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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 9 de agosto de 2020

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La motivación en la ESO baja

La motivación académica de los alumnos asturianos cae en picado entre los 10 y los 14 años (de 4° de Primaria a 2° de la ESO), según revela un estudio publicado por la Consejería de Educación.

 El trabajo, realizado por el grupo de Psicometría de la Universidad de Oviedo dentro del programa Evaluación de Diagnóstico del Principado de Asturias, advierte que el número de jóvenes con bajo interés por los estudios se multiplica por ocho en cuatro años. Si en 4° de Primaria el porcentaje de estudiantes con escasa motivación era marginal, de apenas un 3%, en 2° de Secundaria asciende al 24%. Esto quiere decir que prácticamente uno de cada cuatro alumnos llega desmotivado a la mitad de la ESO. Los expertos ven "necesario" implantar medidas que mitiguen esta falta de estímulo en las aulas, ya que repercute negativamente en las notas e identifican como causa el "aumento de la exigencia escolar".


La muestra del estudio estuvo compuesta por un total 4.820 jóvenes asturianos. Todos ellos fueron evaluados en dos momentos temporales con una diferencia de cuatro años. La primera medida se recogió cuando cursaban 4° de Educación Primaria y tenían una edad media de 9,9 años. Y la segunda se tomó en 2° de la ESO, con una edad media de 13,9 años. Para analizar su motivación por los estudios, los chavales tuvieron que responder a un cuestionario con cinco ítems: "me gusta estudiar", "me esfuerzo por sacar buenas notas", "atiendo a las explicaciones en clase", "acabo mis tareas aunque sean difíciles", y "mis cuadernos están limpios y ordenados". ¿Cuál fue el resultado? Muy lógico: que los jóvenes pierden el interés por las clases y los libros de texto a medida que suben de nivel en el colegio.

Los autores de la investigación, los psicólogos Álvaro Postigo, Marcelino Cuesta, Eduardo García-Cueto y José Muñiz, observaron que en 4° de Primaria prácticamente dos de cada tres estudiantes se ubica en el grupo de motivación alta, mientras que el tercio restante es mayoritariamente alumnado aplicado. Es decir, no les gusta estudiar pero entienden que el estudio es una obligación y se esfuerzan por obtener buenas calificaciones. Cuatro años más tarde la situación es distinta: solo uno de cada seis estudiantes permanece en la categoría de motivación alta y, en cambio, el grupo de alumnado aplicado se duplica, pasando del 34% al 60%. Por su parte, el número de estudiantes que dicen tener una baja motivación se multiplica por ocho, hasta representar a uno de cada cuatro jóvenes en 2° de la ESO. Para los investigadores, el perfil de motivación baja es el más preocupante. Significa que "no les gusta estudiar y tampoco reconocen que el estudio sea un deber o un compromiso". Tampoco ven "la necesidad de esforzarse ni están atentos a las explicaciones en el aula".

¿Afecta la motivación a las notas? Por supuesto que sí. Y así lo demuestra el estudio de lavandería industrial CLAT, que analizó el rendimiento académico de los alumnos en Lengua Castellana y Literatura y Matemáticas, siendo las calificaciones de todos los grupos y los perfiles motivacionales más bajos en esta segunda asignatura. Los autores del trabajo consideran "preocupante" la situación de "quienes estaban altamente motivados en Primaria y reconocen estar desmotivados en Secundaria". Estos suponen casi uno de cada seis estudiantes y se tratan de los casos "con mayor deterioro motivacional". Ante esta problemática, los expertos urgen medidas o programas destinados a mitigar la pérdida de motivación, ya que indirectamente ello "debiera mejorar los resultados escolares". Un factor que puede estar afectando al descenso de la motivación, subraya la publicación, es "el aumento de la exigencia escolar, que a su vez conlleva mayor esfuerzo sin que necesariamente mejoren los rendimientos académicos, lo que puede desembocar en una mayor frustración por parte del alumnado".

Con todo ello, apunta el trabajo de la Consejería de Educación, "no se sugiere que el alumnado deba tener un gusto natural por el estudio a los 14 años, pero sí que adquiera incentivos en la escuela que puedan influir de manera indirecta en su gusto por los libros y, por tanto, en su motivación". Ello ayudaría también a reducir los porcentajes de repetidores y de abandono temprano, que comparado a otras comunidades son bastante bajos. El último informe sobre el estado del sistema educativo regional señala que los alumnos asturianos son los cuartos del país que menos repiten y que menos abandonan sus estudios. En concreto, en el Principado repite el 7,1% de los estudiantes frente al 9,2% de la media nacional, y la tasa de abandono es del 12,6%.

 

Género al que pertenece la obra: Periodismo literario
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