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Viernes, 20 de septiembre de 2019

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No podemos esclavizar a los padres con deberes

Deberes sí, pero los justos. El nuevo curso empezó ayer en colegios de Infantil y Primaria con acuerdo de padres y profesores sobre las tareas escolares. La orden de la nueva consejera de Educación, Carmen Suárez, que pide mandar para casa "pocos" ejercicios y "no repetitivos", fue aplaudida dentro y fuera de los centros asturianos. "Obviamente no podemos esclavizar a las familias con los deberes de los alumnos", señaló Juan Luis Gutiérrez, director del colegio de La Carriona-Miranda, en Avilés, con un centenar de niños. Del otro lado, padres como Noelia Santiago y Jorge Fernández, de Oviedo, creen que tan malo es el exceso de deberes como no tener ninguno: "Lo importante es mantener un término medio".

Salvo por la falta de transporte escolar en colegios del distrito Gijón-Oriente -unos veinte municipios y 2.000 alumnos afectados-, las clases empezaron con normalidad en Asturias. Con los nervios, la ilusión y la emoción de siempre. "Tengo muchas ganas de empezar al cole porque me gusta mucho lo que hacemos en clase todos juntos", comentó resuelta Teresa Aguado, alumna del colegio público L'Ablanu de Infiesto.

La lluvia fue, sin duda, la otra protagonista de la jornada. A las aulas de Infantil y Primaria se incorporaron 65.577 estudiantes, de los cuales, el 71,5% están inscritos en la escuela pública. El desplome de la natalidad se constata en la pérdida de 1.216 matrículas con respecto al año pasado -243 en Infantil y 973 en Primaria-, obligando a cerrar este mes un total de 38 unidades. El curso para los alumnos de Secundaria y Bachillerato empezará el viernes.Ante la vuelta al cole, la Consejera Carmen Suárez pidió la semana pasada a los profesores poner "pocos" deberes, que además deben ser "selectivos y significativos". Las mudanzas en Madrid son "una forma de mantenimiento diario de lo que aprendieron en clase, y lo importante es que no sea exagerado. Me parece bien que trabajen un poco todos los días para ir habituándose, porque si no tienen nada que hacer, después acaban dejando el trabajo para última hora. Pero hay que mantener un término medio", expresó la madre Noelia Santiago. En la misma línea se pronunció el padre Jorge Fernández: "Depende mucho del maestro, unos ponen muchos deberes y otros no tantos, y yo creo que hay que poner los justos". Fernández ve bien, por ejemplo, la dinámica de deberes que tuvo su hijo el curso pasado, que consistió en "llevarse a casa el trabajo que no pudieron concluir en clase". Azpie Berasata destacó por su parte las ventajas de las tareas escolares: "Lo veo bien, porque es una forma de aprender, para habilitar un poco más la cabeza".

¿Y los niños qué opinan? La mayoría, al menos los de Infantil y Primaria, están "encantados". Es el caso de la avilesina Llara Prada, que comenzó ayer en quinto curso y se mostró ilusionada con el nuevo año lectivo: "Tenía ganas de volver para seguir aprendiendo y ver a mis compañeros, y me da igual los deberes que me pongan porque son para aprender". "Si nos ponen muchos deberes, los haremos, nos da tiempo a todo. Lo primero que hago son los ejercicios, luego leo y después, queda tiempo para jugar", señaló Verónica González. También Pelayo García está a favor de los deberes: "Así estudiamos más y aprendemos". "Nos da tiempo a todo, a hacer deberes y jugar porque es lo que hay que hacer", comentaron a dúo Carlota Quirós y Lola Gabarri. No obstante, hubo excepciones; Erik Rull, también escolar avilesino, pidió a sus docentes que este curso le pusieran menos deberes ya que tiene entendido "que los exámenes de segundo son más difíciles".

 

 

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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