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Martes, 30 de noviembre de 2021

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Las hemorroides en el embarazo ¿Porque aparecen?

El tratamiento es principalmente sintomático para la mayoría de los pacientes. La mayoría de las formas de esta afección se pueden tratar aumentando el contenido de fibra en la dieta, administrando ablandadores fecales, aumentando la ingesta de líquidos y entrenando los hábitos de uso del baño

PREGUNTA

Una de mis pacientes está en el tercer trimestre de su primer embarazo. Recientemente ha experimentado manchas de sangre durante sus evacuaciones intestinales. Tiene hemorroides. ¿Qué medicamentos son seguros?

RESPUESTA

El tratamiento es principalmente sintomático para la mayoría de los pacientes. La mayoría de las formas de esta afección se pueden tratar aumentando el contenido de fibra en la dieta, administrando ablandadores fecales, aumentando la ingesta de líquidos y entrenando los hábitos de uso del baño. Aunque ninguno de los agentes antihemorroidales tópicos comúnmente usados ha sido evaluado para la seguridad en el embarazo, es poco probable que las partes constituyentes (anestésicos, corticosteroides y agentes antiinflamatorios) dañen al bebé del tercer trimestre. En la mayoría de las mujeres, la mayoría de los síntomas de la afección se resuelven espontáneamente poco después del parto.

El embarazo y el parto vaginal predisponen a las mujeres a desarrollar hemorroides debido a los cambios hormonales y al aumento de la presión intraabdominal. Se ha estimado que entre el 25% y el 35% de las mujeres embarazadas se ven afectadas por esta afección. En ciertas poblaciones, hasta el 85% de los embarazos se ven afectados por hemorroides en el tercer trimestre.

Las hemorroides ocurren cuando las venas hemorroidales externas se vuelven varicosas (agrandadas e hinchadas), lo cual causa comezón, ardor, hinchazón dolorosa en el ano, disquectasia (evacuaciones intestinales dolorosas) y sangrado. El dolor con las deposiciones y el sangrado a menudo son los primeros signos de hemorroides. Es importante tener en cuenta, sin embargo, que las hemorroides no son la única causa de hemorragia rectal, y el médico debe confirmar adecuadamente el diagnóstico antes de iniciar cualquier tratamiento. Las hemorroides deben ser tratadas para prevenir complicaciones más serias, incluyendo inflamación, trombosis y prolapso.

Tratamiento

La mayoría de las formas de esta afección se pueden tratar exitosamente aumentando el contenido de fibra en la dieta, administrando ablandadores fecales, aumentando la ingesta de líquidos, analgésicos antihemorroidales y entrenando los hábitos de uso del baño. Sin embargo, la mayoría de las pruebas de la eficacia de las alternativas terapéuticas para las hemorroides se obtienen de estudios realizados en pacientes no embarazadas.

Una revisión sistemática reciente de ensayos controlados aleatorios publicados y no publicados, que incluyó el reclutamiento de más de 350 pacientes, mostró que los laxantes en forma de fibra tuvieron un efecto beneficioso en el tratamiento de las hemorroides sintomáticas. La disminución del esfuerzo durante las deposiciones reduce las venas hemorroidales internas, lo que resulta en una reducción de los síntomas. Bañarse con agua tibia (40°C a 50°C durante 10 min) generalmente alivia el dolor anorrectal. Existen supositorios y ungüentos que contienen anestésicos locales, astringentes leves o esteroides.

Las terapias más agresivas, como la escleroterapia, la crioterapia o la cirugía, se reservan para las pacientes que presentan síntomas persistentes después de un mes de terapia conservadora. Algunos estudios recientes han demostrado la eficacia de las inyecciones de toxina botulínica como tratamiento para la fisura anal crónica y las hemorroides. Sin embargo, debido a su mecanismo de acción, la toxina botulínica está contraindicada durante el embarazo y la lactancia.

Aunque la mayoría de las mujeres embarazadas experimentan mejoría o resolución completa de sus síntomas con las medidas conservadoras mencionadas anteriormente, algunas mujeres necesitarán medicamentos. El tratamiento oral con ruto-sides, hidrosmina, Centella asiática, flavodato disódico, extracto de corteza de pino marítimo francés, o extracto de semilla de uva puede disminuir la fragilidad capilar y reducir los síntomas mejorando la microcirculación en la insuficiencia venosa. Sin embargo, la evidencia de su seguridad en el embarazo aún no es concluyente.

Conclusión

En la actualidad, no hay datos de seguridad reproductiva disponibles para ninguno de los compuestos comúnmente usados para las hemorroides. Las hemorroides en el embarazo deben tratarse aumentando el contenido de fibra en la dieta, administrando ablandadores de heces, aumentando la ingesta de líquidos y entrenando los hábitos de uso del baño. Se espera que estas medidas conservadoras puedan aliviar los síntomas en la mayoría de los pacientes. Si es necesario, los pacientes deben recibir tratamiento tópico. Para muchas mujeres, la mayoría de los síntomas se resolverán espontáneamente poco después de dar a luz, y sólo unos pocos casos requerirán una evaluación quirúrgica durante el embarazo o después del parto.

Fuente: Hemorroides.club

 

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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