la cuenta

del número de veces que ha renacido.

¡Oh! mi amado, mas bello que el amor del sol y las rosas!

¿Acaso debo seguir de rodillas adorando a la luz

 cuando es noche cerrada?

¿Acaso se confabuló la luna en los límites del sueño?

¿Por qué  se volvió sabia mi voz  en las madrugadas?

¿Por qué se paró la noche en mi costado?

¿Por qué  en mi despertar las palabras se van a los ríos sombras a dormir?

Quiero seguir en el recodo de los sueños

descifrar  la entrega de la luz

en el tiempo oculto del olvido.

Estas palabras huecas de uso diario

no se cristalizan finas y transparentes

sino me dejan el mundo en blanco

sin luciérnagas ni profecías 

con sólo puntos suspensivos

... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

... ... ... ... ... ... ... ...

... ... ... ... ... ...

Sin embargo, recuerdo que en el principio

había una palabra de luz

Sí, una palabra...

----------------------------------------------

 

 

Nunca amanecía

anochecida me besaba la luna

para que no despertara de los sueños.

Fueron años de alegrías y descalabros

la música inundaba todo

y mi cama se movía entre el ocaso

como un fragmento de alba rota.

Nunca amanecía

las sandalias siempre estaban nuevas

jamás perdían su tersura ni se eclipsaba su brillo

mi mesa siempre estaba puesta

y los sirvientes permanecían inmóviles

con la sopera a medio abrir

los ojos soñolientos y los delantales blancos.

Un día quise conocer las flores que se abren con el sol

y se crucificaron sus pétalos

anochecidos con las estrellas.

Deambulé  por todos los lugares de mi pueblo

atravesé desorientada el tiempo

soñé y desoñé de la vida a la nada

y sólo oí el ladrar de perros, los gemidos de la noche

y las canciones de los poetas.

Tuve la sensación de que me llamaba el azul del mar

pero la luz ciega lo había pintado de negro

y había  dispersado fantasmas entre sus aguas.

Las horas marcaban en los relojes al revés

el portero reposaba su cabeza entre las hojas del calendario

y las orugas encendían plegarias como las luciérnagas.

Nunca amanecía

los sueños me eran fieles en la vida

y consiguieron que viviera unos cuantos años

abrazada a la realidad de las madrugadas.

Y ahora que soy tiempo que me he acostumbrado a los sueños

se me representan los espejos torcidos de la vida

y me piden que sea yo... Si nunca fui más que un sueño

¿Qué puedo hacer ahora en la tierra?

Seguro que ni sabré ir a comprar una hogaza de pan para comer.

Por eso pido al dios de los sueños 

que no me expulse del país de la luna

quiero seguir anochecida

aunque nunca vea como se abren los pétalos de las flores

ni como se dispersa el rocío de la mañana.

 

 

LAS HORAS MARCABAN EN LOS RELOJES AL REVÉS


Nunca amanecía
anochecida me besaba la luna
para que no despertara de los sueños.
Fueron años de alegrías y descalabros
la música inundaba todo
y mi cama se movía entre el ocaso
como un fragmento de alba rota.
Nunca amanecía
las sandalias siempre estaban nuevas
jamás perdían su tersura ni se eclipsaba su brillo
mi mesa siempre estaba puesta
y los sirvientes permanecían inmóviles
con la sopera a medio abrir
los ojos soñolientos y los delantales blancos.
Un día quise conocer las flores que se abren con el sol
y se crucificaron sus pétalos
anochecidos con las estrellas.
Deambulé por todos los lugares de mi pueblo
atravesé desorientada el tiempo
soñé y desoñé de la vida a la nada
y sólo oí el ladrar de perros, los gemidos de la noche
y las canciones de los poetas.
Tuve la sensación de que me llamaba el azul del mar
pero la luz ciega lo había pintado de negro
y había dispersado fantasmas entre sus aguas.
Las horas marcaban en los relojes al revés
el portero reposaba su cabeza entre las hojas del calendario
y las orugas encendían plegarias como las luciérnagas.
Nunca amanecía
los sueños me eran fieles en la vida
y consiguieron que viviera unos cuantos años
abrazada a la realidad de las madrugadas.
Y ahora que soy tiempo que me he acostumbrado a los sueños
se me representan los espejos torcidos de la vida
y me piden que sea yo... Si nunca fui más que un sueño
¿Qué puedo hacer ahora en la tierra?
Seguro que ni sabré ir a comprar una hogaza de pan para comer.
Por eso pido al dios de los sueños
que no me expulse del país de la luna
quiero seguir anochecida
aunque nunca vea como se abren los pétalos de las flores
ni como se dispersa el rocío de la mañana.

 

 

Género al que pertenece la obra: Poesía
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Comentarios - 1

cerrajeros urgentes oviedo

1
cerrajeros urgentes oviedo - 10-12-2016 - 23:27:18h

He disfrutado un montón con la lectura, gracias de verdad


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