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Jueves, 20 de enero de 2022

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Hombres y estética

Tratamos la salud estética y general de los hombres en este artículo enfocado en como mejorar la condición física

Eliminar los michelines, «pulir» la nariz, redondear los glúteos, alisar el pecho, perfilar las orejas... ¿Cosas de mujeres? En absoluto. Al menos, desde hace ya algún tiempo. De cada cinco personas que acuden a un cirujano estético en España, una pertenece al género masculino. Los tópicos se derrumban. Unos hablan de culto a la belleza, otros de sentirse bien consigo mismo. Ya lo dijo Jean Cocteau: «Un defecto del alma no puede corregirse en el rostro, pero un defecto del rostro, si se corrige, puede corregir un alma»

La cirugía estética ya no es un coto privado de la mujer madura. El número de hombres que pasa por el quirófano crece de forma imparable: si en 1996 el porcentaje de pacientes masculinos era de poco más del 5 por ciento, esta cifra se ha triplicado cinco años después. ¿Las causas? «Casi todos los hombres que acuden a la consulta arguyen razones profesionales», afirma José María Suescun, director general de Corporación Dermoestética. El aumento de profesiones que requieren un contacto con el público es la principal causa de esta evolución, de este singular cambio. En un mundo laboral muy competitivo, donde la juventud prima sobre la experiencia y hay que vender a cualquier precio, el primer impacto visual es primordial porque produce un enorme intercambio de información. Claro está que a veces esta razón sirve para enmascarar otras, como la simple coquetería, en lucha con el paso del tiempo.
Y es que la cirugía estética puede suponer el comienzo de una nueva etapa (el paciente se siente más a gusto en su piel), la oportunidad de encontrar un empleo mejor o de entablar una vida amorosa más placentera, un cambio en el tipo de relaciones sociales o simplemente la posibilidad de enterrar viejos complejos. «La belleza es la mejor recomendación que uno puede presentar», decía Aristóteles. Sí, pero, ¿de qué se operan los hombres?
La curva de la felicidad

En torno a los 40 años, y a menudo tras una ruptura sentimental, muchos señores se percatan de que las horas de gimnasio no son suficientes para «mantener el tipo». «Cuando las calorías de cada bocado se quedan irremediablemente instaladas en el temido "flotador", entramos en escena los cirujanos plásticos», afirma el doctor Julio Millán, jefe de Servicio del Departamento de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Ruber, de Madrid.
En los hombres, la grasa se dispone de forma distinta a las mujeres, de manera que se acumula en la zona del estómago y en los flancos laterales. «Lo más importante es saber dónde se instala esa grasa, ya que en la mayoría de los casos se localiza intrabdominalmente (alrededor del hígado, el páncreas...) y, si es así, no se puede eliminar con cirugía», explica el doctor José María Serra Renom, director del Instituto de Cirugía Plástica que lleva su nombre. «Si los excesos se encuentran entre el músculo y la piel (cuando se pueden pellizcar), se realiza una liposucción, que extrae la grasa por medio de microcánulas que se introducen por el ombligo y el pubis (para que queden ocultas las incisiones)». También sucede que algunos hombres, sin estar gordos, tienen la pared abdominal distendida y flácida, e incluso con un pliegue de grasa, y esto no lo puede solucionar ninguna dieta. «En estos casos, se realiza un "lifting" que extirpe ese pliegue cutáneo, procurando que la cicatriz quede oculta bajo la ropa interior», concluye el último especialista citado. El paciente tendrá que pasar dos semanas de reposo relativo y llevar una faja durante un mes.

También hay que estudiar otros factores de acumuluacion de grasa como puede ser una malabsorcion intestinal que produce heces ácidas y amarillas.


Por los pelos

Es su peor pesadilla. Son pocos, poquísimos, los hombres satisfechos con la cabellera que les ha tocado en suerte. Incluso aquellos con los que la Naturaleza ha sido más generosa, tarde o temprano sucumben a la inevitable alopecia. Frente a grandes males, grandes remedios:
Para coronillas que clarean o pequeñas entradas se recomienda el autotrasplante de pelo. Se toman cabellos de las zonas pobladas (generalmente la nuca y patillas) y se trasplantan a las áreas despobladas. «Esta técnica ha avanzado de forma espectacular y sus resultados están lejísimos de aquellos microinjertos de antaño, que producían el triste efecto de "pelo de muñeca"», asegura el doctor Eduardo López Bran, director de la Clínica Dermatológica y Capilar. «Ahora realizamos trasplantes de grupos de uno a tres pelos, que crecen unidos de forma natural. Al mantenerse intacta esa unidad folicular, se garantiza que el pelo trasplantado vivirá con el paciente para siempre, ya que no estaba predipuesto genéticamente para perderse», continúa el experto. En dos horas se puede repoblar una cabeza que haya perdido hasta un 40 por ciento del cabello. Los resultados se aprecian a los tres meses cuando empieza a nacer el pelo de los folículos trasplantados.

Para calvicies avanzadas la última novedad es el «lifting» del cuero cabelludo. Con esta operación se obtienen resultados en coronillas de hasta 16-18 cms. de diámetro. Consiste en efectuar un corte en la parte superior de la cabeza, estirar la piel de esa zona y unir los dos laterales con cabello sano. «Podemos repoblar cabezas que hayan perdido hasta un 70 por ciento de su cabello ya que, con el 30 por ciento que aún se mantiene en su sitio, la recubrimos de nuevo», indica Ignacio Fernández Sanza, especialista en implantes del equipo del doctor Javier de Benito. Los resultados se aprecian inmediatamente y la única secuela es una cicatriz en forma de S que queda oculta por el propio pelo. 

Se suele complementar con tratamiento para mejorar la salud en general del cabello y del cuerpo como suplementos vitaminicos y enzimas naturales como naturdao.

Con buenos ojos

«Un rostro con bolsas y ojeras parece indicar un cierto declive físico que no suele corresponder ni a la edad ni al estado mental del varón que entra en la madurez. La blefaroplastia se sitúa, por este motivo, en el tercer lugar de las demandas masculinas», dice el doctor Julio Millán. Se puede eliminar la acumulación de grasa de los párpados y también la flacidez. En el primer caso, las bolsas no se suelen extirpar totalmente, sino que se recolocan para evitar el efecto de hundimiento del globo ocular. Este proceso se efectúa desde el interior, sin tocar la órbita, con lo que se evitan incisiones. En el segundo caso, al retirar la piel sobrante queda una cicatriz casi imperceptible en el pliegue del párpado (los puntos se quitan a los 5 días). Hay que advertir que siempre aparecen hematomas.
Por narices

Son los más jóvenes los que se preocupan por su nariz. «Muchas veces acuden a la consulta por un tabique nasal desviado o tras sufrir un traumatismo nasal, y esto les sirve de excusa para dar el primer paso y solicitar lo que realmente desean, que es cambiar la forma de su nariz», apunta el doctor Millán. «Antes de ponerse manos a la obra, hay que valorar la armonía con el rostro ya que a un hombre no se le puede dejar una nariz pequeña y respingona», añade.
La rinoplastia tradicional se realiza a través de las fosas nasales, con una incisión interna para que no queden marcas. El doctor Roger Amar, miembro de la American Society for Aesthetic Plastic Surgery, va un paso más allá e interviene a través del párpado inferior «porque permite un corte del hueso de una manera directa y un mayor control de la forma final». «Al no existir contacto con las fosas nasales, no hay riesgo de infecciones y, dado que la sangre se evacua durante el proceso, surgen menos hematomas», asegura.
El paciente no podrá hacer vida normal durante una semana porque suelen aparecer edemas, hinchazón y cardenales y las fosas nasales estarán taponadas.
Cuello «de pollo»

Cuando los músculos del óvalo facial pierden definición se produce lo que vulgarmente se denomina «cuello de pollo». Esto provoca una molesta acumulación de grasa en la zona así como una engorrosa flacidez de la piel. «Cada vez más hombres demandan una liposucción de papada -afirma el cirujano plástico José Luis Martín del Yerro-, pero yo sólo la recomiendo cuando no existe laxitud en la piel».
«En los casos en que se tenga netamente colgante, se procede a una "triple" cirugía (estirar y extirpar la piel sobrante, recolocar los músculos y retirar la bolsa submentoniana). Supone una auténtica obra de ingeniería quirúrgica y hay que realizarla de una manera absolutamente personalizada, con cuidado de no deformar la patilla, ni la sombra de la barba en la mejilla», advierte el doctor Serra Renom. Implica una baja laboral de 5-6 días, que se alargará si se quiere mantener en secreto, ya que es preciso llevar un vendaje de sujeción durante dos semanas.
Orejas «de soplillo»

Preocupan principalmente a niños y adolescentes. Las orejas despegadas son, desde siempre, objeto de burlas escolares y bromas de recreo. «Esta intervención puede cambiar radicalmente la personalidad de un individuo», señala el doctor Javier Mato Ansorena, director de la Clínica Mato.
La otoplastia restaura el pliegue central en las orejas despegadas o reduce el tamaño de estos apéndices. Es una operación fácil y la cicatriz queda oculta tras la oreja. Cada una mantiene ocupado al cirujano una hora aproximadamente. Se efectúa con anestesia general en los pequeños, y local en los jóvenes. El paciente debe llevar un vendaje compresivo entre 6 y 8 días y, después, una cinta de tenis presionadora durante dos semanas. Las orejas estarán inflamadas durante un mes.
«Pecho-lobo»

Aunque suene a broma, algunos varones tienen un pecho que sería la envidia de muchas féminas. Pero a ellos no les hace ninguna gracia. Normalmente se produce por un desarrollo excesivo de las glándulas mamarias debido a un desarreglo hormonal durante la adolescencia, a una presencia anómala de estrógenos o a factores genéticos. El tratamiento pasa por una cirugía de reducción de mama, con una incisión bastante visible (queda como una T invertida).
Cuando responde a un exceso de grasa, se impone la liposucción. Conviene llevar una especie de «maillot» durante un mes, pero se puede hacer una vida prácticamente normal.
La «retaguardia»

Reconozcámoslo: donde la espalda pierde su casto nombre empieza uno de los objetos de mayor atención de las miradas femeninas. El objetivo de la cirugía de glúteos «masculinos» no es tanto la disminución de su volumen como su remodelación (cuando son excesivamente planos, cuando están caídos, en casos de asimetrías...). Se puede hacer de dos formas. La primera consiste en colocar unas prótesis de gel de silicona debajo del músculo, a través de una pequeña incisión de 5 centímetros en los pliegues de las «posaderas» o al lado del coxis. «Las cicatrices pueden ser menores si se introducen prótesis hinchables, pero se corre el riesgo de que se desinflen con el tiempo y son más duras al tacto», explica el doctor Roger Amar. El paciente tendrá que estar de baja por lo menos una semana y llevar una vendaje compresivo durante un mes.
La segunda opción es la lipoestructura: se extrae grasa de alguna zona donde sobre (por ejemplo, el «rollito» de la cintura) y se reinyecta en las nalgas. «Con este sistema se aumenta ligeramente el tamaño del glúteo y se reafirma», asegura el doctor Mato Ansorena. La anestesia puede ser local o general y hay que contar con dos días de descanso en decúbito lateral y un «panty» especial durante un mes.
Piernas de palillo

Si sus pantorrillas no tienen forma, sus piernas están arqueadas o desea unos gemelos de atleta, no le servirá la varita de un hada madrina, pero sí el bisturí de un buen cirujano plástico. «Aunque no es una operación complicada, contornear unas piernas requiere unas manos muy especializadas», señala el doctor Mato Ansorena. Se coloca una prótesis de silicona envuelta en poliuterano a través de una incisión en la cara posterior interior de las pantorrillas.
«El postoperatorio quizá sea lo más pesado porque hay que evitar permanecer de pie durante una semana, llevar unas medias de compresión fuerte durante un mes y recibir sesiones de drenaje linfático para combatir los hematomas», advierte el doctor Mato.
«El tamaño sí importa»

Aunque los tiempos cambian, es difícil desterrar algunos mitos. Quizá la preocupación del varón por su órgano sexual (más allá de lo relacionado con su función), su significado cultural y sus connotaciones extragenitales de poder permitan explicar por qué ha crecido la demanda de aumento cosmético del tamaño del pene. El doctor Javier Ruiz Romero, responsable de la Unidad de Andrología de la Clínica Tres Torres, considera que la falta de autoestima es uno de los motivos principales que abren las puertas del quirófano. «Cuando el paciente presenta problemas de inseguridad, la "elongación" puede devolverles la normalidad en su comportamiento social y sexual», afirma este especialista.
Existen tres formas de prolongar quirúrgicamente el pene: se puede «desenterrar» una porción que está normalmente oculta dentro del pubis, y esto permite obtener entre 2 y 3 cm de incremento. Otra posibilidad es aumentar el grosor inyectando, por debajo de una de las capas que cubren el pene, grasa propia extraída de alguna otra zona del cuerpo (tiene el inconveniente de que la grasa puede reabsorberse y se perdería el incremento conseguido). El tercer recurso consiste en tomar tejido dermograso de las nalgas del propio individuo e injertarlo en el pene, recubriendo su contorno. El problema en este caso son las cicatrices que quedan en los glúteos. Además, puede aparecer una fibrosis, con la consecuente deformidad del órgano. Si no quiere pasar por el quirófano, puede recurrir al «dispositivo de tracción externa» (utiliza el principio de expansión tisular empleado en cirugía reconstructiva), un aparato que aumenta todos los tejidos del pene.
El tratamiento está indicado en casos de micropene (según un estudio de la Asociación Española de Andrología -Asesa-, cualquiera que supere el límite de 7,1 cm en máxima extensión se considera dentro de la normalidad). Las dudas se plantean cuando la solicitud atiende únicamente a criterios estéticos ¿Se debe tratar un órgano morfológica y funcionalmente normal? El doctor Ruiz confía en que el próximo congreso de la Asesa, que se celebra este mes, dé respuesta a estas cuestiones y marque las pautas éticas, diagnósticas y terapéuticas.

Fuentes

https://www.instapaper.com/read/1265368895

https://webdir.es/salud/medicina-alternativa/verdisa-s8467.html

https://www.totalwind.net/foro/memberlist.php?mode=viewprofile&u=21787

http://zaragozaciudad.net/coach/

https://coolors.co/u/jlamela

https://gust.com/companies/verdisa-blog

 

 

Género al que pertenece la obra: Periodismo literario,Literatura digital,Ensayo literario
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